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viernes, 25 de julio de 2014

Un amigo y consejero. El silencio



El no tenía memoria, no sabía quién era, de dónde venía, para dónde iba. Estaba ahí quieto. Como salido de la nada.
- ¿Quién seré yo? - se preguntó angustiado. Entonces  buscó a su alrededor una respuesta.
-  Buenos días - le saludó Juan, quien acababa de cortar algunas flores.
- ¿Quién eres? -

Soy Juan, el cazador de sueños.
-  ¿Y, qué es un cazador de sueños?
- El que va por la vida buscando afectos y derribando cada propósito puesto en su mente.
- ¡Qué hermoso! - dijo Él
- Y, ¿de dónde provienes?
- Del sueño de mis padres y mis hermanos.
-  Dime, ¿qué es un sueño?
-  Es la forma en la que habla un corazón libre.
- ¿Y, tú quién eres? - preguntó Juan.
- No lo sé. Algo, creo.
-  ¡Qué lástima! - dijo Juan - ¡Ni siquiera eres alguien!
-  ¿Y qué se necesita para ser alguien?
-  Nada. Sólo saber lo que se es.
- ¿Quién seré yo? - dijo Él de nuevo, más angustiado aún.
- Eso sólo lo sabes tú - dijo Juan - ¡Serás lo que serás! Y dicho esto, partió Juan por la larga senda que es la vida, persiguiendo un sueño que una vez se le había escapado.
-  Buenas tardes - le saludó María.
- ¿Quién eres?
- Soy María, la dulce cantora tras un cálido ocaso.
-  ¿Y qué es un ocaso?
-  La fantasía del sol cortejando al polvo del horizonte.
-  ¿A quién le cantas?
- A la luna, y al desconsuelo de un corazón enamorado.
- ¡Qué hermoso! - Dijo Él. - ¡Quiero ser como tú! - Agregó entusiasmado.
María le miró con extrañeza y antes de huir sobre un trueno, le dijo:
- ¡Serás lo que serás!
- ¿Quién seré yo? - Se preguntó por vez tercera, sin encontrar respuesta...  "¡Serás lo que serás!", le había dicho Juan; "¡Serás lo que serás!", le repitió  María. ¿Quién demonios era Él?
- Buenas Noches - Le saludó Rafael, el poeta bohemio.
- ¿Y qué es un poeta?
-  El abogado de los amantes, el estudiante de la locura, el erudito de la vida.
-  Rafael, ¿y cuál es tu noble origen?
-  Vengo de un suspiro del silencio majestuoso.
- ¿Qué es el silencio?
- Conversar con tu ser. Contigo mismo.
- ¿Es bueno hablar con el silencio?
- Sólo si necesitas saber quién eres, de dónde vienes y a dónde vas... ¿y, quién eres tú? - preguntó Rafael.
Él no respondió. Comprendido esto, Rafael huyó en la espesura de una noche que pronto estalló en el más sepulcral silencio.
- ¡Hola Silencio! - dijo Él con los labios cerrados. Allí  comenzó una larga conversación con aquel que terminó cuando Él se quedó dormido. Soñó con el cazador de sueños, capturando su sueño perdido; en silencio, soñó con la cantora, quien en silencio afinaba sus pensamientos y componía un nuevo día; soñó con el poeta, quien en una infinita tertulia le debatía al silencio y al viento la manera de usar la chaqueta durante las noches nevadas y calladas; callado, soñó también con su propio silencio de arquitecto del futuro, haciendo cosas que jamás había imaginado y salvando este mundo y los otros de ejércitos de orcos verdes. Fue entonces cuando supo quién era, de dónde venía y hacia dónde iba. Soñó tranquilo.
- Es bueno hablar con el silencio, sólo él conoce las respuestas a las más grandes preguntas - dijo para sí, antes que el primer rayo del nuevo sol le turbara el descanso.
-  Buenos días - dijo Juan - ¿Quién eres tú?
-  Un arquitecto de futuros.
- ¿Y qué es eso?
-  La promesa de un mañana mejor.
-  ¡Qué hermosas palabras dices! - anotó alegre Juan - ¿de dónde viene tanta sabiduría?
-  De mi conversación con el silencio.
- El silencio es muy sabio. Tú eres lo que eres, ¡finalmente lo has descubierto!  Dicho esto, Juan se hincó en una profunda venia.
-  Buenas tardes - dijo María - ser promesa de un mundo mejor es la mejor de las promesas - agregó. Se alejó pensando en que algún día habrá cantores de paz por todas partes.
-  Buenas noches - le saludó Rafael quitándose una rama del sombrero. - ¿Quién eres?
-  La esperanza de la alegría y la promesa de un mundo mejor que viene de jamás y va para siempre.
- ¡Espléndido! - dijo Rafael - ¿y, qué es la alegría?
- Es lo que sentiremos todos cuando logre crear un mundo en el que Juan pueda cazar sus sueños sin ser cazado por la muerte, María cantar sin ser callada por el tirano demonio y, tú, Rafael, puedas escribirle a los corazones de la gente sin recibir a cambio odio y balas.
- ¡Eres admirable! - concluyó Rafael - algún día tendrás tu mundo mejor y será el silencio tu amigo y consejero.
- Sólo si hay sueños, cantos y bellos poemas - respondió el arquitecto, mientras buscaba los ladrillos que emplearía al construir su tan anhelado mundo mejor.        Gracias V. Manuel G.V.
                         
 E.B.G. Jacob Uriel Escalera  M.:.M.:. 
 A.·. L.·. MMXIII   Shalom aleijem 

jueves, 28 de junio de 2012

Llegaste amor

Llegaste con las ultimas luces.
De la noche de San Juan.
Prendiendo de entusiasmo mis sueños.
Apagando mi soledad.

Eras nana en la noche de verano
cabeceabas sobre mi cama.
Recordándome que estabas.
Anunciando una pasión por llegar.

En las tardes mientras te esperaba.
Soñaba con mi primer beso.
Mi primer abrazo.
La primera vez de algunos actos,
mañana tan bellos.

¡Qué tardes de verano con mi pechocha!,
¡qué noches cansadas de abrazarnos,
de caricias y flirteos!
¡Qué amaneceres compartiremos ...!

viernes, 28 de octubre de 2011

Ágape Nocturno.


Llegado el momento, el rey Salomón dijo
a los obreros que tallaban la piedra:
tengo vino y pan, compartámoslos,
celebremos una fiesta juntos. Descenderé de mi trono
y todos los Hermanos deberán venir a este ágape,
¡Como Compañeros, ni más ni menos!

