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jueves, 26 de diciembre de 2013

Janucá. Fiesta de la Luz



El Cómo y cuando de Janucá

La festividad de Januca, conmemora la histórica victoria de los Macabeos luego de una rebelión de tres años de duración en contra del régimen reinante de los seléucidas y contra sus partidarios judíos helenistas que conspiraron para imponer restricciones a las prácticas y valores religiosos judíos.

La lucha culminó con la reconquista del Templo de Jerusalén en el año 165 antes de la Era Común y la restauración del servicio religioso judío tradicional. La victoria restauró también la soberanía política judía sobre la Tierra de Israel. Janucá significa consagración y se refiere a la restauración del Templo al servicio de Dios después de haber sido profanado con prácticas e imágenes paganas.

·En Janucá está permitido realizar el trabajo diario.

·La observancia religiosa más importante consiste en el encendido de las velas de un candelabro de Janucá cada noche de la festividad.

·La menorá de Janucá es un candelabro de ocho brazos, con un lugar adicional para la luz de “servicio”. Este candelabro utiliza, ya sea velas, o mechas de aceite. Las luminarias se encienden con la luz de “servicio” (denominada shamash). La “luz de servicio” se coloca luego de vuelta en su lugar en la menorá.

·Las luces de Janucá se encienden tan pronto como sea posible después de la caída de la noche.

·Mientras se sostiene una “vela de servicio” encendida antes de prender la menorá se recitan las siguientes dos bendiciones:
“Baruj atá, Adonai, Eloheinu, mélel haolam, asher kidshanu bemitzvotv vetzivanu lehadlik ner shel Januca”.
Bendito eres Tú, Señor, nuestro Dios, Rey del Mundo, que nos has santificado con Tus preceptos y nos has ordenado encender la luminarias de Janucá.
“Baruj atá, Adonai, Eloheinu, mélej haolam, sheasá nisím laavoteinu bayamim~ hahém bazemán hazé”.
Bendito eres Tú, Señor, nuestro Dios, Rey del Mundo, que hiciste milagros a nuestros antepasados en aquellos días, en este aniversario.
Solamente en la primera noche se agrega una tercera bendición, la de Shejeianu

·En la primera noche se prende solamente la primera luminaria. Si uno se pone frente a la menorá, es la ubicada a la derecha. En la segunda noche, se encienden dos luminarias, y de esta manera se prosigue hasta la octava noche, en la que se encienden todas las luces de la Menora. Aunque las velas adicionales de cada noche se agregan hacia la izquierda, el encendido en sí tiene lugar de izquierda a derecha.

·Después de encender la menorá, oraciones adicionales y cánticos contenidos en el libro de oraciones iluminan el espíritu festivo de la ocasión, sobre todo si son entonados por todos los miembros de la familia.

·Las luminarias de la menorá de Januca no pueden ser utilizadas para ningún propósito utilitario -para leer, para iluminar una habitación, para prender un cigarrillo, etc. Es por esta razón que la luz de “servicio” o “shamash” se ubica cerca de las otras, de tal manera que si es necesario utilizar la llama, esta vela está disponible.

·La menorá iluminada debe colocarse con preferencia cerca de una ventana, de modo que pueda verse desde afuera, testimoniando públicamente el milagro de Janucá.

·Es meritorio que cada miembro de la familia tenga una menorá separada, que le permita a cada uno encender las luminarias de Janucá. Sin embargo, esto no se exige si en cada hogar hay por lo menos una menorá y una persona prende las luminarias por toda la familia.

·Una mujer puede encender la menorá en nombre de todos los miembros de su hogar.

·El viernes a la noche durante la semana de janucá, se encienda la menorá antes de las velas del Shabat aunque todavía no haya caído la noche. El sábado a la noche, la menorá se enciende en el hogar después de la recitación de la Havdala.

