Bienvenida

Menú

Mostrando entradas con la etiqueta Misterios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Misterios. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de junio de 2011

El Alquimista de H.P. Lovecraft .El fin de una maldición.

Lovecraft (1890-1937) es un maestro del suspenso y del terror, un caso de heredero de Poe, a diferencia de que Lovecraft dirige su narración más por el lado de la aventura. En su cuento El alquimista, habla de la historia del brujo Charles le Sorciere, quien venga la muerte de su padre por 600 años en la familia de los condes de C. El narrador es el último de este linaje, está a punto de ser asesinado por Charles le Sorciere, quien venga a su padre Michel Mauvais (Miguel el malo en francés).

Durante el extravió del pequeño Godfrey, hijo del Conde Henri, se culpó al brujo Michel de su pérdida y Henri lo ahorcó hasta morir, luego apareció sano y salvo Godfrey y Charles maldijo al Conde diciéndole que nadie de su estirpe superaría los 32 años de edad, matándolo luego con un líquido que le arrojó a la cara. En 600 años ninguno de estos condes ha superado esa edad y el narrador, Antoine siente que en cualquier momento será muerto, pero enfrenta al brujo y sobrevive.

Los lectores que quieran leer gratis este cuento, disponen de este link:
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/lovecraf/alquimis.htm

La alquimia: Este conocimiento arcano, fue practicado en la edad media, para buscar los orígenes de la vida material, transformar minerales baratos en oro, y en algunos casos ligarlo a la magia negra. Los personajes Michel y Charles tienen este conocimiento y aparte poderes diabólicos, Michel sacrificó a su esposa al diablo y aun así no perdió la lealtad de su hijo. El desarrollo de los poderes de Charles aumenta con los siglos, alcanza el conocimiento de la inmortalidad aunque su cuerpo está arrugado.



Este es un cuento canónico que toma con seriedad el tema de la alquimia, como un conocimiento secreto que permite dominar la sociedad. Ernesto Sábato también trató este tópico en su trilogía El túnel, Sobre Héroes y Tumbas, y Abbadón el exterminador. En estas tres novelas, la secta de los ciegos usa la alquimia para tener clarividencia sobre el futuro y controlar el mundo a través de organizaciones financieras, religiosas y hasta militares subordinadas a los jerarcas de la secta de los ciegos.

Charles le Sorcier ha superado en longevidad y conocimiento de la alquimia a su padre Michel Mauvais. Se representa más peligroso que su progenitor porque tiene astucia para matar a los condes sin dejar rastro. Antoine sobrevive porque está prevenido por la historia de su familia. Antoine para defenderse de la maldición explora el castillo de sus antepasados y se dedica a investigar los libros de alquimia; sólo así puede sobrevivir al tremendo encuentro con Charles, y abatirlo tirándole una antorcha.



La maldición: Los condes de C viven aterrados en Francia, ninguno espera vivir más de 32 años, mueren en juventud sin gozar de su poder y fortuna. La zozobra se acrecienta en Antoine, el último de la estirpe, quien ha vivido solo, sin el contacto con los niños del pueblo porque lo creían maldito, sólo protegido por un anciano Pierre, quien poco antes de morir le entrega un documento con la historia de las muertes sucedidas en su familia para que tome su propio cuidado cuando el ya no lo proteja.

La maldición empieza en el siglo XIII, Charles lleva a cabo su venganza con asombroso cálculo, está al acecho de todos los descendientes. Incluso al quedar vencido por las quemaduras de la antorcha tiene fuerza para revelar su identidad y confesar sus crímenes ante Antoine. La maldición requiere de la voluntad de Charles le Sorcier para realizarse, pero también de los secretos de la alquimia como la inmortalidad y la eterna juventud que son descifrados por este brujo.

La alquimia como todo conocimiento arcano proclama el ascenso a un estado de conciencia superior al de la colectividad, a este respecto se tiene a un observador enterado de los movimientos de sus enemigos, quien como las parcas corta los hilos de sus vidas. La maldición al lado de poderes sobrenaturales dan un prestigio terrorífico a Charles, quien no se manifiesta en siglos, quedando a la sombra de sus víctimas. El uso del poder y del conocimiento para el mal, lo hace merecedor de la muerte.



