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domingo, 4 de noviembre de 2012

LUZ sobre Templarios y Masones

A menudo se ha planteado la cuestión de si existe algún ritual esotérico original y oficial de la antigua Orden del Temple. Es obvio que tal ritual no puede existir dado que el Temple no era una orden esotérica ni funcionaba oficialmente como tal.
Existe sí una Regla monástica bien conocida que sufrió alguna alteración aquí y allí en el tiempo y no podría darse otra cosa.
Los templarios eran originalmente monjes caballeros y así funcionaban. Ahora bien, en el seno del Temple surgió a mediados del siglo XIII una corriente esotérica limitada a un círculo restringido de dignatarios de la Orden. Los rituales (si cabe tal nombre) que puede haber tenido este círculo no nos han llegado directamente pero hay fragmentos muy significativos que se han deslizado dentro de los Estatutos Secretos de los templos, algunos de ellos en España.

Durante mucho tiempo se sostuvo erróneamente que el Q.·. H.·. Von Hund fue iniciado en Paris, en 1743 por uno de los Estuardo.
Se probó que esto no podía ser así pues ninguno de los Estuardo se hallaba en Paris para esa fecha. Pero luego se estableció que su iniciador fue otro Templario Escocés, ALEXANDER MONTGOMERY, Conde de Eglinton, quien era el famoso EQUES a PENNA RUBRA (Caballero de la Pluma Roja) (Fuente: Baigent y Leigh “The Temple and the Lodge”, Cap. 14, de acuerdo a los archivos del Grupo Stella Templum).
Esto contribuye grandemente a aclarar un punto oscuro respecto del cual muchos grandes especialistas (incluso René Guénon) se equivocaron.

Karl Gotthelf, Barón Von Hund fue iniciado en 1742 en Francfort y recibió los altos grados en 1743 en el Capítulo de Clermont en Paris. Después afirmó haber sido recibido en un Capítulo Templario en Inglaterra en presencia de Lord Kilmarcock por un caballero anónimo cubierto con un tocado con una pluma roja. Esto ahora ha quedado definitivamente establecido y aclarado, de acuerdo a lo que indicamos antes.

En realidad los únicos Ritos Mas.·. que tienen una conexión real y directa con el Temple en cuanto filiación son el Rito Escocés Rectificado (originado en la Estricta Observancia templaria que deriva de von Hund) y el Rito Sueco (fundado por los templarios en el exilio y cuyo Gran Maestre es el rey de Suecia).

En cuanto al Temple digamos que la Ceremonia de conferir Grados en mi filiación templaria es estrictamente tradicional. Es un ritual muy simple que viene documentadamente de antaño y al que en otras corrientes de templarismo le han adosado un sinfín de fantasías y condimentos de tipo religioso que están fuera de lugar, pues lo iniciático se halla muy por encima de cualquier forma de religiosidad exotérica. Y la Caballería es por cierto iniciática.
La masonería también es iniciática (cuando se trata de una filiación válida) pero de un nivel menor, corresponde como es sabido a las denominadas iniciaciones artesanales.

Deseo referirme ahora al tema de las relaciones entre la Orden del Temple y la masonería operativa medieval.
No se puede hallar seriamente una vinculación entre el Temple y la masonería especulativa nacida en el siglo XVIII con la Gran Logia Unida de Inglaterra. Esta última fue una desviación de la recta vía (como señala muy adecuadamente el Barón von Sebottendorf en su célebre obra) y provocó un cambio casi inmediato de las relaciones entre la Iglesia y la Masonería. Hasta ese momento la Iglesia había protegido a los masones que construían sus catedrales. Pero luego de ese cambio siguieron las excomuniones conocidas y que no es del caso enumerar ni discutir.

Existen diversas obras tendientes a probar la estrecha relación entre Temple y Masones. Algunas de ellas son bonitas y bien escritas como la de John J. Robinsón “Nacidos en sangre” pero la solidez de pruebas y el aparato crítico brillan por su ausencia. No es un tema fácil y hay que recurrir en parte a tradiciones orales y, felizmente, a las pruebas sólidas que también las hay y muchas.
En cuanto a tradiciones orales se sabe de la muerte del traidor y delator Squieu de Floyran, apuñalado por miembros de las guildas de constructores inmediatamente después del arresto del Gran Maestre Jacques de Molay y de los Caballeros para ser sometidos a la infame parodia de juicio que todos conocemos.

Pero esto no alcanza y algunos autores se dedicaron a buscar evidencias más sólidas. Particularmente destacable en tal sentido es el francés H.·. Paul Naudon, ya en el Or.·. Et.·. . Su obra “Les origines religieuses et corporatives de la Franc-Maçonnerie” 4ta. edición, Dervy, Paris, 1979 contiene mucho material de gran valor al respecto y, por supuesto, este autor aniquila las pretensiones de quienes audazmente sostienen que las relaciones entre ambas Ordenes fueron inexistentes.

Toda la primera parte de este libro que cito, en particular los capítulos VI y VII, están dedicados a probar, documentos en la mano, la estrecha relación entre Temple y Masones Operativos. Y además abundan los detalles de interés en cuanto a la continuidad del Temple a lo largo de los siglos.

Esto resulta particularmente importante para todos los que somos portadores de una filiación templaria.

Pero hay mil cosas más a destacar como el derecho de franquicia y la relación del Temple con los franc mestiers que permitía a los oficios (en particular el de la construcción) desempeñarse dentro de los dominios templarios (por ejemplo las comanderías) libres de los impuestos fijados por el rey, el señor del lugar o las municipalidades.

Estas exenciones justificaban (además de el hecho de ser ellos hombres libres y no siervos) el calificativo de franc. Pero una cosa eran estos y otra los simplemente libres por no ser siervos (como el mismo Naudon señala y analiza).
De particular interés para los templarios actuales es lo siguiente que no resisto la tentación de citar debido a mi prolongado interés en el simbolismo iniciático de la Catedral de Metz.

Traduciremos fielmente a Naudon, l.c. p.113-14 ” Citemos finalmente al caso de Metz, donde los Templarios instalaron una comandería a partir de 1133. Ella creció rápidamente y ya se hallaba profundamente arraigada cuando San Bernardo mismo vino a la diócesis a predicar la Segunda Cruzada en 1147. Es interesante señalar que hacia fines del siglo XIII una fraternidad de masones se reunía en el oratorio de la comandería de los Templarios de Metz. En 1285, se encuentra el nombre de “Jennas Clowanges, li maires de la frairie des massons dou Temple” (Jennas Clowanges, el alcalde de la fraternidad de masones del Temple).

Una lápida funeraria, descubierta en 1861 frente a la capilla, recuerda la memoria de cierto “Freires Chapelens Ki fut Maistres des Mazons dou Temple de Lorene “(Freire Capellán -o sea que fue Maestre de los masones del Temple de Lorena) durante veintitrés años y que murió “la vigille de la Chandelour lan M. CC. IIII. XX. VII (1287)” (la vigilia de la Candelaria el año 1287).

Ha aparecido en los últimos tiempos otra pretendida filiación. Se trata de la OSTI (Orden Soberana del Temple Iniciático) con sede principal en Paris. La filiación reposa sobre la “Carta de Larmenius”.

Respecto de esta “Carta” que ha sido muy discutida (dado que es un documentado evidentemente fraguado) es muy recomendable ver la “Historia Pintoresca de la Francmasonería” de F.T.B. Clavell (hay una versión mejicana con el título de “La Historia Secreta de la Francmasonería”, Editora y Distribuidora Mexicana, 1975) y también el libro de Valentín Erigene “Napoleón et les Societés Secretes”, Chanteloup, Paris, 1986.

Las mismas consideraciones se aplican estrictamente a todos los grupos neotemplarios que basan su “legitimidad” en la Carta de Larmenius.

Esta Carta constituye uno de los fraudes más escandalosos que registra la historia del neotemplarismo.

Se trata de justificar pretendidas filiaciones actuales de la Orden del Temple, todas ellas de origen muy reciente, sin la menor legitimidad y sin la menor raíz en el pasado. Tan pronto una orden neotemplaria invoca tal Carta pone de manifiesto que nada la vincula en realidad a la primitiva Orden del Temple.

Hagamos un poco de historia siguiendo a Clavel. En 1715 Felipe de Orleáns revivió una sociedad fundada en 1682 por varios grandes señores de la corte de Luis XV.

Este era un grupo machista en sus finalidades, secreto en sus procederes y cuyo objetivo final era…el total dominio del hombre sobre la mujer. 

Es innecesario decir que tenía tan poco que ver con el Temple como con los viajes espaciales. 

Se lee en la “Historia Amorosa de los Galos” de Bussy-Rabuttin que pertenecían a ella Manicamp, el Caballero de Tilladet, el duque de Grammont, el marqués de Birán y el conde de Tallard. Cada uno de los asociados llevaba un distintivo que representaba a un hombre pisoteando a una mujer, algo parecido a las estampitas donde vemos al Arcángel San Gabriel pisoteando al demonio…

Rápidamente ingresó al grupo un gran número de jóvenes libertinos.

Había pruebas y “novatadas” para los ingresantes a las que debió someterse incluso el Duque de Vermandois. Incluso el Delfín terminó por ingresar pero por respeto a su rango fue eximido de las pruebas. Con Felipe de Orleáns se redactaron nuevos estatutos y se coloca como Gran Maestre al Caballero Francisco Tomás Teobaldo de Alejandría. Este, en connivencia con Felipe de Orleáns, adoptó para el grupo el nombre de Orden del Temple y se le concedió la facultad de designar sucesor. Entonces apareció un jesuita, el P. Bonnani, gran anticuario y erudito y además excelente dibujante. Este fraguó la Carta de Larmenius, añadió en ella la aceptación y firmas de personajes notables pertenecientes a diferentes épocas y asignándoles ficticias altas funciones en el Temple a partir de Jean Marc L’ Armenius (el armenio) o Larmenius, sucesor designado por Jacques de Molay antes de morir en la hoguera. Por supuesto todo era estricta fantasía y fraude, creando un falso linaje sucesorio desde Jacques de Molay hasta esa fecha.

Pero no terminó aquí la historia tan pintoresca de este engendro pretendidamente templario. Llegaron a enviar delegados a negociar con la Orden del Cristo de Portugal ( legítima sucesora del Temple pero donde la continuidad de filiación ya se había perdido en ese mismo siglo XVIII).

El rey Juan V de Portugal (quien era además el Gran Maestre de la Orden) averiguó por medio de su embajador en París, Luis de Cunha, los antecedentes de estos sujetos y del grupo francés. El rey indignado mandó a encarcelarlos. Uno de ellos pudo escapar, encontrando asilo en Gibraltar. El otro, no tan afortunado, fue deportado después de dos años de cárcel a Angola donde murió.