Enviemos presto una chalupa a Hiram de Tiro,
que nos asegura provisión y transporte
de tan hermosos árboles. Decidle que los Hermanos y yo
deseamos hablar con nuestros Hermanos que navegan por los mares,
y que seremos dichosos encontrándoles en nuestro ágape,
¡Como Compañeros, ni más ni menos!

Enviad también mensaje a Hiram Abif,
Gran Maestro de fraguas y minas:
yo mismo y los Hermanos vamos al ágape,
ya sea llevando ricos adornos o modestas vestiduras,
¡Como Compañeros, ni más ni menos!

Dios reservó a cada uno su sitio: al cedro majestuoso,
al modesto hisopo y a la morera silvestre, a la higuera
y al espino… ¡pero esto no es razón suficiente
para reprochar a un hombre que no haya llegado a ser
aquello a lo que no estaba necesariamente destinado!
Y a propósito de nuestro Templo, mantengo y afirmo:
¡Sólo somos Compañeros, ni más ni menos!

Así lo ordenó y así se hizo.
Y los Cortadores de Madera y los Masones de la Marca
vinieron con los simples marineros de la flota de Sidón
y los almirantes del Arca Real;
se sentaron, celebraron este ágape,
¡Como Compañeros, ni más ni menos!

En las canteras hace todavía más calor
que en las fraguas de Hiram,
nadie a salvo queda del látigo del vigilante.
Con harta frecuencia nieva en el paso del Líbano,
y sopla el viento siempre frente a la bahía de Jaffa.
Pero cuando llegó el momento, llevó el mensajero
la orden del rey Salomón: ¡olvídate de todo!
Seas mendigo, amigo de reyes
o par de príncipes, Hermano ¡olvídate de todo eso!
¡Compañero solamente! Y olvida lo demás.

Rudyard Kipling

viernes, 23 de septiembre de 2011

Salmo 133

Canto de ascensión de David. Se sabe, por la biblia, que David era poeta, por lo cual, promovió y estimulo la literatura Hebraica y por ende los salmos, cuyo texto inicial es en hebreo. Aquí es interesante acotar que los manuscritos mas antiguos en hebreo, con los que se cuenta a la fecha, son del siglo X, sin embargo, fragmentos dispersos ya aparecen en el siglo I.

Los Salmos eran usados como texto litúrgico; han sufrido diversas transformaciones y cambios que han hecho difícil determinar el texto hebreo que fue la fuente de la traducción más antigua con la que se cuenta, adicionalmente hay que considerar que el periodo de composición y recopilación de los mismos va de 6 a 8 siglos.

En general, los exegetas han tratado de clasificarlos de muchas formas, pero la que pudiera tener mas interés general es la que los divide en grupos según el tema tratado. Así pues, hay himnos, suplicas, de acción de gracia, reales, mesiánicos, didácticos, de sabiduría y cánticos de Sión.

Al menos 73 de los salmos refieren a David como su autor, sin embargo, esto se basa en referencias en los mismos textos y no hay prueba real de que ninguno haya sido de su autoría.

La palabra Salmo proviene del latín “psalmus” que significa canto o cántico sagrado o bien composición poética que contiene alabanzas a Dios. Como detalle, algunas logias abren las escrituras sagradas en este salmo que hoy nos ocupa.

Históricamente hablando, si el autor de este salmo es David, el mismo se puede ubicar en el momento de la unificación de las tribus y su reconocimiento como rey por todas las tribus en Hebrón, después de capturar Jerusalén. Cuando hizo de ella (de Sión) la capital del reino.

También es probable que aluda, o a la unidad circunstancial de los peregrinos en el acto del culto o al esfuerzo de Nehemías por aumentar la población de Jerusalén (Neh. 11:1 y ss.). En cualquier caso, la doctrina y las ilustraciones son relevantes para todos los tiempos.

Así las cosas, el Salmo 133 alude a la unidad y al amor fraternal; su construcción es de tres versículos y cada uno plantea un enfoque muy particular.

(1)"[Canto de ascenso gradual. De David] ¡He aquí, cuan bueno y cuan agradable es que los hermanos habiten juntos en Uno (armonía)!
(2) Es como el buen aceite sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras.
(3) Es como el rocío del Jermón que desciende sobre los montes de Tzión [Sión]; porque allá ordenó Hashem bendición y vida eterna."
(Tehilim / Salmos 133:1-3)

El primero 133:1 Ubica históricamente el salmo y manifiesta la dicha que produce el amor fraternal, el segundo 133:2 ilustra uno de dos símiles que refuerzan esta enseñanza y el tercero 133:3 apunta el segundo símil que refuerza la enseñanza en su forma socializante y finaliza con el buen motivo que se da para tal hecho.

El calificativo de hermanos no es casual aquí, pues históricamente visto, para el momento, el termino se aplicaba a los hermanos de todas las tribus que se reunían en Jerusalén; También se da la unión de los hermanos, Moshé, Aarón y Miriam, que representan en el simbolismo, al intelecto, la emoción y lo sensorial.
Pero mas allá de esto, en el momento de evocar el salmo, reforzamos la idea del juramento de fraternidad hecho al ingresar en la orden, misma que debemos practicar de corazón, dando así, píe a la armonía y la igualdad de todo ser humano frente a sus pares. Aprendidos en el taller y aplicados en el mundo profano, estos principios de fraternidad, unión e igualdad se refuerzan antes de cada partida, en la cadena de unión que hacemos antes de retirarnos.

El segundo versículo y el comienzo del tercero ilustran dos símiles que hablan de una profunda simbología hebraica. El primer símil hace referencia a dos elementos del simbolismo que son muy pertinentes, en tal sentido el aceite se usaba para ungir al sacerdote (Levita), puesto que el aceite se consideraba el símbolo del espíritu santo.

El segundo elemento que configura el símil es la barba que en el oriente era símbolo de gran dignidad. Al bajar el aceite por las barbas llegaba a las vestiduras sacerdotales. Recordemos aquí la pechera con doce piedras preciosas, usada por los antiguos sacerdotes hebreos y que representaba las doce tribus, con lo cual la barba representa un elemento que unifica y distribuye el aceite del espíritu santo a todas las tribus hebreas.

Mas simbólicamente vemos como el rayo de luz baja por las distintas sefirot del árbol de la vida y desciende hasta la mas baja de todas que es malkut, en semejanza a una barba. Esto no es mas que la representación de lo manifestado, de lo humano, de lo tangible. Así pues ingresando por keter el rayo de luz desciende recorriendo las sefirot hasta malkut de la misma forma que el aceite baja por las barbas hasta la pechera.