El enfrentamiento: El combate final con Charles le Sorcier ya está anunciado desde el nacimiento de Antoine. El brujo tiene más posibilidades de ganar, pues al principio paraliza a Antoine mientras cuenta el relato de sus crímenes, el le lanza la antorcha a su espectral figura y el grito de horror del diabólico brujo lo desmaya. Por su juventud, Antoine puede recobrar el sentido y ver al agonizante Charles que se jacta de su maleficencia.

Antoine se ha preparado en alquimia y en explorar todos los rincones del palacio para el enfrentamiento final con Charles. Este hechicero recibe la sanción del relato con su aniquilación, además desde cierto punto de vista el ha ganado pues de su estirpe solo mueren el y su padre Michel, mientras que en los condes han muerto todos los descendientes a lo largo de 600 años. No habría como narrar si Antoine muriera, pues el manuscrito con la historia de los condes sería eliminado por Charles.

La gente mala de verdad es eliminada en los relatos de Lovecraft, a pesar de su fascinación por el terror, este genial narrador propone la vuelta al orden de la sociedad, como en su cuento los gatos de Ulthar , donde todos los gatos de una ciudad se vengan de la pareja diabólica que los mataba por inicuo placer. Se regresa a la vigencia de la ley natural en la sociedad, al reino de la justicia, búsqueda metafísica del hombre y también proyecto de convivencia en sociedad.

Conclusión: Lovecraft en su cuento El alquimista propone el fin de una maldición de 600 años en la familia de unos condes. Antoine, narrador del relato y último descendiente de los nobles acabará con el diabólico Charles le Sorcier, después de haber profundizado en la alquimia y en el conocimiento del plano de su castillo, lugar donde se escondía el brujo. El desenlace plantea la vuelta al orden en la sociedad, el triunfo del bien sobre el mal, acabando con épocas de terror.

viernes, 27 de mayo de 2011

Las Runas.

Las Runas son los caracteres del más antiguo alfabeto conocido entre las tribus nómadas de Escandinavia y el Norte de Europa. Han sido encontradas talladas en rocas y pequeñas fichas de piedra o madera, en varios sitios. Además de darle uso como lengua escrita, sus caracteres individuales también fueron usados para adivinación, hechizos y ritos.
Las más antiguas runas que fueron encontradas tienen más de 2.000 años de antigüedad. Las mismas son conocidas como el Futhark Antiguo y al formar parte de la cultura étnica de los pueblos del Norte de Europa, también son conocidas como Futhark Común Germánico. La evidencia sugiere que las runas existieron de alguna manera desde mucho tiempo atrás, puesto que encarnan los valores de toda una cultura y las raíces de esa cultura se pierden en la noche de los tiempos.

Más recientemente, el Futhark fue modificado, y 1500 años atrás las 24 runas del Futhark Antiguo se convirtieron en 33 cuando llegaron a Northumberland. Al cruzar el Mar del Norte las necesidades de los pueblos fueron diferentes, y el Futhark Vikingo fue reducido a sólo 16 runas.
A pesar de que  fueron encontrados miles de artefactos rúnicos a lo largo de Europa del Norte,  son muy pocas las personas que las usan hoy en día como herramienta de escritura, excepto para algunas inscripciones que conlleven algún significado especial.

Cada una de ellas, es decir cada runa tiene, por lo menos, un significado, porque las runas son algo más que sólo símbolos gráficos. Son también símbolos en el mismo sentido en que los sueños o los poemas contienen símbolos, representan cosas, acciones u objetos, y en especialmente, los valores del pueblo que vivió con ellas. Representan los valores primigenios del Cosmos.

Las runas pueden ser utilizadas para varios casos, como ser en sanación y meditación, en magia y adivinación. Para aprender sobre ellas nos puede llevar muchísimo tiempo, por no decir una vida y así mismo para utilizarlas, y aún así su aprendizaje nunca termina, es infinito. El uso que mas se le da y el que es más popular actualmente es la adivinación; "Tirar las Runas" aunque ello representa sólo una parte de su poder.