La sociedad, sin embargo, siguió existiendo en Francia y, para sobrevivir, en los años previos a la Revolución Francesa, adoptó el nombre bien vulgar de “Sociedad del lomo de vaca”. Sus miembros fueron dispersados hacia 1792. En esa época el “Gran Maestre” era el duque de Cose-Brissac, quien fue asesinado en Versailles durante esos años agitados.

Pero la historia no terminó ahí. El H.·. Ledru, hijo del médico del duque de Cose-Brissac, compró en un remate un mueble que había pertenecido al duque. Y ahí encontró ocultos la “Carta de Larmenius”, los Estatutos de 1705 y el libro de actas. Alrededor de 1804 enseña esos documentos a los HH.·. MM.·. de Saintot y a Raymond Bernard Fabre-Pralaprat. Este último era ex-seminarista y médico. Y ahí surgió de nuevo la idea de revivir a la Orden del Temple. Se le propuso al H. ·. Ledru ser el Gran Maestre pero no aceptó. Por fin se designó al H.·. Radix de Chevillon quien no quiso aceptar sino el cargo de Regente y, con ese rango, inscribió su nombre en la carta de Larmenius abajo de la firma del duque de Cose-Brissac (a quien jamás vio en su vida).
Y a partir de ahí nacen diversas filiaciones neotemplarias que citan orgullosamente a la Carta de Larmenius como “prueba” de su autenticidad. La OSTI es una de ellas y, además, oculta el nombre completo de Fabre-Pralaprat: lo designa solo como Raymond Bernard para que se asemeje al homónimo que fuera después dignatario de AMORC (de la que fuera expulsado) y de OSTI: prueba evidente de engaño. Como si todo lo anterior fuera poco consiguieron el auspicio de Napoleón Bonaparte a quien engañaron. Para ello se valieron de la Carta y, además, de un relicario de cobre conteniendo cuatro trozos de huesos de los templarios muertos en la hoguera, una espada de hierro que afirmaban había pertenecido a Jacques de Molay, un casco de hierro con adornos de oro que decían ser de Guy hermano del Delfín de Auvernia, una cruz de marfil y tres mitras de tela y otros trastos. Todo esto, después se supo que era absolutamente falso, según documentos depositados, entre otros lugares, en la biblioteca de Morrison de Greenfield.

Los huesos calcinados de los Caballeros fueron preparados por Leblond y Fabre en la casa del primero, calle de Marmouzets. El H.·. Leblond compró el pequeño relicario de cobre, la espada que se pretendió luego que era de Jacques de Molay y los otros trastos fueron comprados por el H .·. Leblond a un mercader de hierro viejo del mercado de San Juan y a un casullero que vivía por ahí cerca. El H.·. Arnal fue quien consiguió el casco con embutidos de oro, el que había pertenecido en otros tiempos a un depósito de armaduras de propiedad del gobierno. Y todavía se podrían añadir algunos otros pintorescos detalles…
Para esto remito a la obra citada de François Timoleón Bègue Clavel, de donde obtuve estos datos tan valiosos y amenos. Concluyo pues este escrito que previene de una falsa filiación templaria: la OSTI. Pero no son los únicos…

En cuanto a otras filiaciones templarias legítimas no masónicas diré lo siguiente. La filiación muy legítima y real de la Orden del Cristo de Portugal desgraciadamente se interrumpió en el siglo XVIII, según me informó el P. Das Neves entonces Vicerrector de la Universidad Católica de Lisboa.

Actualmente la Orden sigue existiendo pero a los Caballeros se los nombra por decreto del presidente de esa república (lo cual es honorífico pero nada tiene de iniciático).



"EXISTE UNA ORDEN DEL TEMPLE EN LA ACTUALIDAD, PERO SU FILIACIÓN, OBJETIVOS Y  LOCALIZACION SON UN NO SECRETO Y POR TANTO MUY BIEN GUARDADO .... SOLO DIRÉ QUE EN SU APARENTE INSIGNIFICANCIA Y FALTA DE OCULTACION ESTÁ EL VERDADERO SECRETO DE SU PERVIVENCIA...."


Es cuanto.

PAX ET FRATERNITAS

Gracias a ZHYUL A. de M.

jueves, 28 de junio de 2012

GUERREROS DE LA LUZ. LA GRAN CRUZADA DE LA LUZ.

Ser Templario significa ser Espiritual ante todo, eso nos diferencia en el diario vivir, gracias al enfoque y nuestra actitud incólume hacia la meta que ha trazado nuestro camino que nos dirige a la LUZ superior.
Luz que está formada por las “Verdades Terrestres”; a las que se las accede con un carácter Científico fruto de la comprobación de dichas verdades únicamente a través de la experimentación directa, de la experiencia íntima y personal.
Para luego alcanzar las “Verdades Cósmicas”, que se abren de par en par, gracias a la experiencia que ha alcanzado el conocimiento y sabiduría producto de la comprensión de los fenómenos circundantes.
Y ahí, poder y saber decir que nos hemos unido con nuestra divinidad personal, con el cosmos solar (la naturaleza) y luego con la divinidad impersonal.

Esta es la “Ciencia Secreta” que los Templarios hemos estado aprendiendo, practicando y aplicando para la mejora de la humanidad, la sana convivencia con la naturaleza y nuestra amada GEA, GAIA, la Gran METRA Azul, nuestra magnífica Tierra; durante miles y miles de años.

Por eso decimos, que los TEMPLARIOS somos:
Espirituales, Científicos, Filosóficos (amor a la Sabiduría); que formamos una familia de carácter Místico, Esotérico (practicantes de la ciencia Hermética), Iniciático, Filantrópico y más que nada Altruista.
Trabajamos duro y con tesón, para en la práctica ser dignos ejemplos de la pura manifestación de la sagrada “GNOSIS” y su enseñanza.
Enseñanza de la cuál nacieron las órdenes de la Constructores Libres (Franc masones o masones), los Respetables Caballeros (Rosacruces), y más tarde los Martinistas.
Y todos tienen relación directa y son primos hermanos con los movimientos gnósticos, Teosóficos (este nació de la masonería), metafísicos y toda rama o método de carácter iniciático.
Pues, todos poseemos una tradición de fondo que nos une en una misma semilla: LA GNOSIS.
Nuestra labor Altruista se fundamenta en nuestro trabajo íntimo y personal, para ser ejemplos y fuentes de luz para todos nuestros hermanos, y trabajar por la unificación y consolidación de la raza, de la especie humana como una sola familia fraterna.
En comunión con la madre Tierra, la Madre naturaleza y la Madre Cósmica, puente directo hacia la divinidad absoluta: Dios

LA GRAN CRUZADA DE LA LUZ
En la Tierra existe un Movimiento que se inicio en la Convergencia Armónica, es una Cruzada que se gestó en remotas regiones, pero que ahora esta presente, AQUI y AHORA en cada espacio, en cada trinchera, en cada lugar……
Es algo SILENCIOSO, TRANQUILO y PACÍFICO, y fuera de los reflectores esta tomando una Fuerza inusitada, e Infinidad de seres humanos estan siendo llamados a este Movimiento de Luz, que poco a poco esta Resplandeciendo en sus Corazones, rompiendo Corazas de acero frio y decadente……
Esto es un Bello Despertar de Conciencias, una Pacífica Revolución del Amor, silenciosa, sublime, que lentamente, pero con Firmeza y Voluntad, está instalándose de adentro hacia Afuera….de Abajo hacia arriba, de un lado hacia el otro, sin dejar espacios sin tocar ni sin sentir, y ya no hay nada ni nadie, que pueda detenerla.
Yo la Siento, Tú la Sientes, Todos sin excepción la estamos Sintiend.
Aun y cuando nos podemos resistir, termina por abrazarnos en un Abrazo Amoroso y Sutil, que nos hace Vibrar todo nuestro Interior…..
Es un Movimiento Global, que sucede desde la Patagonia, hasta Alaska, desde Inglaterra, hasta Japón, desde Marruecos hasta Sudáfrica, ningun espacio se escapa a su Luz.
Es una Revolucion Espiritual, es un Despertar de Conciencias del Ser Humano que desea la Paz, el Amor, la Verdad y la Libertad
Hay Grupos de esta Operación en cada nación y región del planeta.
No nos verán en los noticieros, ni novelas de la televisión. No leerán sobre nosotros en las notas sociales, ni políticas de sus periódicos. Ni escucharán nuestras palabras en la radio. No buscamos la gloria, ni los premios, mucho menos los reconocimientos, nuestras acciones, nuestros pensamientos y nuestras palabras son nuestra presentación.
No vestimos a la moda, no creemos en las marcas de las prendas de vestir, somos Libres de ello, no nos atan los vestidos del mundo.
Nosotros estamos llegando silenciosos, sin aspavientos, pero efectivos, y nos hacemos presentes en diversas formas y en tamaños muy diversos.
Tenemos costumbres, ideas, pensamientos y colores diferentes, pero existe algo que nos UNE y nos hace SER UNO: Nuestro Corazón, en él Brilla ya, la Luz del Altruismo, la Compasión, la Sanación, la Verdad, el Perdon y la Honestidad; en ello creemos sin titubear, es el Faro de la FE, que nos dirige desde la mañana hasta el anochecer.
Nuestra Labor no tiene espacios, ni tiempos precisos, es a cada Instante, y es Anónima, silenciosamente trabajamos fuera de escena en cada cultura del mundo.
En las grandes y pequeñas ciudades, en sus poblados, en sus montañas y valles, en sus asentamientos.
En las haciendas, villas, tribus e islas remotas, la gente cruza con nosotros en la calles, caminos y veredas, y no se dará cuenta de nuestra presencia, pero les Aseguro una cosa: la SENTIRÁ en su Corazón, por mas insensible que sea, es tan Impactante la Luz de Todos Nosotros Unidos, que se siente, pues no hay quién se resista a ser Tocado por ella. Primero tal vez lo analice con su mente, le busque respuestas “logicas” a ese sentir, despues, no se podra resistir, y les aseguro que se dejará Fluir, en el caudaloso rio de su Corazón.
Nosotros nos reconocemos entre si, y siempre nos encontramos por las calles y veredas, e intercambiamos miradas de alegría y felicidad del Deber cumplido, y nuevamente seguimos nuestro camino.