Interesa además la mención de Aarón aquí, cabe preguntarse ¿porque Aarón y no otro? Y al revisar las escrituras confirmamos el hecho del sacerdocio por la unción planteado anteriormente, ya que Moisés se excusa ante Dios por su incapacidad de lenguaje y Dios le señala “No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, el hablara por ti al pueblo y el será a ti en lugar de boca; pondré yo en el sabiduría y tu serás en lugar de Dios”. Por tanto, este personaje es considerado jefe de los elegidos, de los sacerdotes, de los ordenados. Finalmente cuando este muere sus vestiduras son colocadas a Eleazar y así se completa el ciclo y la transmisión de la misión de este.

Hagamos aquí un símil nuestro antes de continuar con el salmo; se me ocurre que el venerable descubre su cabeza en el momento de la apertura de los trabajos y así recibe la unción simbólica, que desciende del oriente por las vestiduras que representan los hermanos en la logia y así se completa la unión en un solo cuerpo y por ello todos juntos en uno, en fraternidad, en armonía. Aplicable esto también, a que el G:.M:. (Moisés) tiene en cada logia un H:. (un Aarón o V:.M:.) que lo ayuda en su trabajo de sacar a su pueblo de la ignorancia por el influjo de los oleos que este reparte a cada hermano en la logia y así la cadena es una y todos en ella.

El segundo símil, habla del rocío (otro elemento simbólico). El rocío representa simbólicamente; Por ser sutil, invisible a simple vista, abundante y silencioso, una expresión de abundancia y prosperidad; nombrar el monte Hermón no es casual, aunque se encuentra a 300 Km de Sión (Jerusalén), es la altura mas grande de la zona por lo cual el simbolismo indica que la prosperidad y la abundancia vienen de arriba, pero conviene aquí observar que hay en el texto una escala intermedia, porque no cae directamente sobre los valles? … desciende sobre los montes de Sión (las alturas que rodean a Jerusalén) y luego se derrama sobre los valles, como los ríos al formarse en las altas montañas por efecto del rocío que caen a los causes mayores a medida que descienden, en señal de que todo es cubierto.

Así, finalmente llegamos al versículo final del texto salmódico en el que se habla de que teniendo la espiritualidad, lo trascendente como faro, guiados por el intelecto o la cabeza que recibe el oleo, sin divorcio de la emoción, dada la unidad, actuando acorde a nuestra armonía interior, se nos asegura que estamos en la senda de encontrar "bendición y vida eterna", lo cual representa la recompensa del actuar en unión, armonía fraterna e igualdad.

Por ultimo, no hemos de olvidar que Diós se hizo verbo y por tanto el sonido o la vibración sónica que producen ciertos vocablos al ser usados nos promueven a estados que nos permiten establecer la conexión perdida que hará material la unidad y la armonía. Es por ello que al ser manifiesto el salmo en su lenguaje original; en el lenguaje en que fue cantado por primera vez, nos acercamos a su esencia sutil. No sin desmejorar su traducción, pues es necesario que todos como uno, conozcamos el porque es necesaria la comprensión del simbolismo que el salmo contiene, aun cuando nunca apreciemos su exacta significación, hay un recuerdo ancestral que nos permite captar la enseñanza que la razón, por efecto de la cultura, nos es vedada.
Por todo ello la recitación del salmo 133 en hebreo es importante y la comprensión de su contenido también lo es.

martes, 28 de junio de 2011

CANTAR DE LOS CANTARES.