Se acostumbra ofrecer a los niños en Janucá monedas (Jánuca guelt) u otros regalos apropiados.
En Halel, las oraciones especiales de alabanza, y oraciones especiales de gratitud a Dios por las victorias y los milagros realizados, se agregan a los servicios de oraciones diarias y a la recitación de gracias después de las cornidas durante toda la semana de Janucá.

Encendido de las velas:
 
Primera Vela: Recite bendiciones 1, 2 y 3.  Encienda luego de finalizado el Shabat.

Segunda vela: Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda al anochecer.

Tercera Vela: Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda al anochecer

Cuarta Vela: Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda al anochecer

Quinta Vela: Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda al anochecer

Sexta Vela: Recite bendiciones 1 y 2. Encienda al anochecer

Séptima Vela: Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda antes  de las Velas de Shabat
Octava Vela: Recite bendiciones 1 y 2.  Encienda luego de finalizado el Shabat.


Cómo encender la Menorá
Tu candelabro de Janucá puede parecer simple, pero usado correctamente es una poderosa fuente para llenar el universo con una luz sobrenatural, la cual incrementa la verdad, la justicia y la bondad en el mundo y desplaza la fuerza de la oscuridad.   He aquí cómo hacerlo:
1-Todos los espacios de tu menorá deben estar a la misma altura y en una misma línea, excepto el Shamash (vela piloto) el cual debe estar más alto que las demás velas.
2-El lugar optimo para colocar la menorá es en la puerta frente a la mezuzá. La ventana también es un buen lugar.
3-Cada uno en la casa puede encender su propia menorá. Una pareja casada se considera una persona y el esposo enciende por ambos.
4-La primera noche enciende la vela de la derecha. Luego cada día agrega una vela más hacia la izquierda encendiendo siempre la vela nueva en primer lugar.
5-El horario correcto para encender la menorá es al anochecer, 30 minutos aproximadamente luego de la puesta del sol. Puedes encenderla antes pero sólo asegurándote que el aceite o la vela duren hasta media hora después de la salida de las estrellas o sea 60 minutos luego de la puesta del sol.
6-El viernes por la tarde debe encenderse 18 minutos antes de la puesta del sol. Ni se te ocurra encenderlas luego de la puesta del sol porque profanarias el Shabat. Solo asegúrate de poner más aceite o usar velas más grandes para que duren hasta media hora después de la salida de las estrellas.
7-¿Llegaste tarde a casa? Mientras haya alguien alrededor despierto para ver la menorá, puedes encenderla. Sino, enciéndelas sin recitar las bendiciones
8-Las mujeres toman un descanso. Sabemos que les encanta estar en la cocina preparando la cena, pero las mujeres judías tienen por costumbre no hacer ninguna actividad mientras la menorá permanece encendida. Aproximadamente entre media y una hora.    

Antes de encender la Menorá recite las siguientes Bendiciones:
1)Baruj atá A-do-nai E-lo-heinu melej haolam asher kideshanu bemitzvotav vetzivanu lehadlik ner Janucá.
Bendito eres Tú, Dios nuestro Señor, Rey del Universo, Quien nos ha santificado con Sus preceptos y nos ha ordenado
encender la vela de Janucá.

2)Baruj atá A-do-nai E-lo-heinu melej haolam sheasá nisím laavotenu baiamim hahem bizmán hazé.
Bendito eres Tú, Dios nuestro Señor, Rey del Universo, Quien hizo milagros a nuestros antepasados, en aquellos días, en esta época.
Sólo la primera vez que enciendes la Menorá se recita shehejeianu.