Durante el día muchos permanecemos en nuestros empleos, y ahi estamos trabajando con fuerza, expandiendo la Luz, sin que se note, aunque a decir verdad, ya muchos lo estan percibiendo, y eso es muy Gratificante, pues sabemos que estamos AVANZANDO en nuestra Cruzada.
Y en la quietud de la noche, nuestras Meditaciones, Oraciones, Decretos, Prácticas y Ejercicios, se unen y se esparcen por cada rincón de la Tierra, viajando en nuestros Pensamientos Unificados, esparciéndose rápidamente, llegando a cada Conciencia que desea la Paz, el Amor y la Verdad; y así, abrazamos con nuestra Luz a muchas Almas, trayéndoles un remanso de Paz y Esperanza.
Algunos nos llaman los Guerreros de la Luz, otros los Niños Arco Iris, los Faros de Luz; los más, las Semilla Estelares, y nuestra Religión es la Paz y el Amor. Nuestro Pais: la Tierra, nuestra Raza: La Humanidad, nuestro color: LA LUZ y nuestro guía: el Corazón.
Lentamente, Todos Unidos, estamos construyendo un Mundo Nuevo, donde la Paz, el Amor y la Verdad, sean sus timones, donde los niños, los jóvenes y los adultos, sean una sola Familia, la Familia de la Tierra.
Con el poder de nuestros Corazones y Pensamientos, estamos CREANDO a cada instante, en cada espacio, en cada lugar a donde nuestros pasos se dirigen.
Actuamos con infinita Alegria, Pasión y Fe, en esto que realizamos. Estamos prácticamente, tirando bombas suaves de amor sin que se denote, poemas y abrazos por doquier, sonrisas y risas al por mayor, música en cada saludo y apretón de manos, fotos y películas con grandes mensajes de altruismo, hermandad y conciencia, palabras claves que poco a poco están siendo acogidas por la mayoría, rompiendo los Paradigmas del pasado, practicamos y enseñamos la Comunión con Dios, con nuestras Meditaciones, Oraciones y Decretos, también bailamos las danzas de nuestros Maestros Ancestrales, los Nativos Americanos, que nos enseñaron a agradecer a la Tierra su sustento, y nuestro activismo social esta por doquier en el Internet, en sus webs, en sus blogs, en los correos electrónicos, en los portales, en los buscadores, en cada espacio que ganamos, ahi estamos, comprometidos contigo: mi Hermano del alma.
La Fuerza que nos Moviliza es la Fe, la Pasión y la Esperanza, en lo que Creemos y sabemos que ya es una realidad, y que se apoya en la Luz que mueve nuestros Corazones
Sabemos que esta Cruzada de Luz es la única forma de conseguir nuestro objetivo, que ya esta muy cercano, a la vuelta de la esquina.
Sabemos que en el Silencio, la Paciencia y la Humildad, tenemos el poder para conseguirlo.
Porque ellos nacen de la inteligencia del Corazón, que cada uno portamos desde nuestro nacimiento, y que solo espera que, TÚ, amado ser humano, te des la Oportunidad de Despertar, y te UNAS a Nosotros en esta Cruzada de Luz.
No necesitas presentar credenciales, firmas, fotos, ni dirección, con tu FE es más que suficiente.
Estamos reclutando Guerreros de la Luz, que tengan por escudo a su Corazón, por espada su Verdad, por palabra su Generosidad, por acción su Humildad y por camino, su Luz.
Te Invitamos a que te nos UNAS, y te quiero compartir, que ya somos Millones!!!!
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SALUDOS MÍSTICOS VARIOS:
- NAMASTE, Que proviene de la india; tiene su uso en varias tradiciones asiáticas y budistas. Que en una sola palabra, evoca el poder que existe en el reconocimiento del UNO. De corazón a corazón.
- In Lak’ ech (saludo maya: ‘Tu Eres Otro Yo’)
- Alak’ en (respuesta: ‘Veo en Ti lo mismo Herman@’).
- PAZ INVERENCIAL, saludo de las escuelas gnósticas de occidente, descendientes de la tradición Samaeliana sobre todo.
- TAF; Triple abrazo Fraterno, saludo de la orden de los Masones.
- DESDE LAS PUNTAS DEL TRIÁNGULO, (SALUTEM PUNCTIS TRIANGULIS)., saludo de la orden de los Rosacruces.
- QUE LA ROSA FLOREZCA EN TU CRUZ, saludo de la orden de los Rosacruces.
- T.: A:. T.´.; El Triple Abrazo Templario (En lo material, en lo mental y en lo espiritual), saludo de la Orden de los Templarios de la Orden Sublime del Templo.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Un secreto. Los CÁTAROS.

 ¿Quiénes eran los cátaros?
Los defensores de la doctrina según la cual una cadena de iniciados habría transmitido el conocimiento secreto desde la Antigüedad hasta el día de hoy, ven al fenómeno cátaro de diferente manera que los historiadores más o menos ortodoxos. Estos últimos sostienen que el catarismo es un movimiento social de masas homologable a otras herejías que proliferaron en Europa Occidental entre los siglos Xl y XIII. Tal efervescencia herética sería consecuencia de los propios males de la Iglesia, así como de la crisis de crecimiento de la sociedad medieval.

Pero existe otra corriente de opinión. Esta sostiene que el fenómeno cátaro es algo distinto a un simple movimiento de renovación espiritual. El catarismo sería, ni más ni menos, una doctrina inspirada por un conocimiento de orden superior. Los mártires cátaros fueron torturados y quemados vivos, no por herejes, sino por iniciados. Y ello no obstante, los supervivientes lograron conservar la semilla del conocimiento secreto, y difundirla a generaciones posteriores, a través de diferentes colectivos sociales y sociedades secretas (o discretas) que iremos desgranando a lo largo de este artículo.

Los más (especialmente los especialistas ortodoxos) se inclinan por la teoría según la cual “cátaro” deriva del griego iaxexpoG (puro), que está en la base del término “catarsis” (purificación), y del alemán ketzer (hereje). Pero existe otra posibilidad: la Iglesia oficial consideraba, como es bien sabido, a esta herejía como una expresión de satanismo o de culto al diablo; por ello la propaganda del catolicismo romano hacía remontar el término del latín cattus, el gato negro asimilado al Príncipe de las Tinieblas. Desde mi punto de vista, esta segunda interpretación -aunque vilipendiosa- se acercaría más a la verdad, por unas razones que explicaré más adelante. Pero continuemos con nuestro relato acerca de los misteriosos -y atribulados- cátaros.
En resumidas cuentas, los «puros» (es decir, los que han recibido el bautizo, o consolamentum) se llamaban entre sí Juan o Juana; su Iglesia era denominada Iglesia del Amor (o cristianos de San Juan, o Iglesia de María); rechazaban el Antiguo Testamento (y buena parte del Nuevo); su doctrina era dualista (creían en la existencia de dos principios fundamentales: el bien y el mal); y su distintivo fundamental era la pata de oca, o bien la cresta del gallo, el «ave que anuncia el Sol» (de ahí su denominación como patarines, y también como chrestiáa, que como es natural no deriva del Cristo ortodoxo que todos conocemos) 1

1 La pata palmeada se encuentra detrás del simbolismo de ciertas sociedades iniciáticas. Cuatro patas de oca unidas por el centro constituyen la cniz paté de Occitania y de la orden templaria (paté deriva de «pata palmeada»). Dos cmces paté uxtapuestas (una blanca y otra negra) constituyen el octógono sagrado de los templarios, muy empleado en la arquitectura gótica catalana. No hay torre en Barcelona que no tenga como base el octógono. Allí encontraremos una de las pocas plazas octogonales del mundo:
la plaza Milans, sita en lo que otrora fuera la capilla del Palacio Menor de los templarios. Los cátaros, como los llamados cagots (lo cito en iui libro
El conocimiento secreto), eran llamados «patarines», nO aludiendo a la patera (a la «copa sagrada»), sino a la pata de oca, que, por cierto. llevaban cosida -en una pieza de paño rojo- en su manga derecha. En fin, la oca es un elemento iconográfico (de carácter gnóstico, cátaro y pagano) de primera categoría. En términos simbólicos, representa el hermafroditismo, que es una forma de denominar a la «dualidad primordial». Según Juan


Si en algo se ponen de acuerdo los estudiosos de las cosas antiguas, es en el origen oriental de sus creencias. El catarismo tiene claras resonancias gnósticas y maniqueas. En definitiva, los “perfectos” pensaban que en este valle de lágrimas, llamado “mundo de los sentidos”, se desarrolla una pugna continua entre dos principios irreconciliables: el Bien y el Mal; o dicho con otras palabras, la Luz y las Tinieblas. El primero define el elemento constituyente del alma, encerrada en un forro de materia (nuestro cuerpo); el segundo es todo aquello que se puede ver, oler y tocar, es decir, la realidad tangible. El Dios del espíritu se enfrenta al Dios de la materia (Satán, nuestro Yahvé) por adquirir la primacía en la continua batalla entre el Bien y el Mal.

Se dice que el catarismo occitano, lombardo o alemán tenía fuerte influencia bogomila (una secta búlgara de obediencia maniquea). Lo cierto es que tanto los bogomilos búlgaros como los mismos cátaros occidentales tienen un precursor común: Prisciliano, heresiarca hispano de rica alcurnia, que ostentó el cargo de obispo durante el siglo IV, en tiempos del emperador Máximo. Su rigorismo y su doctrina gnóstica y maniquea fueron empleados por los novacianos para diferenciarse del catolicismo ortodoxo. Estos se llamaban a sí mismos “puros”, término que posteriormente sería recuperado por los cátaros.

La gnosis es conocimiento, pero también doctrina de salvación. Para los gnósticos, especialmente los maniqueos y los cátaros, el mundo material es esencialmente malo. El Demiurgo (Sumo Hacedor) del mundo tangible es un dios del mal, y sería equiparable al Satán de los cristianos (el Príncipe de las Tinieblas). Es decir, el Yahvé todopoderoso que nos hizo a su imagen y semejanza sería en realidad, para los gnósticos (y cátaros), el responsable de todo lo que de malo, corrupto y perecedero existe en este valle de lágrimas.

El dios auténtico, el Príncipe de la Luz (el Lucifer celestial) habría dejado su destello, su huella, sólo en nuestro espíritu, en lo más profundo de nuestros corazones. Para los cátaros, y para los gnósticos en general, la única manera de eliminar el mal, para recuperar lo poco que de puro y numinoso retiene el ser humano, consiste en procurar la extinción de la propia vida, ya sea a través del suicidio, del sacrificio, del martirio, o bien de la negación de la procreación.

El gnóstico se reconoce como un extraño en el mundo, y siente nostalgia por la grandeza excelsa del Bien Supremo, especie de nirvana espiritual alcanzable sólo por medio del aniquilamiento, de la autonegación como entidad material. Como veremos en su momento, los cátaros, descendientes directos de los maniqueos en el Occidente europeo, eran tachados de ultrapuritanos, de negacionistas de la vida. Así, entre los ojos del pueblo humilde eran vistos como maestros de virtud, continencia y sabiduría (por eso eran llamados “perfectos”, o “puros”).