CAPÍTULO 1
Título
1:1 El Canto más hermoso, de Salomón.
Preludio
La Amada
1:2 ¡Que me bese ardientemente con su boca!
Porque tus amores son más deliciosos que el vino;
1:3 sí, el aroma de tus perfumes es exquisito,
tu nombre es un perfume que se derrama:
por eso las jóvenes se enamoran de ti.
1:4 Llévame contigo: ¡corramos!
El rey me introdujo en sus habitaciones:
¡gocemos y alegrémonos contigo,
celebremos tus amores más que el vino!
¡Cuánta razón tienen para amarte!
Primer canto
La hermosura de la Amada
1:5 Soy morena, pero hermosa,
hijas de Jerusalén,
como los campamentos de Quedar,
como las carpas de Salmá.
1:6 No se fijen en mi tez morena:
he sido tostada por el sol.
Los hijos de mi madre se irritaron contra mí,
me pusieron a cuidar las viñas,
¡y a mi propia viña no la pude cuidar!
Ansiosa interpelación al Amado ausente
1:7 Dime, amado de mi alma,
dónde llevas a pastar el rebaño,
dónde lo haces descansar al mediodía,
para que yo no ande vagando
junto a los rebaños de tus compañeros.
Respuesta de los pastores
Coro
1:8 Si tú no lo sabes,
¡la más bella de las mujeres!
sigue las huellas del rebaño
y lleva a pastar tus cabritos
junto a las cabañas de los pastores.
Elogio de la Amada
El Amado
1:9 Yo te comparo, amada mía,
a una yegua uncida al carro del Faraón.
1:10 ¡Qué hermosas son tus mejillas entre los aros
y tu cuello entre los collares!
1:11 Te haremos pendientes de oro,
con incrustaciones de plata.
Elogio del Amado
La Amada
1:12 Mientras el rey está en su diván,
mi nardo exhala su perfume.
1:13 Mi amado es para mí una bolsita de mirra
que descansa entre mis pechos.
1:14 Mi amado es para mí un racimo de alheña
en las viñas de Engadí.
Expresiones de amor mutuo
El Amado
1:15 ¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres!
¡Tus ojos son palomas!
La Amada
1:16 ¡Qué hermoso eres, amado mío,
eres realmente encantador!
¡Qué frondoso es nuestro lecho!
1:17 Las vigas de nuestra casa son los cedros
y nuestro artesonado, los cipreses.
CAPÍTULO 2
2:1 Yo soy el narciso de Sarón, el lirio de los valles.
El Amado
2:2 Como un lirio entre los cardos
es mi amada entre las jóvenes.
La Amada
2:3 Como un manzano entre los árboles silvestres,
es mi amado entre los jóvenes:
yo me senté a su sombra tan deseada
y su fruto es dulce a mi paladar.
2:4 Él me hizo entrar en la bodega
y enarboló sobre mí la insignia del Amor.
2:5 Reconfórtenme con pasteles de pasas,
reanímenme con manzanas,
porque estoy enferma de amor.
La apacible unión de los enamorados
2:6 Su izquierda sostiene mi cabeza
y con su derecha me abraza.
El Amado
2:7 ¡Júrenme, hijas de Jerusalén,
por las gacelas y las ciervas del campo,
que no despertarán ni desvelarán a mi amor,
hasta que ella quiera!
Visita del Amado al llegar la primavera
Segundo canto
La Amada
2:8 ¡La voz de mi amado!
Ahí viene, saltando por las montañas,
brincando por las colinas.
2:9 Mi amado es como una gacela,
como un ciervo joven.
Ahí está: se detiene
detrás de nuestro muro;
mira por la ventana,
espía por el enrejado.
2:10 Habla mi amado, y me dice:
"¡Levántate, amada mía,
y ven, hermosa mía!
2:11 Porque ya pasó el invierno,
cesaron y se fueron las lluvias.
2:12 Aparecieron las flores sobre la tierra,
llegó el tiempo de las canciones,
y se oye en nuestra tierra
el arrullo de la tórtola.
2:13 La higuera dio sus primeros frutos
y las viñas en flor exhalan su perfume.
¡Levántate, amada mía,
y ven, hermosa mía!
2:14 Paloma mía, que anidas
en las grietas de las rocas,
en lugares escarpados,
muéstrame tu rostro,
déjame oír tu voz;
porque tu voz es suave
y es hermoso tu semblante".
La oposición de los hermanos
Coro
2:15 Cacen a los zorros,
a esos zorros pequeños
que arrasan las viñas,
¡y nuestras viñas están en flor!
Respuesta decidida de la Amada
La Amada
2:16 ¡Mi amado es para mí,
y yo soy para mi amado,
que apacienta su rebaño entre los lirios!
2:17 Antes que sople la brisa y huyan las sombras
¡vuelve, amado mío,
como una gacela,
o como un ciervo joven,
por las montañas de Beter!
CAPÍTULO 3
El Amado perdido y reencontrado
3:1 En mi lecho, durante la noche, busqué al amado de mi alma.
¡Lo busqué y no lo encontré!
3:2 Me levantaré y recorreré la ciudad;
por las calles y las plazas,
buscaré al amado de mi alma.
¡Lo busqué y no lo encontré!
3:3 Me encontraron los centinelas
que hacen la ronda por la ciudad:
"¿Han visto al amado de mi alma?"
3:4 Apenas los había pasado,
encontré al amado de mi alma.
Lo agarré, y no lo soltaré
hasta que lo haya hecho entrar
en la casa de mi madre,
en la habitación de la que me engendró.
El Amado
3:5 ¡Júrenme, hijas de Jerusalén,
por las gacelas y las ciervas del campo,
que no despertarán ni desvelarán a mi amor,
hasta que ella quiera.
Aparición del suntuoso cortejo nupcial
Tercer canto
Coro
3:6 ¿Qué es eso que sube del desierto,
como una columna de humo,
perfumada de mirra y de incienso
y de todos los perfumes exóticos?
La Amada
3:7 ¡Es la litera de Salomón!
La rodean sesenta guerreros,
de los más valientes de Israel:
3:8 todos ellos provistos de espada,
adiestrados para el combate,
cada uno con su espada a la cintura
por temor a los peligros de la noche.
3:9 El rey Salomón se hizo una litera
con maderas del Líbano.
3:10 Sus columnas las hizo de plata,
su respaldo de oro,
su asiento de púrpura,
con el interior revestido de ébano.
Hijas de Jerusalén,
3:11 salgan a contemplar al rey Salomón,
con la corona que le ciñó su madre,
el día de su boda, el día de su alegría.
CAPÍTULO 4
La belleza deslumbrante de la Amada
El Amado
4:1 ¡Qué hermosa eres, amada mía, qué hermosa eres!
Tus ojos son palomas,
detrás de tu velo.
Tus cabellos, como un rebaño de cabras
que baja por las laderas de Galaad.
4:2 Tus dientes, como un rebaño de ovejas esquiladas
que acaban de bañarse:
todas ellas han tenido mellizos
y no hay ninguna estéril.
4:3 Como una cinta escarlata son tus labios
y tu boca es hermosa.
Como cortes de granada son tus mejillas,
detrás de tu velo.
4:4 Tu cuello es como la torre de David,
construida con piedras talladas:
de ella cuelgan mil escudos,
toda clase de armaduras de guerreros.
4:5 Tus pechos son como dos ciervos jóvenes,
mellizos de una gacela,
que pastan entre los lirios.
4:6 Antes que sople la brisa
y huyan las sombras,
iré a la montaña de la mirra,
a la colina del incienso.
4:7 Eres toda hermosa, amada mía,
y no tienes ningún defecto.
4:8 ¡Ven conmigo del Líbano, novia mía,
ven desde el Líbano!
Desciende desde la cumbre del Amaná,
desde las cimas del Sanir y del Hermón,
desde la guarida de los leones,
desde los montes de los leopardos.
4:9 ¡Me has robado el corazón
hermana mía, novia mía!
¡Me has robado el corazón
con una sola de tus miradas,
con una sola vuelta de tus collares!
4:10 ¡Qué hermosos son tus amores,
hermana mía, novia mía!
Tus amores son más deliciosos que el vino,
y el aroma de tus perfumes,
mejor que todos los ungüentos.
4:11 ¡Tus labios destilan miel pura,
novia mía!
Hay miel y leche bajo tu lengua,
y la fragancia de tus vestidos
es como el aroma del Líbano.
4:12 Eres un jardín cerrado
hermana mía, novia mía;
eres un jardín cerrado,
una fuente sellada.
4:13 Tus brotes son un vergel de granadas,
con frutos exquisitos:
alheña con nardos,
4:14 nardo y azafrán,
caña aromática y canela,
con todos los árboles de incienso,
mirra y áloe,
con los mejores perfumes.
4:15 ¡Fuente que riega los jardines,
manantial de agua viva,
que fluye desde el Líbano!
Los deseos de la Amada
La Amada
4:16 ¡Despierta, viento del norte,
ven, viento del sur!
¡Soplen sobre mi jardín
para que exhale su perfume!