3)Baruj atá A-do-nai E-lo-heinu melej haolam shehejeianu vekiemánu vehiguianu lizman hazé.
Bendito eres Tú, Dios nuestro Señor, Rey del Universo, Quien nos otorgó vida, nos sustentó y nos hizo llegar hasta la presente ocasión.
Luego recite lo siguiente:   “Hanerot Halalu”
“Encendemos éstas velas con motivo de las salvaciones, milagros y maravillas que has realizado para con nuestros antepasados en aquellos días en esta época, por intermedio de Tus Santos Sacerdotes. Estas luces son sagradas durante los ocho días de Janucá, y no nos es permitido emplearlas de ninguna manera sino solamente observarlas para agradecer y alabar Tu gran Nombre, por Tus milagros, maravillas y salvaciones”.   “Maoz Tzur”
Maoz Tzur ieshuati, Leja Nae Leshabeaj Tikon Bet Tefilati vesham toda nezabeaj Leet tajín matbeaj Mitzar hamnabeaj Az egmor beshir mizmor janucat hamizbeaj

Nueva Luz
Si echamos un vistazo a los eventos actuales, nos sorprenderemos. La historia de una pequeña luz expulsando al imperio de la oscuridad, la sensibilidad humana desafiando el terror y la fuerza bruta, la vida y el desarrollo luchando contra la destrucción. Esta batalla sigue vigente, está en nuestras vidas, y en el mundo que nos rodea.
La victoria de la “Luz” sobre la oscuridad es el mega drama cósmico, es la historia en curso.
Esta victoria ocurre anualmente en cada solsticio de verano (en el hemisferio sur) y a la puesta del sol de cada día.
Se encuentra en cada decisión que tomamos para hacer el bien en contra de la maldad, ser bueno donde hay crueldad, y construir donde otros destruyen. Janucá es más que una festividad; es un viaje espiritual de ocho días. Muchos conocen la historia de Janucá, el triunfo de un pequeño grupo de judíos enfrentando a sus opresores helénicos y una pequeña vasija de aceite que milagrosamente se utilizó para encender la Menorá del Templo durante ocho días. El espíritu de Janucá se experimenta cuando aplicamos su alegría, calor y luz a nuestras vidas diarias y no sólo influenciamos a nuestros seres queridos sino también al mundo entero.
 
Mensaje basado en las enseñanzas del Rebe de Lubavitch
Un milagro ocurrió
Si bien Alejandro Magno hizo las paces con Jerusalem, estábamos obligados a pagar tributo al imperio griego.
Entonces, un megalomaníaco llamado Antíoco Epífanes alcanzó el poder. Él saqueó el sagrado Templo de Jerusalem y prohibió la circunsición, el Shabat y los Tefilin, básicamente, prohibió todo aquello que tenía que ver con la identidad judía y nuestra relación con un único Dios.
Muchos judíos desafiaron estos decretos y murieron como mártires. Finalmente, cuando Antíoco colocó estatuas de Zeus en las ciudades y demandó de la gente que las adoren, una familia sacerdotal de la dinastía Jashmonea se levantó en armas. Se hacían llamar los Macabeos. El milagro ocurrió, a pesar de ser un puñado de campesinos contra el ejército de un imperio, ellos vencieron. Finalmente ellos lograron echar a los griegos de Jerusalem, limpiaron el profanado Templo y declararon la independencia.
Cuando los Macabeos recapturaron Jerusalem y entraron al Sagrado Templo, encontraron un gran desorden. Se dedicaron a limpiar el Templo y lo reinauguraron.
La Menorá de oro de 1,80 metros debía ser encendida con aceite de oliva puro, no profanado por aquellos que son ritualmente impuros. Todo el aceite del Templo había sido profanado por los griegos.
Entonces el milagro ocurrió:
Se encontró una vasija de aceite de oliva puro escondida bajo el piso, sellada con la insignia del Sumo Sacerdote.
Si bien era una sola vasija con aceite suficiente solo para una noche, éste ardió durante ocho días.  