Las runas pueden ser de mucha ayuda para consultar o para meditación. Para propósitos de adivinación, las runas son lanzadas o puestas al azar en un círculo dibujado sobre el suelo o una mesa. Las runas extraídas tienen alguna relación con la situación o pregunta formulada. Esta forma de adivinación es muy común, y su base está en el efecto que Carl Jung llamó sin cronicidad y que los usuarios originales de las runas conocen con el nombre de Wyrd.

Las runas no deberían ser empleadas como un simple método de adivinar la fortuna puesto que el efecto de la propia voluntad también debe ser contemplado, ya que a pesar de mostrar el desarrollo de patrones futuros, el efecto de la propia voluntad influye y debe ser tomado en cuenta. Pueden ser mejor utilizadas en aquellas situaciones de necesidad de contacto con uno mismo, de consejos o quizá de puntos de vista más claros.

Explicaremos a continuación la lectura de Las Runas.

Las runas pueden ser leídas de dos maneras, de forma derecha o invertida (de cabeza) y las lecturas de más de una runa pueden llegar a ser positivas o negativas, todo depende de qué tipo de runas acompañen la lectura. Hay unas runas llamadas de demora las cuales serian (negativas) y positivas, las cuales al combinarse varían su interpretación. Las tiradas pueden ser muy variadas. Las más comunes son la de la runa única, la tirada de tres y la de cinco. En cualquier tipo de tirada, se sugiere tratar de mantener el tema a consultar en la mente evitando preguntar directamente.
Un ejemplo, antes de elegir la o las runas, uno puede enfocar en su mente algo así como "el tema es mi trabajo" en lugar de hacer una pregunta "¿debo aceptar esta nueva oferta de trabajo?". Si en este caso la runa elegida es Ehwaz, nos estaría indicando un cambio positivo que mejorara la situación. Si Ehwaz esta invertida nos indica que no hay que apresurarnos en tomar decisiones pues la prisa es imprudente en este momento. Si la tirada la hemos realizado de tres o más runas, la interpretación de Ehwaz dependerá de las runas que la acompañen. Si está con runas negativas, indica un fracaso en algún cambio o que habrá un cambio inesperado. Si está con runas positivas se incrementa su positividad: indica favorables transiciones, dicha, vacaciones entre otras.

A continuación detallaremos cada una de Las Runas.


1- Fehu.
Posesiones / Alimento
Los Bienes Comunes
Ésta es la Runa de la realización: una ambición que se satisface, un amor que se realiza, una recompensa que se recibe. Por lo general señala la presencia de abundante alimento de todo tipo, tanto físico como espiritual.
No obstante, se te recuerda que en los momentos de buena fortuna corremos el riesgo de dejarnos llevar por el éxito o de comportarnos con imprudencia. Fehu te aconseja estar atento para no permitir que eso te suceda.
Goza de tu buena fortuna y no te olvides de compartirla: la buena voluntad de alimentar a otros es señal de un ser bien alimentado.


2-Uruz
Fuerza Principios
Masculino y Femenino
Ésta es la Runa del término y el comienzo. Es una Runa de transición e indica que la vida que has vivido hasta ahora deberá de cambiar, permitiendo que surja una nueva forma. Tal vez sufras la pérdida de algo o alguien con quien tienes lazos emocionales fuertes. Sin embargo, Uruz te recuerda que se trata de un proceso enteramente natural: muerte, fertilización, gestación y renacimiento. Las cenizas fertilizan la tierra para las cosechas futuras.
Aprende a adaptarte al momento apoyándote en la fuerza de tu hombría o femineidad, y busca la oportunidad escondida detrás de la pérdida.