¡Que mi amado entre en su jardín
y saboree sus frutos deliciosos!
CAPÍTULO 5
El gozo de la mutua posesión
El Amado
5:1 Yo entré en mi jardín, hermana mía, novia mía;
recogí mi mirra y mi bálsamo,
comí mi miel y mi panal,
bebí mi vino y mi leche.
¡Coman, amigos míos,
beban, y embriáguense de amor!
Visita nocturna y búsqueda del Amado perdido
Cuarto canto
La Amada
5:2 Yo duermo, pero mi corazón vela:
oigo a mi amado que golpea.
"¡Ábreme, hermana mía, mi amada,
paloma mía, mi preciosa!
Porque mi cabeza está empapada por el rocío
y mi cabellera por la humedad de la noche".
5:3 "Ya me quité la túnica,
¿cómo voy a ponérmela de nuevo?
Ya me lavé los pies,
¿cómo voy a ensuciármelos?"
5:4 Mi amado pasó la mano
por la abertura de la puerta,
y se estremecieron mis entrañas.
5:5 Me levanté para abrirle a mi amado,
y mis manos destilaron mirra,
fluyó mirra de mis dedos,
por el pasador de la cerradura.
5:6 Yo misma le abrí a mi amado,
pero él ya había desaparecido.
¡El alma se me fue detrás de él!
¡Lo busqué, y no lo encontré,
lo llamé y no me respondió!
5:7 Me encontraron los centinelas
que hacen la ronda en la ciudad;
los guardias de las murallas
me golpearon y me hirieron,
me arrancaron el manto.
5:8 Júrenme, hijas de Jerusalén,
que si encuentran a mi amado,
le dirán... ¿qué le dirán?
Que estoy enferma de amor.
Los encantos del Amado ausente
Coro
5:9 ¿Qué tiene tu amado más que los otros,
tú, la más hermosa de las mujeres?
¿Qué tiene tu amado más que los otros
para que nos conjures de esa manera?
La Amada
5:10 Mi amado es apuesto y sonrosado,
se distingue entre diez mil.
5:11 Su cabeza es un lingote de oro puro,
sus cabellos son ramas de palmera,
negros como un cuervo.
5:12 Sus ojos son dos palomas
junto a una corriente de agua,
que se bañan en leche
y se posan sobre un estanque.
5:13 Sus mejillas son canteros perfumados,
almácigos de hierbas aromáticas.
Sus labios son lirios
que destilan mirra pura.
5:14 Sus manos, brazaletes de oro,
adornados con piedras de Tarsis.
Su vientre, un bloque de marfil,
todo incrustado de zafiros.
5:15 Sus piernas, columnas de alabastro,
asentadas sobre bases de oro puro.
Su aspecto es como el Líbano,
esbelto como los cedros.
5:16 Su paladar rebosa dulzura
y todo en él es una delicia.
Así es mi amado, así es mi amigo,
hijas de Jerusalén.
CAPÍTULO 6
El feliz encuentro con el Amado
Coro
6:1 ¿Adónde se ha ido tu amado, tú, la más hermosa de las mujeres?
¿Adónde se dirigió tu amado,
para que lo busquemos contigo?
La Amada
6:2 Mi amado ha bajado a su jardín,
a los canteros perfumados,
para apacentar su rebaño en los jardines,
para recoger lirios.
6:3 ¡Mi amado es para mí,
y yo soy para mi amado,
que apacienta su rebaño entre los lirios!
El encanto incomparable de la Amada
Quinto canto
El Amado
6:4 ¡Eres bella, amiga mía, como Tirsá,
hermosa como Jerusalén!
6:5 Aparta de mí tus ojos,
porque me fascinan.
Tus cabellos son un rebaño de cabras
que bajan por las laderas de Galaad.
6:6 Tus dientes, como un rebaño de ovejas
que acaban de bañarse:
todas ellas han tenido mellizos
y no hay ninguna estéril.
6:7 Como cortes de granada son tus mejillas,
detrás de tu velo.
6:8 Son sesenta las reinas,
ochenta las concubinas,
e innumerables las jóvenes.
6:9 Pero una sola es mi paloma, mi preciosa.
Ella es la única de su madre,
la preferida de la que la engendró:
al verla, la felicitan las jóvenes,
las reinas y concubinas la elogian.
6:10 "¿Quién es esa que surge como la aurora,
bella como la luna,
resplandeciente como el sol,
imponente como escuadrones con sus insignias?"
Encuentro sorpresivo con el Amado
La Amada
6:11 Yo bajé al jardín de los nogales,
a ver los retoños del valle,
a ver si brotaba la viña,
si florecían los granados...
6:12 Y sin que yo me diera cuenta,
me encontré en la carroza con mi príncipe.
CAPÍTULO 7
Los atractivos físicos de la Amada
Coro
7:1 ¡Vuelve, vuelve Sulamita, vuelve, vuelve, para que te veamos!
El Amado
¿Por qué miran a la Sulamita,
bailando entre dos coros?
7:2 ¡Qué bellos son tus pies en las sandalias,
hija de príncipe!
Las curvas de tus caderas son como collares,
obra de las manos de un orfebre.
7:3 Tu ombligo es un cántaro,
donde no falta el vino aromático.
Tu vientre, un haz de trigo, bordeado de lirios.
7:4 Tus pechos son como dos ciervos jóvenes,
mellizos de una gacela.
7:5 Tu cuello es como una torre
de marfil.
Tus ojos, como las piscinas de Jesbón,
junto a la puerta Mayor.
Tu nariz es como la Torre del Líbano,
centinela que mira hacia Damasco.
7:6 Tu cabeza se yergue como el Carmelo,
tu cabellera es como la púrpura:
¡un rey está prendado de esas trenzas!
7:7 ¡Qué hermosa eres, qué encantadora,
mi amor y mi delicia!
7:8 Tu talle se parece a la palmera,
tus pechos a sus racimos.
7:9 Yo dije: Subiré a la palmera,
y recogeré sus frutos.
¡Que tus pechos sean como racimos de uva,
tu aliento como aroma de manzanas,
7:10 y tu paladar como un vino delicioso,
que corre suavemente hacia el amado,
fluyendo entre los labios y los dientes!
El amor plenamente compartido
La Amada
7:11 Yo soy para mi amado,
y él se siente atraído hacia mí.
Invitación al encuentro amoroso
7:12 ¡Ven, amado mío,
salgamos al campo!
Pasaremos la noche en los poblados;
7:13 de madrugada iremos a las viñas,
veremos si brotan las cepas,
si se abren las flores,
si florecen las granadas...
Allí te entregaré mi amor.
7:14 Las mandrágoras exhalan su perfume,
los mejores frutos están a nuestro alcance:
los nuevos y los añejos, amado mío,
los he guardado para ti.
CAPÍTULO 8
8:1 ¡Ah, si tú fueras mi hermano, criado en los pechos de mi madre!
Al encontrarte por la calle podría besarte,
sin que la gente me despreciara.
8:2 Yo te llevaría a la casa de mi madre,
te haría entrar en ella,
y tú me enseñarías...
Te daría de beber, vino aromatizado
y el jugo de mis granadas.
La apacible unión de los enamorados
8:3 Su izquierda sostiene mi cabeza
y con su derecha me abraza.
El Amado
8:4 Júrenme, hijas de Jerusalén,
que no despertarán,
ni desvelarán a mi amor,
hasta que ella quiera.
La posesión total
Coro
8:5 ¿Quién es esa que sube del desierto,
reclinada sobre su amado?
El Amado
Te desperté debajo del manzano,
allí donde tu madre te dio a luz,
donde te dio a luz la que te engendró.
La Amada
6 Grábame como un sello sobre tu corazón,
como un sello sobre tu brazo,
porque el Amor es fuerte como la Muerte,
inflexibles como el Abismo son los celos.
Sus flechas son flechas de fuego,
sus llamas, llamas del Señor.
8:7 Las aguas torrenciales no pueden apagar el amor,
ni los ríos anegarlo.
Si alguien ofreciera toda su fortuna
a cambio del amor,
tan sólo conseguiría desprecio.
Apéndices
El porvenir de la hermana menor
Los hermanos
8:8 Tenemos una hermana pequeña,
aún no le han crecido los pechos.
¿Qué haremos con nuestra hermana,
cuando vengan a pedirla?
8:9 Si fuera una muralla,
le pondríamos almenas de plata;
si fuera una puerta,
la reforzaríamos con tablas de cedro.
La hermana menor
8:10 Yo soy una muralla,
y mis pechos son como torreones:
por eso soy a los ojos de él
como quién ha encontrado la paz.
La viña del Amado
El Amado
8:11 Salomón tenía una viña en Baal Hamón;
la confió a unos cuidadores,
y cada uno le traía mil siclos de plata
por sus frutos.
8:12 Mi viña es sólo para mí,
para ti, Salomón, son los mil siclos,
y doscientos para los cuidadores.
Última invitación al amor
El Amado
8:13 ¡Tú que habitas en los jardines!,
mis compañeros prestan oído a tu voz;
deja que yo te oiga decir:
8:14 "Apúrate, amado mío,
como una gacela,
como un ciervo joven,
sobre las montañas perfumadas".