Jugando al dreidl
Cuando Antíoco prohibió el estudio de la Torá, los judíos se reunían a estudiar en secreto. Si veían que un soldado griego
se acercaba, sacaban rapidamente sus perinolas y aparentaban jugar con ellas.
Jugamos el dreidel en Janucá como recordatorio de estos niños valientes y de su valor. La palabra dreidel viene del Idish, drei, “dan vuelta”. Nuestros dreidels tienen cuatro lados, con una letra hebrea impresa en cada uno: Nun, Gimmel, Hei, y Shin. Estos representan las iniciales de “Nes Gadol Haiá Sham”, que significa que “un gran milagro sucedió allí”, en referencia a la victoria milagrosa de los Macabeos.   Un dreidl con cuatro caras.  Algunas monedas, caramelos o fichas. Cada uno contribuye al pozo equitativamente.   Uno comienza a hacer girar el dreidl. Si cae en:   nun = ni pones ni sacas   guimel = toma todo   hei = tomas la mitad del pozo   shin = agregas al pozo   Si el pozo se vacía, todos vuelven a contribuir equitativamente. Puedes incluso subir la apuesta, haciendo que cada uno aporte la misma cantidad que Vd.



Receta:
LATKES DE PAPA:
1 kg. de papas.
1 cebolla.
2 huevos.
Sal y pimienta a gusto.
4 cucharadas de harina leudante.
Aceite (cantidad necesaria para freír).
Preparación:
• Pelar, lavar, secar y rallar las papas.
• Rallar la cebolla y poner todo en un bol, junto con los huevos, la sal y la pimienta.
• Agregar la harina y mezclar bien hasta obtener una masa ni muy espesa, ni muy liviana.
• Calentar aceite en una sartén y verter la preparación por cucharadas.
• Freír los latkes hasta que se doren de los dos lados.
Es recomendable ponerlos sobre una fuente con papel absorbente para que no salgan muy aceitosos.



                        
 E.B.G. Jacob Uriel Escalera  M.:.M.:. 
 A.·. L.·. MMXIII   Shalom aleijem 

martes, 12 de noviembre de 2013

La plegaria del Shemá.


Expresando la unidad. La plegaria judía más famosa, es el Shemá. 

Es una mitzvá (precepto) decir el Shemá por la mañana y en la noche. También figura un par de veces más en el Libro de Rezos. Además del recitado del Shemá en la plegaria de la noche, también se lo recita antes de irse a dormir. Es uno de los primeros textos judaicos que se le enseña al niño, y también es pronunciado cuando una persona finalmente, deja este mundo.
La frase central en la primera línea del Shemá es “Dios es Uno”. El Talmud habla sobre “alargar” la manera en la que uno dice “Uno”: “Ejad”. Quien alarga la palabra “Ejad”, entonces sus días y años también se alargarán.

Las enseñanzas Jasídicas explican, que “alargar”, significa pensar y meditar el significado interno del mundo. La idea de “Dios es Uno” significa que no solo hay un Dios, sino que Dios y toda la creación son una cosa. No hay nada aparte de Dios. Nada existe fuera de Él; cada cosa que percibimos, cada partícula de existencia, no es sino una manifestación de Dios.

Por este motivo, cualquier cosa en el Universo está totalmente dependiente de Dios en cada momento. Dios creó el Universo hace mucho tiempo, pero también lo mantiene existiendo continuamente. Los Sabios hablan sobre una energía que emana de la esencia infinita de Dios, que hace que el Universo exista. Si Él cesa de dar esta fuerza viviente al mundo, dejaría de existir. Maimónides dice:
Dios puede existir sin el mundo, pero el mundo no puede existir sin Dios. Con este concepto en mente, es que uno declara el Shemá con todo su ser.

Unidad
Las letras Hebreas tienen un valor numérico, que nos ayuda a comprender el significado de la Torá y de sus plegarias.
La palabra “Uno” en el Shemá, “Ejad”, se forma con tres letras: Alef, Jet, Daled.
Alef, que tiene el valor numérico de “uno”, se refiere a Dios Mismo. 
Jet, cuyo valor numérico es “ocho”, se refiere a los siete cielos y la tierra, o sea, “arriba” y “abajo”, el plano vertical, e incluyendo todas las dimensiones espirituales. 
La tercer letra es Daled, cuyo valor numérico es “cuatro”, que denota las cuatro direcciones del plano horizontal: norte, sur, este, oeste.