El gnosticismo, en definitiva, es tanto un metalenguaje, una forma críptica de conocimiento, que trata de transcribir de forma simbólica una serie de ideas complejas, como un “camino de salvación”, que sitúa al adepto en relación al espíritu (emanación de Dios, el Lucifer celestial) y al mundo (su corporeidad material, maculada por el mal y el pecado). El tratado hermético titulado La Llave asegura: “La perversión del alma es la ignorancia; porque el alma, cuando no conoce nada de los seres ni de su naturaleza, ni tampoco del Bien, ciega total, sufre el combate que contra ella levantan las pasiones del Eduardo Cirlot, la oca alude al dios andrógino de muchas religiones primitivas, al rebis de los alquimistas, y al hombre bisexuado de Platón. cuerpo, y desgraciada, ignorándose a sí misma, sirve de esclava a cosas que le son ajenas y corruptas, y carga el cuerpo como un pesado fardo”. Desde este punto de vista, la ignorancia hace a los hombres esclavos del mundo y sus pasiones; la gnosis (el conocimiento) los libera.

Sea cual sea el origen de los cátaros, éstos se distinguían de los cristianos ortodoxos por su rechazo a buena parte del Antiguo Testamento 2 de los Sacramentos (que sustituyen por otros ritos más cercanos a su doctrina), de ciertos símbolos cristianos y, especialmente, de algunas costumbres populares que ellos consideraban bárbaras o pecaminosas.

Como los templarios, sentían predilección por el Evangelio de San Juan; el más filosófico de los cuatro reconocidos por la Iglesia . Como muy bien expresa Otto Rahn, en su Cruzada contra el Grial: “Resulta más que sorprendente que esta doctrina (es) a la vez la más tolerante y la más intolerante entre las cristianas”. Jesús Mestre, en su obra Los Cátaros, resume en pocas palabras lo esencial de su fe: “El pecado es la sujeción al mundo, su piedra angular”. La mitología cátara establece que el pecado original no es un pecado de orgullo, sino carnal: la unión sexual de Adán y Eva, del hombre y la mujer. Porque para los “Perfectos” no existe pecado venial: todos los pecados son mortales. Y lo son porque la cópula y el goce carnal suponen para el individuo la sujeción al mundo.

Es forzoso insistir en un detalle capital: Jehová, para los cátaros, es el Maligno, el Príncipe de las Tinieblas. La causa de todo mal está en la esfera de lo material, que es obra de Satanás, puesto que el Dios de la Luz no puede haber creado este mundo imperfecto. Los perfectos llamaban al Demiurgo, por otro nombre Satanás, el Gran Arrogante. El verdadero creyente, el Puro, debía consagrarse al Dios de la Luz (o del Espíritu) renunciando al cuerpo y al placer. Los cátaros, como los gnósticos, se llamaban a sí mismos “hijos de la Luz”.
Los cátaros sostenían que nada humano -carnal y material- puede ser puro o bueno; y por ello no aceptaban que el Hijo de Dios fuera un hombre como los demás. Finalmente solucionaron esta antinomia estableciendo que Jesús sería un Angel a quien Dios ordenó salvar al mundo a través de sus enseñanzas. Era el Salvador, el Enviado. Negaban su sacrificio en la Cruz y, por supuesto, el valor simbólico de esta última (así como la Eucaristía, o la transustanciación del cuerpo de Cristo en la hostia sagrada). María sería la Sofía (la Sabiduría). Para los gnósticos, ella era el Espíritu Santo-Mujer, «la que engendra sin cónyuge», el Paráclito (el Consolador de los Fieles), la mediadora entre Dios y el Mundo.
Los heresiólogos, inquisidores y jueces del brazo secular reprochaban a los cátaros su carácter ultrapuritano, por demandar un nivel de sacrificio que estaba al alcance de muy pocos. Recordemos que los cátaros exaltaban la la continencia sexual y la abstinencia hasta el punto de rechazar el matrimonio nuclear, condenar la carne y abominar los alimentos grasos. De ello da fe la ceremonia del consolamentum, por la cual el neófito se convertía en Perfecto,

2 Reconocían úmcamente los libros de los Profetas, los Salmos, el libro de Job. los escritos de Salomón y
el libro de Sabiduría.

Así, hacían suyo el siguiente pasaje: El espíritu es el que da vida, la carne no aprovecha para nada. Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida” (San Juan. 6:63). Y también éste: En El estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz luce en las tinieblas, pero las tinieblas no la abrazaron” (San Juan, 1:4-5).

tras romper el vínculo de matrimonio con su cónyuge. El compromiso solemne del nuevo hermano reza así:
“Prometo consagrarme a Dios y a su Evangelio, no mentir jamás, no jurar jamás, no tener contacto con mujer alguna, no matar ningún animal, no comer carne y alimentarme sólo de frutos. Prometo además no viajar, ni vivir ni comer sin uno de mis hermanos y, caso de caer en manos de nuestros enemigos o ser separado de mi hermano, abstenerme durante tres días de todo alimento. Prometo asimismo no traicionar jamás mi fe, sea cual fuere la muerte que me espere”.
Terminada la ceremonia, el neófito se retiraba a la soledad, para ayunar durante cuarenta días a régimen de pan y agua. A esta mortificación se le llama endura. Sólo entonces era considerado Perfecto. Todos los demás, los que comulgaban o simpatizaban con sus ideas, pero no se veían capaces de vivir tal existencia de sacrificio y rigor, eran llamados adeptos (con minúscula). Unicamente los Perfectos, si mantenían su promesa y ejercitaban una vida recta, tenían asegurada la Salvación. Los adeptos, ligados aún a la carne y a la materia, debían transmigrar a otro cuerpo para, a través de varias purificaciones, poder ascender a la calidad de Perfectos.

De este modo, se establecía una diferenciación de facto entre el núcleo duro de iniciados y los meros adeptos, que prefigura la estructura dual (y gradualista) de las sociedades secretas y discretas que se sucedieron con posterioridad: desde los templarios hasta la moderna Masonería.
Una de las mayores paradojas del catarismo consiste en su permisividad hacia los adeptos por lo que se refiere a la moral sexual. En pocas palabras, si alguien no podía rechazar el placer, era preferible la unión libre (la promiscuidad o la relajación sexual) al vínculo matrimonial. Como asegura Jean Pierre Leduc en Los Cátaros: “Paradójicamente, su desprecio de la carne les conducía a alentar la libertad sexual, predicando al mismo tiempo la contracepción”.

Además, siendo los cátaros enemigos de la materia, empleaban las fuentes y las cuevas, tan asociadas a antiguos cultos paganos, como espacios sagrados donde celebraban sus ceremonias. Por ejemplo, Ramon Roger, el joven Trencavel, fue recibido como “creyente” en la espulga (cueva fortificada) de Ornolac.
En definitiva, el catarismo es una doctrina compleja y contradictoria, lo que hace más inverosímil que tantos miles de Perfectos y Adeptos prefirieran aceptar con serenidad de ánimo el martirio, antes de abjurar de sus creencias. ¿Por qué? ¿Tal vez porque se creían custodios de un Secreto por el que valía la pena morir? Y en tal caso, en qué consistía?
Otto Rahn, estudioso del fenómeno cátaro, y uno de los cachorros de Himmler, lo tenía muy claro. Los cátaros eran los custodios del Grial, y la Cruzada contra los cátaros fue en realidad una cruzada contra el Grial. El mismo Heinrich Himmler se sentía heredero de la doctrina cátara, confesando al padre RipolI de Montserrat, con ocasión de su visita al monasterio el día 23 de Octubre de 1940: “En Montserrat se propugnó la herejía albigense, con la que nosotros (los nacionalsocialistas) tenemos tantos puntos de contacto” .
Raguer. Hilan. Hirnrn1er eii Moiitsenrat”. Historia y Vida número 158. Mayo de 1981.
Según la tradición, los cátaros guardaban el Grial en la fortaleza de Montségur, y el 14 de Marzo de 1244 sucedió algo extraordinario que impulsó a algunos soldados a convertirse, y a aceptar la muerte con alegría. Baigent, Leigh y Lincoln explican este extraño suceso en su magna obra El enigma sagrado: “Fuera lo que fuese dicha festividad, está claro que causó cierta impresión en los mercenarios contratados, algunos de los cuales, desafiando una muerte inevitable, se convirtieron al credo cátaro” .
En palabras de Otto Rahn, un pastor de ovejas del país le contó la siguiente historia: “Cuando aún estaban en pie los muros de Montségur, los cátaros, los puros, custodiaban dentro de ellos el Santo Grial. Montségur estaba en peligro; los ejércitos de Lucifer se hallaban ante sus murallas. Querían hacerse con el Grial para insertarlo de nuevo en la diadema de su príncipe…” 6

Pero los Puros tuvieron tiempo de resguardar el precioso objeto. La noche de la caída de Montségur cuatro cátaros descendieron mediante cuerdas desde la cima de la montaña hasta el fondo de la garganta de Lasset para entregar el tesoro de los herejes a sus legítimos poseedores. El Grial fue ocultado en una de las grutas del Sabarthez, y con el tiempo fue a parar a un refugio seguro, donde -según se dice- aún permanece a día de hoy.

Pero aquí no acaba la historia. Los templarios, hermanos de credo de los cátaros, hicieron todo lo posible para ayudar a los Perfectos. Les permitieron escapar hacia otras tierras menos hostiles, como el Reino de Aragón y el Norte de Italia, donde vivieron -aparentemente- en paz y tranquilidad hasta la muerte del último cátaro oficial: Bélibaste, quemado en la hoguera en 1321. En ese momento pasaron a la clandestinidad, pero no dejaron de existir en absoluto, como apunta Juan García Atienza en su Guía de la España Griálica:
“De ser, como lo fue en sus inicios, un poderoso y sin duda atractivo movimiento religioso erigido como alternativa al poder y la sumisión exigida por la Iglesia de Roma, el catarismo pasó a ser, a fuerza de persecuciones y matanzas, una forma de conciencia solapada que emergía en la vida social y cultural de las comarcas pirenaicas como el recuerdo de algo que no por imposible era menos añorado. Hoy mismo -es un secreto a voces- el catarismo existe, siquiera en su vertiente visceral más pura. Sigue habiendo perfectos, aunque esos perfectos lo sean por libre y sin obediencias estrictas a textos que, en su mayor parte, fueron destruidos; sigue habiendo gentes que recuerdan que sus antepasados fueron convertidos en cenizas en las piras de Béziers, de Montaillou o del Camp deis Cremats de Montségur. Y hasta quedan quienes tampoco han olvidado que, hace ya muchas generaciones, los suyos tuvieron que atravesar la barrera de los Pirineos y refugiarse en Aragón, en Cataluña o en el Maestrazgo valenciano, y hasta en Mallorca, para salvar la vida ante la constante amenaza de una denuncia que podía terminar en los calabozos que les reservaban a los herejes contumaces los padres predicadores que monopolizaban la represión en las tierras de Occitania”

Peter Berling, en Los hjos del Grial, recrea esta ceremonia, destacando su carácter mágico”: Qué verían allá dentro los escogidos que no le sería posible comprender a él? ¿Cuál era la fuente de aquella claridad sin sombras, sin oscilaciones, que irradiaba sobre los reunidos?”. Aquí el novelista nos describe algo (tel Grial’?) que emite irna luz pura y continua, tan diferente a la que ofrecían las luminarias y las antorchas propias de su tiempo. Tendría este suceso algo que ver con las súbitas conversiones de soldados y mercenarios que, de este modo, quedaban irremediablemente condenados a morir en la hoguera?
6
Cruzada contra el Grial (Hiperión. Madrid. 1994). Pág. 66.