jueves, 31 de marzo de 2011

Loa de Amón Ra.


Honor a ti, Amón Ra, que en No-Amón resides
y recorres dichoso el cielo al orto;
de bienaventurados mil seguido vas
en pos de las ácueas simas celestiales.
 
Tú eres el Uno oculto, desconocido,
el que no tiene igual, Señor de los dioses,
rico en nombres que no podría enumerar
aún si mis torpes horas fueran las tuyas.
 
Tu poder se crece mientras Tu Majestad,
segura, avanza hasta dar fin a las horas;
Penetrando incluso en la Tierra de Manu
para volver al lugar que ayer ocupó.
 
Ten para ti nuestra adoración, Anciano,
puesto que Tú creaste a dioses y a hombres todos
y les concediste ser bajo las formas
que Tu Majestad consideró precisas.
 
Tú eres aquel cuyo ser todo lo abarca,
entre todos aquel que creó lo que existe,
aquel a quien acuden todos los hombres
y de cuya belleza se regocijan.
 
 
Dondequiera me encuentre a mi lado estás;
no hay extensión de la tierra, altura del
cielo ni profundidad del mar en que tu
ba no halla dejado huella sempiterna.
 
Tus fotones son capaces de excitar en
los más lejanos parajes del espacio
moléculas tan necesarias para la
vida de los seres que Tú mismo creaste.
 
Cuando Tú brillas son felices los hombres,
las plantas toman de tu energía y nos brindan
la hierba para el ganado y los frutos
para los seres, contigo agradecidos.
 
Yo te adoro cuando traes sobre Tu frente
la corona Ureret, Señor de ambas
riberas abarcadas por siempre por Tu
Luz que recorre inexpresables distancias.
 
Eres Jepera, que te creaste a ti mismo,
Gran Escarabajo Sagrado creador de
los dioses; Tú, que te alzaste al principio
sobre los ácueos abismos celestiales.
 
Tú, Heru-juti-Temu Heru-Jepera,
fortísimo halcón, portador eviterno
de su propio rostro, bello, a causa de
tus dos plumas –altas y sacras diademas.


Gracias a I.Rodríguez L.

domingo, 25 de julio de 2010

Haiku japones.

Breve introducción:
Cuando tenemos la síntesis, reducida al máximo de todo un sentimiento poético, que se muestra objetivo, sin perder la subjetividad, específico, pero sin perder la amplitud, sensitivo y con todo espiritual, allí donde el poeta renuncia a sus más queridos conceptos, intelectuales ante la realidad de su experiencia, conmovido por la sensación, lejos de la lógica infundada por ideologías o filosofías personales, en ese momento y en ese lugar surge el haiku.

Se trata de una instantánea, un flash de luz expresado en diecisiete "onji" (un onji es el equivalente al "mora" de la prosodia latina, es un término técnico que designa a la unidad métrica más pequeña en la poesía japonesa, es un carácter en el silabario fonético japonés, pero no simplemente "una sílaba", como es con frecuencia traducido).

Dada su brevedad, es una fuente de sugerencias que ha de ir añadiendo el lector. En dicho sentido, es un poema incompleto, que puede llegar a aceptar profundas lecciones de metafísica o de experiencias místicas de Zen. Por medio de esta especie de iluminación penetramos en la vida de las cosas. Captamos el significado inexpresable de alguna cosa o hecho totalmente ordinario y que hasta el momento nos había pasado por completo desapercibido. Es la aprehensión de una cosa por una "realización" de nuestra propia unidad original y esencial con la cosa misma, teniendo la palabra "realización" aquí el significado literal de "hacer real" en nosotros mismos.

El haiku es un verso de haikai, algo que originalmente era una clasificación de poemas humorísticos, para después ser una abreviación de "haikai-no-renga" ( en un principio, renga vulgar, llano, siendo "renga" un tipo de poesía enlazada, una diversión literaria que, a partir del siglo XII, se convierte en un arte serio en el que los participantes agregan por turnos versos de 5-7-5 o 7-7 onji a fin de crear una cadena poética uniforme; el renga pronto desarrollaría reglas y convenciones poéticas propias), y de esta manera un término genérico para todas las composiciones relacionadas con ello.

Tradicionalmente un haiku reúne el criterio del "hokku" (originalmente, en renga, la primera estrofa, que posteriormente pasó a ser un poema independiente, con frecuencia llamado en la actualidad haiku en Japón) , conteniendo un "kigo" (palabra estación, también kidai, usada para rememorar un instante de la temporada) y un "kireji" (palabra o sufijo de corte que indica una pausa y con frecuencia se encuentra en una de las divisiones formales, 5-7-5, o al final; a la vez puede ofrecer énfasis, exclamación, probabilidad, etc.). Pero algunos poetas modernos de haiku han abandonado esta forma tradicional, manteniendo que el haiku tiene una más profunda esencia basada en nuestra respuesta a los objetos y a los eventos de nuestra vida.