Ahora podemos entender lo que quiere decir el Talmud al decir “alargar” la manera en la que decimos “Ejad”. Significa, pensar sobre el significado del mundo: que el mundo y todas sus dimensiones, ya sea la física y la espiritual, y el mundo entero y el Universo físico entero, todo es una expresión de la unidad infinita de Dios.
El pueblo Judío en sí mismo es descrito como “Ejad”, “Una nación en el mundo”. Esto implica, no solo que somos únicos en el mundo, sino que somos una nación que comunica a toda la humanidad el concepto de la unidad de Dios.
Más aún, al mantener los mandamientos de Dios en nuestra vida diaria, traemos la Unidad Divina a este mundo, dentro de cada detalle de nuestra existencia física.
Como dice el Talmud, Dios nos premia otorgándonos largos y plenos días y años.
Gracias a Tali Loewenthal 



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  E.B.G. Jacob Uriel Escalera  M.:.M.:. 
    A.·. L.·. MMXIII   Shalom aleijem 
 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Shabat. Lavándose las Manos para el Pan.

Una guía paso a paso de cómo lavarse las manos antes de comer pan y del simbolismo que esto conlleva.
Las velas están ardiendo, Shalom Alejem y Eshet Jail ya han sido cantadas, y el kidush ha sido recitado para quienes están reunidos alrededor de la hermosa mesa de Shabat.
Para resumir, me lavé de nuevo y fingí decir la bendición, levanté la jalá, dije hamotzí en el micrófono con la mayor concentración que pude, la corté y comí un trozo.Es tiempo de empezar la cena. Pero primero, el anfitrión nos invita a la cocina para lavarnos las manos en preparación para comer la jalá.
No, no es por limpieza, sino un paso importante que nos conducirá a hamotzí, la bendición sobre el pan.
Antes de explicar esta simple acción, necesitamos entender algunos simbolismos judíos:

Agua – simboliza Torá; sabiduría. El agua es la esencia de la vida física, ya que sin ella moriríamos, mientras que la sabiduría es la esencia de la vida espiritual, la base del crecimiento y de la auto realización.
Manos – símbolo de nuestra interacción con el mundo físico.
Pan (jalá) – símbolo del sustento físico; el pan de cada día.
Tomamos el agua y la vertemos sobre cada mano; esto se refiere al entendimiento de que todas mis interacciones con el mundo físico – escribir, tocar, trabajar – deben ser hechas de un modo sabio y significativo.
Y es el recordatorio de que esta noche nuestra mesa es sagrada, como un altar. Así como, hace ya tanto tiempo, los cohanim en el Templo se preparaban lavándose las manos, nosotros también lo hacemos antes de nuestra comida. Produce un placer único el poder realizar un acto tan simple que sin embargo representa algo tan significativo.

Guía paso a paso

1. Antes de lavarte, asegúrate de que las jalot, el cuchillo para cortarlas, el cobertor y la sal estén en la mesa.
2. Hay que colocar en la cocina toallas de manos para que nuestros invitados se sequen después del lavado.
3. Puedes utilizar tanto una jarra especial para el lavado (grande, con dos asas) como un vaso regular sin asas, que no tenga fisuras ni forma de pico en el borde superior, y que tenga al menos 150 ml de capacidad.
4. Quita todos los anillos de tus dedos. Sostén la jarra en tu mano derecha mientras la llenas con agua del grifo.
5. Pasa la jarra a tu mano izquierda y vierte casi la mitad del agua sobre la mano derecha, empapando ambos lados de la mano y desde la muñeca hacia abajo. El agua debe cubrir toda el área de la mano.
6. Ahora pasa la jarra a la mano derecha y repite en el lado izquierdo (rellena la jarra si es necesario).
7. Después de que las manos han sido lavadas, deben ser mantenidas en alto para que el agua escurra hacia la muñeca y no hacia los dedos. En este momento se recita la bendición:

Bendición para el Lavado de Manos


8. Se secan las manos y volvemos a la mesa, cuidando de no hablar hasta que la bendición de hamotzí sea recitada y el pan sea ingerido.