La doctrina oficial establece que el catarismo catalán es heredero de la Iglesia hermana de Occitania. Hasta cierto punto ello es así: la población catalana se dobló en pocos años tras la huida masiva de los cátaros del Languedoc. En palabras de Anna M. Adroer y de Pere Catalá, «el foco (cátaro) de Tolosa de Languedoc irradió por la península Ibérica, extendiéndose por Cataluña, Aragón, Navarra y León»; y añado yo: coincidiendo con las áreas de mayor población cagot (véase más abajo). Los cátaros del norte aportaron a estas regiones buena parte de las técnicas de la industria lanera que harían prosperar sus ciudades. En esta operación masiva de «huida hacia el sur» no estaban solos: los templarios, haciendo valer su papel de «servidores del peregrino», hicieron todo lo que estaba en su mano para ayudarles: dándoles refugio en sus encomiendas, u ofreciéndoles apoyo logístico en el trayecto desde el castillo de Montségur hasta Berga, por el sendero llamado comúnmente Camí deis Bons Homes.

Y digo que «hasta cierto punto el catarismo catalán es heredero de la Iglesia albigense» porque la herejía pirenaica y catalana tiene raíces propias, como demuestra la persistencia de tradiciones heterodoxas ya desde tiempos muy antiguos. La primera es el gnosticismo, difundido en España a través del maniqueo Marco el Egipcio (hacia el 330) y de su discípulo Prisciliano. La segunda, tal vez la más importante doctrina herética en este país, es el adopcionismo de Feliu d’Urgell, con amplio respaldo en el área pirenaica. El adopcionismo fue importante para perfilar la noción cátara de la figura de Cristo: en pocas palabras, el Redentor no tuvo un verdadero cuerpo material, como los demás hombres, sino que sería un Angel adoptado por Dios para ejercer la función de Salvador. La Encarnación sería una apariencia engañosa:
«Incarnationem non vere sed fantastice profitentur».


La tradición cátara continuó viva en la literatura y en el esoterismo cristiano. Jean Renart, en su Roman de la Rose, dice así: “Amor debe ser tan discreto / Allí en donde se encuentre / De manera que no tenga dolor ni gozo / Salvo el que lo viva”. Amor es la Iglesia de los Perfectos, porque es la contraiglesia de Roma (Amor es el palíndromo de Roma). Amor es la Jerusalén Celeste, en contraposición a la Babilonia del Apocalipsis de San Juan.

Ramon LlulI, en su Liibre d’amic e amat (Libro de amigo y amado), aclara que la doctrina del Amor está velada por el secreto, al que sólo los adeptos pueden acceder: “Car ab secret té i’amic secret ios secrets de son Amat (Dios), e ab secret ios reveia, e ab reveiació ios té secrets”, o bien “Turmenten-me los secrets de mon amat, con les mies obres los revelen, e cor ia mia boca ios té secrets e no eis descobre a ies gents” .
Y es por ello que, ya en la clandestinidad, deben mantener el Secreto, como única manera de salvaguardar su tesoro, hasta el tiempo en que, comodice la Profecía: “Al cabo de setecientos años (después de la muerte de Bélibaste, el último cátaro) reverdezca el laurel”. Ello sucederá el año 2021.

Parágrafo 74 y 31, respectivamente. Este lenguaje en clave, velado, distingue a los adeptos de los legos, y permite que aquellos puedan reconocerse entre si: E 1 ‘escuder u dix que los uns secreís d ‘aniors revelen los alfres, e per açó han coneixença, los aniadors, los uns dels alfres” (parágrafo 154). Los secretos del amigo” y las hosts e gran conipanyes que són ajustades d ‘esperits d ‘arnors” son dos claras alusiones a una doctrina -cátara- en vigor entre los círculos de iniciados. Ciertas órdenes mendicantes - como los franciscanos- y el culto a la Virgen María habrían adoptado algunos de los dogmas de esta doctrina herética.

El secreto de los cátaros

Cuando, ahogado en sangre, el fenómeno cátaro llegó a su fin en Occitania, multitud de adeptos y perfectos se trasladaron a dos territorios alejados entre sí: por un lado, a la Corona de Aragón, y por otro, a las comunas itálicas. Allí se llevaron su maestría en las artes manufactureras (especialmente en la industria textil), y posiblemente también los últimos brotes de su fe.
Languedoc alude a la lengua de la oca (langue d’Oc); es decir, al país donde se habla el argot, el lenguaje secreto de los iniciados. Ello, por supuesto, no es más que una exageración: el occitano es lo que es; es decir, una lengua románica emparentada con el catalán. Pero hay más. La lengua de la oca acabó por influir al mundo occidental, no sólo a través del trobar clus de los trovadores, sino también de los «cuentos de la madre oca», narraciones en las que el esoterismo se mezcla con el decorado maravilloso, mágico y legendario del Paraíso Perdido. Esta tradicion hermética tuvo continuidad en el llamado juego de la oca8 y en las Aucas (o aleluyas) del entorno catalán (historias edificantes dibujadas en cerámica o en papel, precursoras del moderno cómic).
Así pues, si Occitania es el «país de las ocas», Catalonia es el «país de los gatos» (del latín cattus). Tan sencillo como eso. Los gatos dieron nombre no sólo a los catalanes, sino también a los cátaros. Según la tesis oficial, «cátaro» deriva de katharós (limpio, puro). Pero existe otra posibilidad: que «cátaro» haga referencia a los «adoradores de los gatos» . No olvidemos que estos animales han sido considerados seres divinos por diversas culturas. Según el Wordsworth Dictionary of Phrase and Fable, en el Antiguo Egipto era reo de muerte quien matara a un gato, aunque fuera por accidente. Ello es así porque representaba la forma animal de Bastet, la «diosa felina», personificación de la Diosa Madre, de la Luna, y de la consorte de Osiris, la inmortal isis.

Los cátaros conocían muy bien estas minucias etimológicas. El nombre del «último cátaro» reconocido por la Historia, Belibaste (muerto en la hoguera en 1321), se compone de dos partículas (Bel y Bastet) que significan, literalmente, «Señor» y «Diosa gato», o dicho en términos más claros, Sol y Luna, o bien Osiris e isis.

Los cátaros se tomaban muy en serio el simbolismo: en ello les iba la vida. Tanto es así que les debemos la costumbre, hoy tan habitual, de darnos la mano en el momento de presentarnos (o saludarnos). Fue suya la idea de usar el palíndromo de Roma (Amor) para denominar a su iglesia. Este sería uno de los nombres en clave de su trobar clus (lenguaje secreto). El Amor representa a la Dama, denominación de la Diosa-Gato, o Diosa Madre (isis, Bastet, María o Magdalena).

8 La naturaleza iniciática del juego de la oca es evidente si tenernos en cuenta que fue prohibido en España durante los siglos XVII y XVIII. El diccionario etirnológico de Joan Cororninas, en su referencia oca, cita la siguiente execración: «Joch nialvat, traydor de 1 ‘auca que tanís nefa anar en mala hora» (documento de Barcelona de 1633).
El ténmno griego xpcL, c, i -ara. as, e- significa literalrnente «oración, súplica».


Los cátaros no dejaban nada al azar; incluso sus nombres tienen un significado que les identifica entre sí. Por ejemplo, Gérard de Séde alude a la costumbre, dentro de la casa de Foix, de ponerse nombres «solares»: entre otros, Rai-mundo (Rey del Mundo, o bien Rayo del Mundo), Atón, Febo, o bien Esclar-Monda (Luz del Mundo). En Cataluña, esta costumbre dio origen a la leyenda de Soler de Vilardell, el héroe solar (de ahí Soler) de espada milagrosa que, como Hércules, el Arcángel Miguel o san Jorge, mató al Dragón de Sant Celoni.
Donde hay gatos -especialmente si son negros- hay brujas, y donde hay brujas hay o ha habido cátaros… Para mi descargo, diré que esta idea no es mía. Fue otra persona, mucho más docta que yo en materia de catarismo, la que lo sugirió. René Nelli no niega la posibilidad de que la brujería medieval haya podido derivar indirectamente de un dualismo mal interpretado o mal comprendido. De hecho, esta idea nos ha pasado por la cabeza, sobre todo cuando hemos comprobado una coincidencia en los lugares donde tenemos noticias de cátaros: aquí, además de haber templarios (sobre todo en la Cataluña Nueva), también tenemos noticias de brujas. Con eso no quiero decir que el catarismo «fabricara brujas», pero sí que habría podido influir de alguna manera, de forma inconsciente, en la aparición de éstas.
La leyenda es de todos conocida: cuando llega la noche, las brujas se convierten en gatos negros, y con sus ojos centelleantes «encantan» y «atrapan» a sus víctimas. Esto no es como para tomárselo a broma. Miles de hechiceras -o supuestas brujas-, que en su mayor parte eran personas inocentes que ejercían una noble labor como comadronas y curanderas, fueron quemadas como algo peor que «herejes»: como «servidoras del diablo», enemigas de los buenos cristianos (los mismos que aplicaban sobre ellas la violencia y la intolerancia).
Hay mucho que decir sobre la figura de la «bruja» como heredera de un antiguo saber; como residuo de una época -matriarcal- en la que la mujer tenía un rol social muchísimo más relevante. En todo caso, la brujería es, como el dualismo gnóstico, una reminiscencia del druidismo íbero que
posteriormente desembocó en el catarismo pirenaico y occitano.
El término bruja deriva de una raíz (BRSH), de origen oriental, que alude tanto a una droga (Datura Stramonium) como a una escoba (Mibrsha, en siriaco). Esta identidad no es casual, porque el estramonio, al igual que la «escoba mágica» de las brujas, permite elevarse en el subconsciente; o como dicen los jóvenes de hoy en día, «alucinar». El BRSH, o estramonio, era llamado «hierba del diablo», «hierba de los brujos», o «hierba de los magos», siendo empleado para hacer olvidar al consumidor el recuerdo de ciertos hechos, o para ofrecerle «ilusiones consoladoras» (como por ejemplo «volar»). De ahí la palabra inglesa brush (escoba) y la palabra catalana brossa (cepillo con cerdas fuertes, empleado para limpiar los caballos; o bien el conjunto de los desperdicios que se lleva la escoba).