3-Thurisaz.
La Puerta
El Dios Thor
Thurisaz  esta runa te señala la presencia de nuevas opciones que se abren frente a ti. No obstante, es aconsejable detenerse frente al umbral antes de cruzarlo y mirar el camino que te trajo hasta este lugar.
Esta Runa indica la necesidad de no actuar aún, sino examinar las experiencias y circunstancias pasadas antes de continuar hacia el éxito. No es el mejor momento de tomar decisiones, sino más bien de fortalecer tu habilidad de esperar.
Echa un vistazo a tu pasado detenidamente. Obsérvalo, bendícelo, suelta todo lo que necesites soltar, y entonces atraviesa la Puerta.


4-Ansuz.
Señales
La Runa Mensajera
Esta Runa te sugiere que aguardes lo inesperado.
Es un mensaje que te llama hacia el cambio y la renovación, incluso quizás hacia una nueva vida.
Habrá nuevas relaciones, nuevos enlaces, nuevos contactos, y por lo tanto se te aconseja estar atento durante las reuniones o encuentros casuales. Por otro parte, Ansuz te recuerda que primero debes alimentarte y amarte a ti mismo antes de intentar amar y alimentar a los demás: no es posible dar lo que uno mismo no posee. Esta Runa te recuerda que te recuerdes.


5-Raido.
Viaje / Comunicación
Unión / Reunión
Esta Runa está relacionada con la comunicación y la armonía de algo que se compone de dos elementos. Por lo general señala la posibilidad de un viaje, ya sea físico o hacia el interior de tu ser. Dicho viaje bien podría ser hacia la auto-curación o el auto-cambio.
Tal vez ocurra una unión inesperada en tu vida, o quizá te reúnas con alguna persona cercana a ti a quien hacía tiempo no contactabas. O tal vez la unión que presagia Raido se refiera a ciertas partes internas tuyas que hasta ahora habían estado en conflicto.


6-Kano.
Apertura
El Fuego
El fuego a menudo simboliza las emociones intensas y la pasión. Sin embargo, se te recuerda que, como todo, la pasión tiene dos lados. La Pasión desmedida podría llevarte a la obsesión destructiva. Pero su lado positivo puede llevarte a la creatividad. Es necesaria una claridad de intento en tu actitud frente a la pasión para evitar caer en su lado negativo.
En el terreno de las relaciones, Kano anuncia una apertura mutua. La antorcha de la comprensión estará otra vez encendida para ambos, y el poder creativo de ese fuego los podrá llevar hacia grandes adelantos.


7-Gebo.
Asociación
Regalos
La fortuna sonríe y agradables sorpresas te llegarán inesperadamente. Algo positivo viene en camino. Algo que además es merecido. Recibirás recompensas, tal vez una promoción en el trabajo, reconocimientos, premios o regalos. Hay esperanza y alegría. Hay promesas cumplidas y sueños realizados. Hay gracia y perdón.
Tal vez algún tipo de asociación se esté gestando. De ser así, se te aconseja mantener tu individualidad dentro de esa unión. Recuerda que la verdadera unión se logra cuando dos seres forman un equipo, pero reteniendo cada uno su propia singularidad.


8-Wunjo.
Alegría / Luz
Comodidad
Esta Runa anuncia un estado de seguridad y tranquilidad, una sensación de bienestar. La luz finalmente se asoma a través de las nubes, los frutos pesan en la rama y los malos tiempos ya están quedando atrás.
Te verás rodeado de alegría y placer, de comodidad tanto en el hogar como fuera de él. Existe claridad y una nueva energía que te permitirá comprender, balancear y renovar tanto tu interior como tus relaciones personales.
Los cambios necesarios ya han sido llevados a cabo y ahora podrás regocijarte y recibir con libertad las bendiciones de Wunjo.


9-Hagalaz.
Destrucción / Poder Elemental
El Granizo
Tal vez te encuentres rodeado de eventos negativos aparentemente fuera de tu control. Sacar esta Runa indica la posibilidad de grandes destrozos o sacudidas en tu realidad, tu seguridad, tu trabajo, tus relaciones o tus creencias.
Es necesario darte cuenta de que no estás a merced de las circunstancias externas. Yo creo mi propia realidad. Es decir, tu propia naturaleza está creando lo que sucede y por lo tanto no te encuentras impotente. Revisa a conciencia los eventos que te rodean y tus propias creencias y actitudes frente a ellos. Hagalaz te informa y dice que en tus manos están las soluciones.