Preguntas y Respuestas

¿Por qué vertimos agua primero en la mano derecha?
De acuerdo a la tradición judía, la derecha simboliza jesed (bondad), un rasgo que siempre queremos enfatizar. Este principio se repite en muchas otras áreas, incluyendo la costumbre de los novios de salir de la jupá con su pie derecho. Y también es por esto que primero levantamos la jarra con nuestra mano derecha, y recién después la pasamos a la izquierda.
¿Por qué levantamos nuestras manos después de lavarlas, dejando que el agua escurra hacia nuestras muñecas?
La bendición por el lavado dice, “netilat iadaim”, que literalmente significa, “elevación de las manos”. En un nivel técnico, esto es paralelo al lavado hecho en Templo Sagrado. En un nivel conceptual, estamos elevando nuestras manos espiritualmente.

Reflexiones

Me gusta lavarme las manos antes de la bendición de hamotzí. Me hace frenar y darme cuenta de que hay santidad en la comida. Nos diferencia de los animales y me recuerda que fui creada con un alma. Deja en claro que es algo especial.
Los alimentos son un regalo, no un derecho. Y ese regalo viene de Dios, un Dios que está manteniendo todo en funcionamiento.
Para mí, las preparaciones y peculiaridades del lavado y hamotzí tienen sentido, porque el pan no es una manzana. Es el resultado de un proceso largo y complejo, que sólo puede provenir del hombre civilizado. Declara firmemente que el hombre tiene que estar involucrado en su propia existencia, y aún así el pan es la culminación; porque cuando Dios es el socio en todo esto, es como tomar la creación y hacerla aún mejor.
* * *
Siempre recuerdo que en todas las bodas a las que asistí de niña decían algo mientras sostenían una gran jalá trenzada. Pero yo no relacionaba la bendición del altoparlante con los pequeños cubos de pan que repartían.
Cuando estaba viajando por Israel, pasé un Shabat con una familia en la Ciudad Vieja de Jerusalem. Me explicaron lo que iban a hacer con el lavado de manos, el no hablar y todo lo demás. No dudé en hacer lo mismo y participar. Parecía una cosa cultural y divertida, y fue hecha de forma muy agradable.
* * *
Recuerdo una de mis primeras experiencias de Shabat como si fuera ayer. Estaba en la casa del rabino, un viernes a la noche, y después del kidush fue anunciado que era el “momento de lavarse”.
Luego escuché un tintinear. Eran las mujeres sacándose los anillos y poniéndolos sobre sus platos. Recuerdo sentirme muy avergonzada pensando en que no estaba usando anillos para esta ceremonia, por lo que no podía participar de ella.
Recién después de tres o cuatro Shabatot me di cuenta de que sólo te sacas los anillos para lavarte si estás usando alguno. Vive y aprende.
* * *
Me gusta Shabat. Me gusta la comida. Me gusta la compañía. Me gusta todo. ¡Pero pareciera que no puedo dejar de hablar entre el lavado de manos y la jalá!
* * *
Estaba en el almuerzo de una comunidad judía cuando de repente uno de los organizadores vino a mi mesa y me preguntó si podía darme el honor de hacer la bendición de hamotzí para todos los presentes.
Si bien no soy rabino, era uno de los pocos judíos que tenían kipá, por lo que acepté la invitación y esperé que anunciaran hamotzí y me presentasen.
De repente se cruzó un horrible pensamiento por mi mente: Sólo podía decir hamotzí si me había lavado las manos, y allí no había ningún lavabo a la vista.
Repasé todas las opciones en un instante: rechazar cortésmente el honor… fingir sentirme enfermo en el último momento y huir del salón… o tratar desesperadamente de encontrar un lavatorio donde poder lavarme.
Aunque no era lo ideal, me decidí por la última opción, pero antes de que pudiera parame para echar una mirada, escuché desde el micrófono: “…quien nos honrará con hamotzí”.
Pánico. En un segundo, que pareció ser una eternidad, tuve un momento de claridad y actué intuitivamente. Con un hábil movimiento, tomé mi vaso de agua con hielo, lo puse debajo de la mesa, arrojé agua sobre mis manos (dejando charcos de hielo en el piso) y fui dando largos pasos hacia la mesa principal, recitando la bendición “al netilat iadáim” en voz baja.
Ahora no podía hablar, por lo que asentí ceremoniosamente al invitado de honor y a su comitiva, y tomé la voluminosa jalá trenzada que estaba frente a mí. Antes de que pudiera decir hamotzí, alguien me tocó el hombro. Era un mozo, que acababa de traer una bandeja con un gran recipiente y una jarra llena de… agua.
Habían tenido en cuenta que iba a lavarme las manos desde el principio. Y ahora estaba en un gran problema, porque no sabía qué hacer, ¿lavarme de nuevo? ¿Rechazarla?