MATSUO BASHŌ 芭蕉 (1644-1694)
“閑かさや岩にしみ入る蝉の声”


“Todo en calma; / penetra en las rocas / la voz de la cigarra”

Este haiku pertenece al que probablemente es el más grande maestro de toda la literatura haikai. Matsuo Bashō es por ello considerado el Primer Gran Maestro del Haiku, o simplemente El Maestro. Bashō empezó el Bushidō o camino del guerrero, pero a la edad de 23 años perdió a su señor, figura importantísima para el samurai. De este modo se retiró para estudiar clásicos, particularmente chinos (estaba profundamente influenciado por los poetas chinos de la dinastía T´ang, siglos VII a IX). Como filósofo Zen se fue a estudiar a un ermita, Bashō-an, de la que tomó su nombre. Llegado a la edad de 30 años sintió la necesidad de transmitir su poesía. Su vida poética se desenvolvió dentro de la época Genroku (1668-1703), edad de oro japonesa.

Basho viajó por muchos lugares de Japón, escribiendo maravillosos diarios de viaje. El más famoso de ellos, Oku no hosomichi, es un clásico mundial, tan importante en su estilo como Genji Monogatari. Basho elevó el arte del haiku a unos niveles literarios superiores, desarrollando poemas en miniatura perfectos por su estilo. Estaba influenciado por una estética de austeridad. A pesar de que se mostraba reaccionario a la insignificante superficialidad del lenguaje y el sentimiento en los poemas de sus días, conforme fue madurando su arte aligeró el toque. Bashō se sentía como parte de una rica tradición poética. Pensaba que los poemas habían de ser creados fuera de una profunda unidad del poeta y la experiencia. Esta unidad se muestra así misma en las etapas perceptiva y expresiva de la inspiración poética. Del estado perceptivo Bashō decía: “aprende del pino desde el pino; aprende del bambú desde el bambú”.

En efecto, la primera tarea del poeta es participar en la naturaleza esencial de la cosa sobre la que se escribe. Habiendo participado en la vida de un objeto, el escritor debe compartir su vida con otros a través del medio de las palabras, que a su vez han de conectar directamente con la mente del escritor, estando esto sucesiva y directamente conectado al objeto. Esta, la etapa expresiva, viene lógicamente tras la etapa perceptiva, pero, como Bashō dijo, ambas idealmente tienen lugar como una sola. En el poema final, tanto el lenguaje del poema como la mente del poeta han de ser transparentes para el lector, quien, en la lectura del poema, debe ver directamente la vida interior del objeto como hizo el poeta. Este es el ideal de la Escuela de Haiku de Bashō, un ideal por el que desde entonces todos los escritores de haiku se han esforzado por alcanzar.

E1 haiku que hemos tomado como ejemplo resume todo esto. Bashō había pasado algunas horas subiendo al templo de Yamadera (山寺) en la región de Yamagata en Tohokuchiho, el cual se encuentra en lo alto de una empinada y rocosa colina. A su llegada Bashō compuso el hokku. El kigo aquí es 蝉 (cigarra) y nos señala la estación estival. Aquí el estridente y monótono sonido realizado por los machos de esta orden de homópteros, es lo único que ataca a la tranquilidad del momento, pero el efecto es contraproducente, ya que dicha monotonía, tan intensa que parece penetrar la dura roca, intensifica la calma. Este haiku es bastante popular entre todos los de su autor y a título de curiosidad cabe decir que en la actualidad son numerosos los viajeros y turistas que visitan este templo para vivir en primera persona los tres versos del Maestro.



YOSA BUSON 与謝 蕪村 (1716-1784)
“一行の雁や端山に月を印す”

“Línea de gansos en vuelo; / al pie de la colina / la luna como un sello”
“Versos de ocas / sobre las colinas / la luna su sello”

Yosa Buson fue un líder importante en la importación de la influencia de la pintura del sur de China en el arte de Japón. Además escribía poemas, particularmente del género haikai, y hoy en día es considerado como el segundo de los Cuatro Grandes Maestros del Haiku.

En sus días los seguidores del haikai-no-renga de Bashō habían perdido algo de su energía, de modo que Buson recurrió a él para obtener parte de su inspiración personal. En más de una ocasión Buson copió manuscritos completos de los diarios de viaje de Bashō, añadiéndoles sus encantadores escenas o dibujos.

Sus versos más característicos poseen una calidad sensual y objetiva típica de un pintor. Al igual que el Gran Maestro, Buson era un escritor muy versátil. En añadidura a su pintura (su actividad principal y fuente de ingresos) no sólo escribía haiku y ocasionalmente renga, sino además versos en chino. Esto último era una actividad que había estado muy de moda siglos antes y que había ido disminuyendo en popularidad hasta sus días.

En el haiku tomado como ejemplo se hace patente ese amor y esa devoción por el arte pictórico. La caligrafía japonesa es considerada un auténtico arte, al que muchas personas se dedican con entereza. Japón es un país profundamente tradicionalista y el "kanji" (ideograma importado de China) forma parte de su personalidad nacional. En la actualidad, la mayoría de los niños japoneses acuden, a la salida del colegio, a una escuela especial llamada "juku", donde pueden tomar estudios de todas las asignaturas imaginables.

En muchas se profundiza en temas aprendidos en casa o en la escuela, como es el caso de la caligrafía. Su dominio no es fácil y desde temprano se adiestra a los niños en el manejo de la pluma y el pincel. Persiste la idea de que este arte es un espejo de la esencia de cada individuo. En este haiku el vuelo lineal de los gansos, con sus largas alas desplegadas en el aire sobre el horizonte, recuerda al escritor los versos de un poema escritos en su lengua y que encuentran la firma de este en la luna. Hemos de tener en cuenta que en Japón, aún hoy, no existe la firma como la conocemos en Occidente. Ellos usan un sello personal cuya forma más común es circular o cuadrada.

El kigo aquí es la "oca" y nos ubica en la estación otoñal.



KOBAYASHI ISSA 一茶 (1762-1826)
“や れ打つな蝿が手をすり足をする”

“Oh, don´t swat! / the fly rubs hands / rubs feet”

“Oh, no la aplastes! / la mosca frota sus manos / frota sus pies”

Considerado el Tercer Gran Maestro del Haiku, Kobayashi Issa era un paleto en comparación con el ascético y sacerdotal Bashō, y con el sofisticado y prolijo Buson. Pero es un hecho el que a la mayoría de los japoneses a los que les gusta el haiku tradicional también les guste más Issa antes que otros poetas y le conocen mejor. Issa creció en el campo junto a una cruel madrastra y fue desterrado de su casa para vivir su adolescencia en la pobreza de la ciudad. Todo ello le aportó un extremadamente pesimista punto de vista de la naturaleza humana.

Por ello llegó a preferir la compañía de pequeñas y aparentemente insignificantes criaturas. Así pues, escribió cantidad de haiku sobre tópicos tales como saltamontes, moscas, gorriones y otros seres menos seductores.