Las brujas, tal como las conocemos hoy en día, son un producto medieval. En Cataluña-Aragón se las menciona por vez primera con este nombre (bruixot o bruixa) en un documento del siglo XIII, y posteriormente en las Ordinaciones y Paramentos de Barbastro. La primera noticia de la detención de una bruja tiene lugar en Castellbó (1313); es decir, en el epicentro del catarismo catalán. En definitiva, la brujería, como el culto al gato, es heredera del catarismo.

A la presencia de cátaros y templarios en las zonas de influencia brujeril hemos de añadir la existencia de cagoterías, es decir, de comunidades étnicas, supuestamente descendientes de los cátaros o de los masones operativos, que han recibido el nombre de cagots (en Francia) o de agotes (en España). Estos grupos humanos, como explico en mi obra El conocimiento secreto, serían transmisores de la Tradición Primordial a lo largo de los siglos, tras la supuesta extinción de los últimos círculos de «iniciados».

El movimiento sanjuanista (o cátaro) dio lugar -siglos después- a la Fraternidad Rosacruz, primero, y a la masonería, después. En cierto modo, el catarismo no murió, sino que se transformó y se intelectualizó. Existe un neocatarismo ideológico que ha sido asumido e interiorizado por las elites; no sólo seglares, sino también religiosas.

La Tradición asegura que la Fraternidad Rosacruz deriva del movimiento albigense, y que a través de los trovadores, y de los Fedeli d’Amore (círculo en el que participaba Dante Alighieri), el legado cátaro se perpetúa hasta cristalizar en la figura legendaria de Christian Rosenkreutz. Jean Riviére 10 nos aporta una curiosa información, según la cual un tal Fr. Wittermans, a partir de lo dicho por M. H. Roegsen von Floss, de La Haya, revela lo siguiente:
“Según una tradición que existe en la familia Von Roesgen Germelshausen, sus miembros se habrían contado entre los iniciados a los misterios germánicos; el asesinato en 1208 del legado pontificio, Pierre de Castelnau, proporcionó al papa Inocencio III el pretexto para confiar a los dominicos el cuidado de exterminar la Orden de los Albigenses. El castillo de Germelshausen fue sitiado, saqueado e incendiado. Toda la familia fue exterminada de la manera más bárbara. El más joven de la familia, Christian, se salvó y huyó, dirigiéndose siempre hacia el este. yudado por correligionarios, llegó finalmente a Turquía y Arabia, donde lo juzgaron digno de desvelarle los secretos de la Orden de los Rosacruces, que florecía desde hacía tiempo en esos países. De vuelta a Europa, Christian renunció a su nombre de familia y tomó el de Christian Rosenkreutz”.

Ésta es una de las leyendas que circulan en torno a dicha figura mítica. Verdadera o no, nos presenta a un personaje (Christian Rosenkreutz) que se inicia en el saber de Oriente, para retornar a Europa con la misión de «reformar el mundo» y de advertirnos del Milenio, el cual tendría como prólogo la revelación de los grandes secretos de la Tradición Primordial, y como resultado el retorno a una Edad de la Inocencia adámica (y saturnina). Las pretensiones de Christian Rosenkreutz serían rechazadas en España, un importante enclave de la Tradición. Sus Axiomata, que pretendían corregir los errores de la Iglesia y de la Filosofía Moral, fueron allí objeto de escarnio. Tras retornar a su patria (Alemania), optó por reservar dichos conocimientos a los «sabios y entendidos», y antes de morir, con la ayuda de tres fieles colaboradores, redactó un fabuloso Libro M (,de las Maravillas?), el cual -según parece- estuvo en manos del mismísimo Paracelso, uno de los maestros de la alquimia en el siglo XVI.

‘° Jean Riviere (Historia de las doctrinas esotéricas. Dédado, Buenos Aires, 1976, pág. 350) asegura que
las huellas de la existencia de la Fraternidad Rosacruz se remontan a 1250, aunque debemos esperar a
1600 para ver constituirse las Hermandades Rosacruces propiamente dichas.
Buena parte de las corrientes iniciáticas actuales (entre ellas, las caracterizadas por la filosofía NewAge), así como de las sociedades secretas o discretas de carácter esotérico (por ejemplo, ciertos Ritos masónicos), beben de la fuente del gnosticismo, de una u otra manera. Lo más preocupante del caso es que, como hemos tratado de dejar bien claro, este tipo de creencias se fundamentan en la “negación del mundo sensible”, así como en el repudio de los usos y las costumbres del pueblo llano, proclive al hedonismo y al materialismo.
Las elites, neognósticas y maniqueas, herederas del catarismo y del templarismo, a duras penas extirpados por la Iglesia oficial, son fieles a la doctrina del Paráclito (el Espíritu Santo), del Sóter (Salvador), y de la Parusía (Juicio Final). Su pensamiento, de carácter profético y apocalíptico, ávido de revelaciones y de mesianismos, es inquietantemente perturbador en los tiempos que corren. Protagonistas de una Nueva Era en la que ellos son los elegidos, como insistentemente proclaman en las superproducciones cinematográficas al estilo New Age, son los heraldos del Fin de los Tiempos, que tan inocentemente ant icipó Paco Rabanne, y más modernamente, el inefable Dan Brown (El Código Da Vinci).

jueves, 21 de octubre de 2010

Bernardo de Claraval. Doctrina.


 Bernardo y su doctrina
Sus fuentes fueron fundamentalmente las Sagradas Escrituras y también las fuentes de la tradición cristiana. Ambas fueron siempre sus grandes argumentos.
Bernardo creía en la revelación verbal del texto bíblico. Esta creencia, considerada hoy errónea por la teología católica, la heredó de Orígenes, su maestro en Exégesis. Así, en cada palabra de la Biblia buscaba interpretaciones y sentidos desconocidos y ocultos. Cuando no comprendía unas frases o un sentido del texto, se humillaba y pedía a Dios que le iluminara, pues entendía que si Dios había puesto esa palabra o esa frase y no otra, lo hacía por una razón concreta. Esta fe en la revelación verbal le originó importantes periodos místicos que quedaron recogidos en sus escritos. Su búsqueda de la interpretación del texto sagrado, sin limitarse al sentido pretendido por el escritor sagrado para obtener de él la justificación de sus experiencias personales, profundiza en la reflexión y en la contemplación de la misma forma que la Iglesia primitiva y siguiendo la tradición mística de los padres griegos de la Escuela de Alejandría.

Resulta esclarecedor lo que pensaban de él los dos principales artífices de la Reforma Protestante. Martín Lutero dijo que “Bernardo supera a todos los demás Doctores de la Iglesia”, y Juan Calvino lo alabó: “El abad Bernardo habla el lenguaje de la misma verdad”.

Los libros de la Biblia que más citó y por lo tanto con los que más se identificaba son: el libro de los Salmos: 1519 veces; las Cartas de Pablo: 1388 veces; el Evangelio de Mateo: 614 veces; el Evangelio de Juan: 469 veces; el Evangelio según san Lucas: 465 veces; el Libro de Isaías: 358 veces y el Cantar de los Cantares: 241 veces.

La segunda fuente para él era la Tradición. En su tiempo había dos escuelas teológicas contrarias: la escuela antigua o tradicional, de la que él era el principal exponente, y la escuela moderna, patrocinada por Abelardo y basada en especulaciones y en la crítica filosófica de las ideas. Bernardo consideraba estéril la filosofía, pues argumentaba que en nada sirve al hombre para alcanzar su fin último. Despreciaba a Platón y Aristóteles.

En cierta ocasión dijo: “Mis maestros son los apóstoles; ellos no me han enseñado a leer a Platón ni a ejercitarme en las disquisiciones de Aristóteles”. Sin embargo Bernardo tenía una concepción neoplatónica del alma humana, que consideraba estaba creada a imagen y semejanza de Dios y destinada a una unión perfecta con Él. Los Padres de la Iglesia que más seguía eran los que entonces se consideraban los maestros más autorizados de la Iglesia: se declaró fiel discípulo de San Ambrosio y de San Agustín de Hipona, los llamó las dos columnas de la Iglesia y escribió que difícilmente se apartaría de su parecer (Tratado sobre el bautismo).

Cuatro de sus obras tienen similitudes con otras de la literatura patrística:

·       Los sermones sobre el Cantar de los cantares. En el Concilio de Sens, Berenguer de Escocia le recriminó  haber copiado descaradamente a Orígenes, Ambrosio, Rexio de Autun y Beda el Venerable.
·       Los 17 sermones sobre el salmo 90 están copiados de la doctrina de San Agustín.
·       Las 4 homilías de alabanzas de la Virgen María tienen plagios de Ambrosio y de San Agustín
·       Su escrito Sobre la gracia y el libre albedrío es un resumen de la doctrina de San Agustín.

Misticismo: Bernardo de Claraval fue el primero que formuló los principios básicos de la mística, contribuyendo a configurarla como cuerpo espiritual de la Iglesia católica.
Su devoción a la humanidad de Jesús se trató de una innovación basada en el Cristo de los Padres y de San Pablo. Su forma de relacionarse con Cristo llevó a nuevas formas de espiritualidad basadas en la imitación de Cristo.

Su teología mística tuvo como fin principal mostrar el camino de la unión espiritual con Dios. Su doctrina de búsqueda de unión a Dios se inspiró en el estudio de las escrituras y de los Padres de la Iglesia, así como en su propia experiencia religiosa. El esquema de la mística bernardiana propone ascender desde lo más profundo del pecado original hasta lo más elevado del amor, la unión mística con Dios. En este ascenso enumeró cuatro grados de amor, descritos en su tratado Del amor de Dios:
 
En primer lugar, pues, se ama el hombre a sí por sí mismo, pues es carne, y no puede gustar nada fuera de sí. Mas cuando ve que no puede subsistir por sí, comienza a buscar a Dios por la fe y a amarle, como que le es tan necesario. Ama, pues, en el segundo grado a Dios, pero por sí, no por Él mismo. 

Ya después que comenzó, con ocasión de la propia necesidad, a reverenciarle y frecuentarle, meditando, orando, obedeciéndole, poco a poco en virtud de este género de familiaridad, se da a conocer Dios y consiguientemente se hace también más dulce, y así pasa al grado tercero, para amar a Dios no ya por sí, sino por Él mismo En este grado se está mucho tiempo y desde entonces, juntándose a Él, será con Él un espíritu. Cuando se entra en estas grandezas espirituales y divinas habría de ser despejado de todas las enfermedades de la carne.
                                                                                                                              Del amor de Dios.