Después volví a mi asiento… poniendo mis pies en los charcos.

Gracias a  “Friday Night and Beyond”



E.B.G. Jacob Uriel Escalera  M.:.M.:. 
A.·. L.·. MMXIII
  Shalom aleijem 

jueves, 18 de julio de 2013

Las Letras Hebreas. Tav



TAV
Impresión - El sello de la Creación
El Zohar declara: "la tav deja una impresión en el Anciano de Días". "El Anciano de Días", se refiere al sublime placer, innato en la "corona" (Voluntad - Deseo) de la Emanación Divina. La letra tav (se refiere aquí al "Reino del Infinito, Bendito sea El"), deja su impronta o cuño en el "Anciano de Días". Esa impresión es el secreto de la fé simple en la omnipresencia absoluta de Dios, la presencia del Infinito en lo finito, porque "no hay nada que se asemeje a El" (la conclusión de la cita del Zohar).
Esta fé se transmite como herencia de generación en generación, de mundo en mundo; maljut ("reino") del mundo superior conectado con keter ("corona") del mundo inmediato inferior. La tav, la letra final del alef-bet, corresponde a maljut ("reino"), el último poder Divino, el secreto de "Tu Reino es el Reino de todos los mundos". La impronta de la tav es el secreto del poder que conecta los mundos - generaciones.
La primera huella de la verdadera fé es la que fue grabada en el alma de nuestro primer padre, Abraham, "el primero de todos los creyentes". Este es el secreto de la adquisición de Abraham de la Cueva de Majpelá, el cementerio judío original, por cuatrocientos (el valor numérico de la tav) shekel, el secreto de nuestra herencia eterna de "cuatrocientos mundos de placer", rubricados con el sello de la fé simple.
Las rúbrica de Dios (en la Creación) es la verdad (en hebreo emet, palabra formada con las letras finales de las tres últimas palabras del relato de la Creación: bara elokim la'asot", "...Dios creó para ‘hacer’"). La última letra o rúbrica de la palabra misma emet (en hebreo "verdad"), o sea la rúbrica de la rúbrica de Dios, es la misma letra tav, la fé simple, que es la conclusión y culminación de las veintidos fuerzas - letras - que actúan en la Creación.
Las tres letras que componen la palabra emet, son el principio, la mitad y el final de las letras del alef-bet. La alef corresponde a la limitada percepción que tenemos de la paradoja Divina de la fuente infinita (donde las aguas superiores e inferiores, alegría y amargura, son absolutamente uno). De este conocimiento emana la mem, la fuente de la sabiduría Divina, el poder que aumenta eternamente en la penetración de los misterios de la Torá. "El fin último del conocimiento es el no saber", saber que no se sabe nada. La culminación del fluir de la sabiduría Divina en el alma (después de todo lo que se dijo y hizo) es la "majestuosa" revelación del infinito "tesoro-hogar" de la fé simple en la absoluta omnipresencia de Dios aquí abajo, que es innata en el alma de Israel. La culminación de la verdadera fé simple es el secreto de la "tav".
"Todo sigue a la rúbrica", es el secreto de la "luz que retorna" desde la tav hacia la alef, formando la palabra ta (tav alef), "celda". Alrededor del Santuario interior del Templo, se contruyeron muchas "celdas" o "pequeñas cámaras"; estaban construidas sin ventanas, por lo que eran completamente oscuras en su interior. El jasidismo enseña que estas celdas revelan el nivel de "El puso Su lugar oculto en la oscuridad", la percepción de la fé simple llegando a la absolutamente "oscura" Esencia de Dios.
Por eso hemos explicado: "Torá es la impresión [la tav] de la Divinidad; Israel es la impresión [la tav] de la Torá". La Divinidad es percibida en principio a través de la meditación profunda en completo silencio (sumisión), el secreto del jash ("silencio") del jashmal. Entonces, a través de pasar una etapa intermedia de "circuncisión", viene una primera expresión del mal, (en hebreo "circuncisión"). Torá es el secreto de la separación entre maldad y bondad (circuncisión), cortar el prepucio (maldad).
Israel, la manifestación definitiva de la Palabra de Dios en la Torá ("Israel" es la sigla de la frase en hebreo "Hay seiscientas mil letras en la Torá"), corresponde al nivel final de "hablar", el "segundo" mal de jashmalmal. El hablar, la comunicación de la unicidad de Dios entre las almas, es el nivel definitivo del servicio Divino, "endulzando" la realidad toda como enseñó el Baal Shem Tov. La tav, que es la fé simple, es vista aquí como el poder de acuñar y vincular, ligando los aparentemente paradógicos extremos de servicio Divino: el absoluto silencio de la meditación con la amorosa comunicación entre las almas.