Pero no debemos confundir la simpatía y la empatía que Issa sentía por aquellos que parecen estar desvalidos con pena. Aquellos que no han experimentado dicho inconveniente sienten pena por aquellos que la tienen. Issa pasó muchos apuros; cuando él animaba incluso a saltamontes y a ranas ante sus adversidades él se estaba animando a sí mismo.

Era una persona compleja, capaz de mezclar el humor con el patetismo, y lo sensible con la belleza y el misterio de la vida y nuestras percepciones de ella. El ejemplo tomado es uno de sus versos más conocidos. Aquí la mosca, que dicho sea de paso, es kigo de verano, parece estar rogando, y lo hace dos veces, igual que lo haría un humano. Este haiku es un clarísimo ejemplo del estilo de Issa.



MASAOKA SHIKI 正岡 子規 (1867-1902)
“梨 咲くやいくさのあとのくずれ家”

“The pear blossoming... / after the battle this / ruined house”

“El peral floreciendo… / después de la batalla / esta casa en ruinas”

Masaoka Shiki es considerado el último de los Cuatro Grandes Maestros del Haiku. Cuando el renga, a pesar de tenerlo todo, desapareció, él se levantó para dominar el mundo de la poesía tradicional japonesa. Shiki fue el primer poeta del haiku moderno.

Fue pionero en el uso de la palabra "haiku". Algunos eruditos y críticos afirman que Shiki destrozó el hokku/haiku al decretar el final del renga. Realmente, la independencia del hokku ha sido claramente establecida en la época de Shiki, y permaneció por una importante crítica del conocimiento del hecho. Shiki fue aquel crítico, y su adopción de la palabra "haiku" para los versos cortos anteriormente llamados "hokku" simplemente completaba un proceso que había comenzado un siglo antes.

Shiki luchó contra los poetas del decadente haiku de su tiempo, los cuales seguían como pauta de su poesía algunos de los haiku más subjetivos de Bashō. Además insistió en que los versos sobre objetos y eventos de nuestras vidas eran mejores que aquellos inventados en la imaginación, aunque no prohibió estos últimos. Contrastemos el haiku elegido, representando la objetividad de Shiki, con el siguiente de Bashō, paradigma de su subjetividad:

“夏草や兵どもが夢の跡”
“Hierba estival... / recuerdos fugaces / de aquellos valerosos guerreros”

En este último Bashō, en un famoso pasaje de "Estrechas sendas del interior" se detiene sobre un campo donde, en un remoto pasado, tuvo lugar una batalla. Por su parte, Shiki compuso el suyo durante un breve periodo en China como corresponsal de guerra.

En ambos poemas existe un juego de palabras con el vocablo “ato” (あと), que puede ser escrito de tres maneras diferentes: como un carácter significando “después”, 後 ; como un carácter significando “marca, huella, pista”, 跡 ; o en una escritura fonética (hiragana) que deja libre la elección al lector de acuerdo con el contexto. Bashō opta por “marca, huella, pista” mientras que Shiki escribe la palabra en ambigüedad fonética.

Aunque el “ato” de Shiki es parte de una expresión donde será tomado para significar “después” más que “marca, huella, pista”, hay suficientes ecos de Bashō para sugerir que su elección de la ambigüedad no es accidental. El verso central de Shiki está escrito por completo en escritura fonética (hiragana) . Esto no sería inusual si Shiki no tendiese a escribir la mayoría de sus versos en caracteres menos ambiguos, y puesto que era corresponsal de guerra es altamente improbable que desconociera el carácter para “ikusa” (batalla) .Más probablemente, Shiki se propone recordar al lector el haiku de Bashō, que comienza. con la “kusa” (hierba) de natsugusa, y acaba con “ato”.

De esta manera Shiki nos escribe un poema que nos ofrece una visión de la naturaleza humana y el resto de la naturaleza entrelazada en las ruinas de las batallas de la época y las flores del peral, y al mismo tiempo hace una especie de burla de la ingenua veneración hacia los guerreros antiguos expresada en el haiku de Bashō. También contrasta el amplio paisaje de un campo de batalla, sugerido en el poema de Bashō, con los restos de una casa, probablemente el hogar de alguna familia, ahora refugios o algo peor; la bravura de los héroes legendarios, con la normalidad de la vida diaria, ambas destrozadas por la guerra.

Al incluir una casa en ruinas, antes que un castillo o una fortaleza en ruinas, y escribiendo en la escena de una batalla reciente, antes que en la de un evento lejano en el tiempo, Shiki ha modernizado el haiku, lo ha llevado al tiempo presente, y ha reflejado la crueldad de la guerra, ante su grandiosidad, un sujeto apropiado para el haiku. Por último cabe añadir que se trata de un haiku de primavera y encontramos el kigo en “nashi”, literalmente el “fruto del peral”




HEKIGODŌ KAWAHIGASHI (1873-1937)

“こ のごろ妻なきやおや菜を摘む葱を摘むあるじ娘”

“Muerta hace poco su esposa / el verdulero y su hija cargan las verduras / cargan las cebollas”

“Recently wife dead / grocer´s / stacking greens / stacking onions / husband and daughter”

A su muerte en 1902 Shiki dejó a una serie de discípulos tras de sí. Sin duda el más destacado entre esta joven generación fue Hekigodō Kawahigashi. Este nuevo grupo estaba muy interesado por la renovación del haiku. Todo el trabajo temprano de Hekigodō conserva la forma tradicional, pero en la mayor parte muestra su frescura en el gusto, tanto en el tema como en el tratamiento.

Era capaz de construir dentro de un breve haiku una amplia gama de emociones y de color. Su virtuosismo atrajo a muchos seguidores que habían comenzado a abandonar la forma tradicional. Hekigodō pretendía un haiku lo más cercano posible a la realidad, libre de las interferencias que suponen las reglas hechas por el hombre.

Con estos principios inició el Movimiento de la Nueva Tendencia del Haiku. Así, durante el resto de su carrera experimentó haciendo caso omiso al patrón de los diecisiete onji. El poema que encabeza la página es un claro ejemplo de esto. En él vemos como el verdulero y su hija siguen con su trabajo, pero siempre en el conocimiento de la reciente muerte. La relación entre el marido y su hija, y entre ellos y el propio trabajo, ha cambiado.

Dicho cambio afecta al modo en que ellos miran, al ritmo ya los ángulos que toman sus cuerpos, y no es preciso mencionar el modo en que nosotros les vemos. El kigo aquí es “葱” (cebolla) , una palabra que evoca el invierno, algo que añade, si cabe, mayor profundidad al poema.


Gracias a Francisco Javier S.C.