Devoción mariana: En el occidente cristiano y a partir de finales del siglo XI, se desarrolló masivamente el culto popular a la Virgen María. Bernardo tuvo un papel importante en la propagación de ese culto mariano. Su teología sobre María fue rápidamente aceptada por los fieles y sus sermones se difundieron por toda la cristiandad.

La figura de María no se entendía como hoy. Así el abad mostró sus dudas sobre la Inmaculada Concepción: Con toda certeza, sólo la gracia hizo limpia a María del contagio original. La fiesta de la Inmaculada Concepción es una fiesta que desconocen los ritos de la Iglesia, ni recomienda la tradición antigua.
Inclusivo no se puede afirmar que patrocinara la Asunción de María, lo cual coincidía con la corriente antiasuncionista que por aquel entonces predominaba. La influencia del pensamiento de Bernardo de Claraval sobre misticismo y devoción mariana en las órdenes religiosas europeas fue muy importante.

Los escritos de Bernardo
Sus escritos no son numerosos, ocupan solo los tomos 182 y 183 de la Patrología latina de Migne(compilación de los escritos de los Padres de la Iglesia y de otros escritores eclesiásticos publicados entre 1844 y 1865). Esta cifra es pequeña comparada con otros Padres de la Iglesia. Sus numerosas actividades no le permitieron un trabajo extenso. Por lo general, son obras de ocasión, rápidas, solicitadas por terceros. Muestran al hombre de acción, al renovador del Císter, a un reformador de la sociedad laica y religiosa y defensor del papado. También reflejan la seguridad de la personalidad religiosa más influyente del siglo XII, como San Agustín en el siglo V o Santo Tomás en el siglo XIII. Dejó una producción de unas 500 cartas, del orden de 350 sermones y varios tratados doctrinales.

Sus escritos más conocidos son los sermones (el sermón en los monasterios de la Edad Media tenía mucha influencia en la formación religiosa e intelectual del monje). Después los tratados, breves pero de enorme valor espiritual para la Iglesia católica, desarrollando una doctrina precisa y coherente. Empleó un elegante latín y fue de los escritores más notables de su época, junto a Abelardo y Gilberto de la Porée.

Los últimos años del Abad Bernardo de Claraval
Los últimos años de la vida de Bernardo se vieron entristecidos por el fracaso de la Cruzada que había predicado, cuya completa responsabilidad recayó sobre él. Bernardo había acreditado la empresa con milagros, pero según él mismo dijo, la empresa había fracasado debido a la falta de disciplina y presunción de las tropas alemanas, las intrigas del príncipe de Antioquía y de la reina Leonor, la avaricia y evidente traición de los nobles cristianos de Siria al impedir la toma de Damasco y, finalmente, los infortunios y las desgracias ocasionadas por los pecados de los cruzados y de los hebreos (Libro de Meditación, dirigido al Papa Eugenio III).

La muerte de sus contemporáneos sirvió de aviso a Bernardo de su próximo fin. El primero en morir fue Suger en1152, sobre quien el Abad escribió a Eugenio III: Si hay algún vaso precioso adornando el palacio del Rey de Reyes, es el alma del venerable Suger. Thibaud, Conde de Champagne; Conrado, emperador de Alemania, y su hijo Enrique, murieron ese mismo año. Desde el comienzo del año 1153, Bernardo sintió aproximarse su muerte. El fallecimiento del Papa Eugenio le dio el golpe fatal al apartarle del que consideraba su mejor amigo y consolador.

Fruto aún de las severas restricciones monásticas que él mismo se había autoimpuesto al principio de su vida monacal, en 1153 Bernardo sufrió una grave enfermedad estomacal y digestiva y por ello no podía retener la comida y las piernas se le hinchaban. Ello le ocasionó una gran debilidad y, finalmente falleció el 20 de agosto del 1153 a la edad de 63 años, de los cuales 40 habían transcurrido dentro de la vida monacal.

Protocolo secreto de las profecías.


Juan de Jerusalén, cuyo nombre era Jean d’Avallon, nació cerca de Vezelay, Francia, el año 1042 y fue miembro de la Orden de los Caballeros del Temple. Escribió en el año 1118 un libro de profecías que tituló Protocolo secreto de las Profecías y falleció poco después, en 1119, a la edad de 77 años.

En un manuscrito anónimo descubierto en Zagorsk, cerca de Moscú, y que data del siglo XIV, califica a Juan de Jerusalén de prudente entre los prudentes, santo entre los santos y que sabía leer y escuchar el cielo. También señala que Juan solía retirarse frecuentemente al desierto para rezar y meditar, y que  estaba en la frontera entre la Tierra y el cielo.


Estas profecías estuvieron ocultas durante muchos años, hasta que en el transcurso de la 2da Guerra Mundial, en 1941, fueron halladas por la S.S. en una sinagoga de Varsovia; luego de la caída de la Alemania nazi, desaparecieron nuevamente, hasta que fueron descubiertas en años recientes en los archivos secretos de la KG B soviética, según afirman algunos investigadores.

Las profecías parecen escritas específicamente para este fin de milenio, como si éste fuera el tiempo en que deben darse a conocer. Todas ellas comienzan con la frase: “Cuando empiece el año mil que sigue al año mil...”; a pesar de su descarnada crudeza , son de una gran belleza poética, lo cual las hace diferentes a otros textos proféticos.

Juan de Jerusalén escribió hace casi mil años: Veo y conozco. Mis ojos descubren en el cielo lo que será, y atravieso el tiempo de un solo paso. Una mano me guía hacia lo que ni veis ni conocéis. Veo y conozco lo que será. Soy el escriba.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil.....
El hambre oprime el vientre de tantos hombres y el frío aterirá tantas manos, que estos querrán ver otro mundo. Y vendrán mercaderes de ilusiones que ofrecerán el veneno... Pero este destruirá los cuerpos y pudrirá las almas; y aquellos que hayan mezclado el veneno con su sangre serán como bestias salvajes caídas en una trampa, y matarán, y violarán, y despojarán, y robarán; y la vida será un Apocalipsis cotidiano.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil…..
El padre buscará el placer en su hija; el hombre en el hombre; el viejo en el niño impúber, y eso será a los ojos de todos... Pero la sangre se hará impura; el mal se extenderá de lecho en lecho, el cuerpo acogerá todas las podredumbres de la tierra , los rostros serán consumidos, los miembros descarnados... el amor será una peligrosa amenaza para aquellos que se conozcan solo por la carne.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil.....
Todos sabrán lo que ocurre  en todos los lugares de la tierra. Se verá al niño cuyos huesos están marcados en la piel y al que tiene los ojos cubiertos de moscas y al que se da caza como a las ratas. Pero el hombre que lo vea volverá la cabeza, pues no se preocupará sino de sí mismo; dará un puñado de granos como limosna, mientras él dormirá sobre sacos llenos. Y lo que dé con una mano lo recogerá con la otra.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil.....
El hombre comerciará con todo; todas las cosas tendrán precio; el árbol, el agua y el animal. Nada más será realmente dado, y todo será vendido.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil…..
Los hombres ya no confiarán en la ley de Dios, sino que querrán guiar su vida como a una montura; querrán elegir a los hijos en el vientre de sus mujeres y matarán a aquellos que no deseen. Pero, ¿qué será de estos hombres que se creen Dios?

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil.....
El hombre habrá cambiado la faz de la tierra; se proclamará el señor y el soberano de los bosques y las manadas. Habrá surcado el sol y el cielo y trazado caminos en los ríos y en los mares. Pero la tierra estará desnuda y será estéril. El aire quemará y el agua será fétida. La vida se marchitará porque el hombre agotará las riquezas del mundo. Y el hombre estará solo como un lobo, en el odio a sí mismo. Los poderosos se apropiarán de las mejores tierras y las mujeres más bellas; los pobres y los débiles serán ganado, los poblados se convertirán en plazas fuertes; el miedo invadirá los corazones como un veneno.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil…..
Las enfermedades del agua, del cielo y de la tierra atacarán al hombre y le amenazarán; querrá hacer renacer lo que ha destruido y proteger su entorno; tendrá miedo de los días futuros. Pero será demasiado tarde; el desierto devorará la tierra y el agua será cada vez más profunda, y en algunos días se desbordará llevándose todo por delante como en un diluvio, y al día siguiente la tierra carecerá de ella y el aire consumirá los cuerpos de los más débiles.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil.....
La tierra temblará en muchos lugares y las ciudades se hundirán; todo lo que se haya construido sin escuchar a los sabios será amenazado y destruido; el lodo inundará los pueblos y el suelo se abrirá bajo los palacios. El hombre se obstinará porque el orgullo es su locura; no escuchará las advertencias repetidas de la tierra, pero el incendio destruirá las nuevas Romas y, entre los escombros acumulados, los pobres y los bárbaros, a pesar de las legiones, saquearán las riquezas abandonadas...

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil.....
El sol quemará la tierra ; el aire ya no será el velo que protege del fuego, no será más que una cortina agujereada, y la luz ardiente consumirá las pieles y los ojos. El mar se alzará como agua enfurecida; las ciudades y las riberas quedarán inundadas y continentes enteros desaparecerán; los hombres se refugiarán en las alturas y, olvidando lo ocurrido, iniciarán la reconstrucción.
 
Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil…..
El hombre conocerá un segundo nacimiento; el espíritu se apoderará de las gentes, que comulgarán en fraternidad; entonces se anunciará el fin de los tiempos bárbaros. Será el triunfo de un nuevo vigor de la fe; después de los días negros del inicio del año mil que viene después del año mil, empezarán los días felices; el hombre reencontrará el camino de los hombres y la Tierra será ordenada..

miércoles, 7 de julio de 2010

SAN MARCOS. Evangelio.



Para ENTENDER el Evangelio de San Marcos hay que situarlo primeramente en su tiempo y conocer sus circunstancias personales. Según la tradición, nació en Jerusalén y murió mártir en el año 67 ó 68 en Alejandría, Egipto. Es en esta ciudad donde funda su Iglesia pero no hay que olvidar que Marcos fue un judío convertido al cristianismo.

También, según la tradición, su cuerpo fue encontrado por unos mercaderes venecianos que llegaron a Alejandría lo recogieron y se lo llevaron a Venecia, ciudad de la que es patrón. A Marcos se le representa con un león alado símbolo de la fuerza y la fortaleza.

Según algunos autores Marcos fue sobrino de Bernabé por lo que tuvo una estrecha relación con Pablo al que acompañó en sus predicaciones por Chipre y Asia Menor. Más tarde, cuando se separa de él, marcha a Roma donde acompaña a Pedro en sus predicaciones.