FORMA
Una dalet unida a una nun.
Un sello o rúbrica.
Mundos:
·  Los "sellos" físicos en la realidad - fósiles, huellas.
·  Juicio y Ley.
·  Materia primordial.
Almas:
·  La tribu de Dan - humildad y autoanulación.
·  Retorno del sentido perdido del propósito y la dirección.
·  Salvación.
·  Reencarnación; La "huella" de vidas anteriores.
Divinidad:
·  La lectura del Nombre Havaiá.
·  Dios como Juez.
·  La rúbrica de Dios en toda la realidad: la fuente de la teshuvá y el potencial de la individualidad.

NOMBRE
Firma; impresión; codigo; en arameo: más.
Mundos:
·  La señal en la frente de Cain.
·  Ley natural y códigos de vida.
·  La música de la Creación.
Almas:
·  La señal de la honestidad.
·  El tzadik vive también en la muerte.
·  Teshuvá, plegaria, Torá.
Divinidad:
·  El poder Divino de continuar el presente en el final.
·  La ventaja de la luz que brilla desde la oscuridad.
·  La última letra del relato de la Creación: rectificación, el sello de la verdad.
·  La última letra de la primera palabra de la Creación: el origen final.

NUMERO
Cuatrocientos.
Mundos:
·  Cuatrocientos hombres de Esav.
·  Cuatrocientos hombres de David.
·  Cuatrocientos años de exilio en Egipto.
Almas:
·  La cuatrocientas pieces de plata con las que Abraham compró la Cueva de Majpelá para sepultar a Sara.
·  Los cuatrocientos portales de conocimiento mutuo frente a las cuatro parejas sepultadas en Majpelá.
·  Efron - ojo malvado; Abraham - ojos puros.
·  Las dimensiones de la Tierra de Israel - cuatrocientos parsá por cuatrociento parsá.
Divinidad:
·  Los cuatrocientos mundos de placer Divino den el Munodo por Venir.
·  El Dios de Israel, el pueblo de Israel, la Torá de Israel, y la Tierra de Israel.



E.B.G. Jacob Uriel Escalera  M.:.M.:. 
A.·. L.·. MMXIII
  Shalom aleijem