Esta es la razón por la que algunos autores creen que Marcos recoge los escritos de Pedro y que éste desempeña un papel fundamental en sus escritos; sostiene que sus narraciones se decantan como si estas fueran dictadas por un testigo ocular de los hechos que describe.

El Evangelio de Marcos parece que fue escrito en Roma hacia los años 63 ó 64; es el segundo libro del Nuevo Testamento y el más antiguo de los evangelios canónicos. Como hemos dicho la tradición asocia a Marcos con Pedro. Sin embargo, también se desprende de sus narraciones la influencia de la tradición de una comunidad a través de la utilización de escritos para su catequesis. Hay exegetas que dicen que Marcos se encontró con documentación escrita sobre todo con datos referidos a la Pasión.

Durante mucho tiempo no se consideró el valor teológico que posee el Evangelio de Marcos quizás por la sencillez de su lenguaje. Sin embargo, es el primer Evangelio que se pone por escrito; el más primitivo, el más corto y, sobre todo, el más cercano a la realidad de Jesús.

Marcos nos muestra los sentimientos más humanos de Jesús y pone en relieve el sentimiento mesiánico. Jesús no quiere que se le conozca por sus acciones sino por su palabra. Marcos tiene una relación sencilla, popular y descriptiva por lo que se piensa que no va dirigido a cristianos que no procedían del judaísmo.

Hay muchos exegetas que afirman que este evangelio de Marcos fue utilizado como fuente directa por Mateo y Lucas.

En el Evangelio de Marcos hay una gran teología de la Cruz, basada en todas las causas que provocaron la crucifixión de Jesús. Nos muestra al Dios que muere en la Cruz haciendo ver a los hombres que la Cruz es el poder de Dios o mejor, que el que muere en la cruz es el Dios del amor: Que la cruz es el elemento revelador del que no podrá prescindir ni la fe ni la vida de las comunidades cristianas.

La obra de Marcos está escrita desde la óptica que pretende justificar que la cruz ha sido el único camino posible para que la gracia liberadora de Dios nunca estuviese supeditada a los intereses del mundo.

La cruz es la teología de la comunidad cristiana y desde esta visión escribe Marcos su Evangelio. Para él, Cristo no es grande por su poder sino por su muerte en la cruz. Cristo muere solidario con el sufrimiento del mundo y que por lo tanto es un orgullo para la comunidad amar y seguir a un Dios que muere en la cruz, que se revela donde los demás dioses no pueden, pues dejarían de ser dioses, en la simple humanidad. Marcos expone que Cristo no muere sólo por el proyecto del Padre sino que son todos, amigos y enemigos, los que hacen que su muerte sea inevitable, sobre todo porque su proyecto contradice todas las expectativas que habían puesto en Él.

Marcos trata de evitar que se pueda hacer un mito del Señor. Muestra también un interés por demostrar que los discípulos casi nunca entienden a Jesús. Esto puede ser interpretado como una transposición a los dirigentes de las comunidades de su tiempo que estaban llevando adelante una política eclesial más preocupada por la ortodoxia que por la ortopraxis, olvidándose de los puntos más radicales del compromiso con Jesús.

Es así como Marcos capta con claridad el peligro que esto representa para el cristianismo: El mensaje y la obra del Señor podría dejar de existir con el tiempo. Marcos es el Evangelista que más se ha preocupado de hacer una reforma de la tradición cristiana.

Intenta hacernos comprender que el mensaje de Cristo no acaba con su muerte sino que sigue vigente en nuestro mundo de hoy como una fuerza liberadora. El Evangelio de Jesús es algo que tiene que estar sucediendo cotidianamente. La palabra y la acción de Jesús van unidas a la praxis para que se pueda hacer posible la llegada del Reino de Dios.

En la jornada de Cafarnaún Marcos nos acerca aún más a la historia de Jesús así como el tipo de comunidad a la que se dirige. Estas jornadas encierran un sentido de realidad permanente que se puede vivir individual o comunitariamente ya que para Marcos el fenómeno de Jesús no acaba con su muerte: Su mensaje a los hombres se perpetuará por los siglos de los siglos.

Esta enseñanza nueva y liberalizadora es una constante en el Evangelio de Marcos, insistiendo en la acción liberadora en todas las situaciones de la vida, contra los que marginan y explotan, contra las leyes injustas hechas tanto en el Templo como por los de fuera que las acatan y practican pos su exclusiva conveniencia.

Contra todo esto Jesús trae la libertad, el perdón. Trae una nueva vida contra todos aquellos que quieran oír su Palabra dejando claro una vez más que la Palabra y la acción de Jesús van unidas a la praxis que haga posible la llegada del Reino de Dios.

El hecho de que Jesús comenzara la jornada en la Sinagoga es muy significativo. De esta manera trata de demostrar Su autoridad. Jesús está en el lugar donde se configura la religiosidad del pueblo y además el sábado estaba consagrado a Dios por excelencia. Él, con su actitud, rompe con la esclavitud e intransigencia que eran impuestas por los escribas y fariseos, pues ellos han hecho del día del Señor un día de opresión para los hombres.

Hace ver con su actitud que Dios está por encima de todas las leyes vacías de contenido humano que están oprimiendo al hombre restándole la libertad máxima: Ser hombres. Esta voz, este grito de libertad es lo que hace que Su autoridad profética y liberadora se extienda por toda Galilea. Su palabra hace acontecer algo grande; algo profundo: Con Él llega la soberanía de Dios.

Marcos también describe otro lugar que Jesús escoge para proclamar el Reino. Es en la privacidad de los que tienen ni voz ni sitio en la Sinagoga: La mujer.

Pero es el sitio más importante para la comunidad judía: La casa. Un lugar muy importante para Marcos ya que la casa sustituyó a la Sinagoga en las primeras comunidades cristianas. Lo que enseña Jesús en este lugar es duro de entender. Lo que sale del corazón de los hombres es lo que daña al hombre, porque es dentro del corazón de los hombres de donde sale el mal.

Un cuarto lugar descrito por San Marcos es la puerta, símbolo de lugar público. En la puerta, cuando Jesús cura a tanta gente y le acosan, Él hace ver qué mal ha de ser vencido ante los ojos de todos como revelación absoluta del poder de Dios sobre la impotencia de la muerte. Marcos aquí establece el secreto mesiánico para que no puedan confundir a Jesús con un milagrero.

Esta distancia queda marcada en los momentos en los que Jesús en el desierto ora y se pone en contacto con Dios. Sin la experiencia de Dios no puede funcionar el proyecto evangelizador del profeta pues es de la oración y del contacto con Dios de donde le llega a Jesús la inspiración.

Con su actitud curando al leproso y mandándolo al Templo para que los sacerdotes certifiquen que está limpio de impureza y ofrezcan los sacrificios, Marcos nos quiere decir que Jesús no necesita que nadie corrobore ninguna de sus acciones. Él ya había perdonado y liberado de las leyes injustas que excluían al leproso de la comunidad. Jesús, con esta acción, integra a todos dentro de ésta a la vez que hace una dura crítica a los sacerdotes por la imposición de leyes tan duras y excluyentes.

La segunda parte de estas jornadas muestran que están compuestas por cinco controversias bajo el lema de una enseñanza nueva con autoridad. La soberanía de Dios se manifiesta en el perdón de los pecados que puede otorgar el Hijo del Hombre.

La polémica aparece cuando Jesús, considerado simplemente como un hombre, se atribuye el poder de autoridad de perdonar los pecados echando por tierra la vieja concepción judía en la que enfermedad era igual a pecado. Con esto está acabando con la explotación del pecado; incluso va mucho más lejos cuando dice que Dios perdona, pero que es más importante que nos perdonemos los hombres; que en este perdón está nuestra libertad.

Los escribas saben que el razonamiento va dirigido contra ellos pues son ellos los que tienen al pueblo encadenado a sus egoísmos y vicios teológicos.

Marcos está haciendo una llamada al rigor que ya se está implantando en algunas comunidades y que pretende armonizar la vieja con la nueva ley. La pretensión de Marcos es que vean que la práctica del Evangelio es una acción liberadora que los saca del pozo sin fondo donde la mala interpretación de la Ley del Templo los tenía sumidos. Sólo podemos llegar a Jesús si nuestra fe está por encima de todo y conseguimos que ésta llene nuestra vida es decir, es más importante tener fe y confianza en Dios que la misma religión que se practica tan severamente.

Cuando Jesús comparte la mesa de los publicanos y los pecadores, está haciendo una llamada a compartir su vida. Es una llamada a la solidaridad sin excluir a nadie por ninguna razón. Todos pueden incorporarse. Jesús invita a compartir su mesa, tan solo quedan fuera los puristas que creen estar por encima de todo; los que llevan su rigor hasta sus últimas consecuencias sin pensar en lo principal que es el hombre: Estos son los que realmente traicionan la praxis de Jesús.

Con el ayuno se simboliza que no es necesario hacer grandes cosas para agradar a Dios. Él nos pide cosas pequeñas cada día. La solidaridad con los que no tienen nada, con los marginados, con los explotados. La religión y la vida nueva que Él ofrece no pasa sino por caminos tan sencillos como el amor. La gran novedad que Jesús está ofreciendo es la creación de nuevos ritos y nuevas formas que contienen la vida: Que la religión no puede llevar al hombre al callejón del sin sentido, sino que abre las puertas a una renovación permanente y continúa en la espera del Reino de Dios.

Esta espera no puede convertirse en una práctica ritual e irracional sino en la alegría por la experiencia de la salvación.

Del evangelio de Marcos se deriva especialmente que Jesús nos lega la libertad como un derecho inalienable. Con Su doctrina hace crecer la libertad en el interior del hombre para que no se sienta oprimido por la práctica de la religión sino que ésta sea para el hombre fuente liberadora en la búsqueda de su relación con Él.

Que esta búsqueda esté en todos los días y no en un día determinado: Así rompe el rigor y la intransigencia del sábado…. .

El sábado es para el hombre y no el hombre para el sábado. Para Marcos, la autoridad de Jesús está en la Palabra misma, en Su fuerza liberadora de las conciencias oprimidas y del acontecer de la gracia de Dios.

El mensaje de Jesús, para el que quiera entenderlo, sitúa al amor dentro de las necesidades humanas por encima de toda práctica religiosa. Además, la práctica de la religión no debe ser un yugo que oprima al hombre sino todo lo contrario: Que sea un grito de libertad y humanidad ya que la finalidad de la religión es hacer al hombre.

La respuesta a esta ofrenda de libertad fue la delación y más tarde la muerte.

Marcos ha puesto sus esperanzas en una visión nueva de la comunidad cristiana y muy especialmente en las de los paganos bien dispuestos. Él considera bien superado el judaísmo puesto que la nueva fe se abre para todos aquellos, sean judíos o paganos, que optan por Jesús como Hijo de Dios.

Gracias a la O.T.