10- Nauthiz.
Restricción
Dolor / Necesidad
Elegir esta Runa indica que habrá demoras y cambios en la dirección de tus acciones. Hay razones para revisar cuidadosamente tus planes. La restricción es necesaria.
Nauthiz  te sugiere identificar tu Sombra, el lado oscuro de tu naturaleza, que se refleja hacia afuera en forma de debilidades. Intenta examinar qué es lo que hay en tu interior que atrae el infortunio a tu vida. Las dificultades y los fracasos pueden enseñarnos mucho acerca de nosotros mismos. De ser necesario, rectifica el camino y restituye tu equilibrio interno. Busca el lado positivo de la adversidad.


11-Isa.
Pausa
Hielo
Los logros positivos son improbables en este momento. Hay una congelación de las actividades y tal vez todos tus planes se encuentren detenidos. Pero no debes de perder el control, no desesperes: éste es el momento de gestación que precede al nacimiento.
Esta pausa probablemente se deba más a circunstancias externas que internas. Sin embargo, trata de encontrar qué aspectos internos te mantienen en esta posición y suéltalos. Limpia, suelta lo pasado. Eso ayudará a acelerar el proceso de descongelación.
Recuerda que durante el invierno las semillas duermen debajo de la tierra. Confía en tu propio proceso y espera las señales de la primavera.


12-Jera.
Cosecha
Un Año
Esta Runa a menudo anuncia una temporada fértil, una feliz llegada a término. Jera es una Runa de resultados benéficos relacionados con cualquier actividad o interés que te concierna en este momento de tu vida. Has preparado la tierra y plantado la semilla, y ahora deberás cultivarla. Jera te ofrece un incentivo hacia el triunfo.
Sin embargo, no esperes resultados rápidos. Al igual que con las cosechas, es necesario un ciclo de cultivo, un proceso de maduración para finalmente poder recolectar los frutos de tu labor. Has hecho un buen trabajo, y ahora Jera te aconseja perseverar y tener paciencia.


13-Eihwaz.
Defensa
Poderes de Conjuro
Esta Runa está relacionada con las dificultades que surgen al principio de una nueva vida y las defensas que levantamos ante lo desconocido. Suele anunciar un tiempo de espera, y por lo tanto su principal consejo es la paciencia. Si existen obstáculos en tu camino, debes de recordar que el atraso puede resultar benéfico. No te muestres ansioso: es necesario que la fruta madure en la rama antes de cosecharla.
Se te aconseja prever las consecuencias antes de actuar. Una vez que tu decisión esté totalmente clara, podrás llevar a cabo la acción sin mayores esfuerzos.  Debes de aprovechar el momento para poner en orden tu casa y atender tus asuntos personales.


14-Perth.
Iniciación
Asuntos Secretos
Esta Runa está asociada con el Fénix, esa ave mística que se consume en el fuego para luego resurgir de sus propias cenizas. Están en movimiento poderosas fuerzas de cambio y renovación.
Por el lado de lo mundano, es probable que haya sorpresas como ganancias repentinas o el inicio de una relación inesperada. Por el lado de lo espiritual, es el momento de elevarte por encima de lo cotidiano y ordinario para adquirir una visión más amplia. Esta runa, Perth te recuerda que lo externo no tiene importancia, excepto aquello que es un reflejo de lo interno.


15-Algiz.
Protección / Poder Creativo
El Junco
Lo más característico de esta runa son las oportunidades y los nuevos retos. Sin embargo, con ellos a menudo llegan también influencias indeseables de las cuales es necesario protegerse. En este caso tu máxima protección es actuar apropiadamente en el momento apropiado.
Si sientes dolor en estos momentos, no lo niegues ni trates de esconderte de lo que sucede. Obsérvalo y aprende de él, siéntelo y libéralo: mientras más te permitas sentirlo, más rápido podrás soltarlo. Algiz te recuerda que progresarás, y saber eso podrá servirte de protección en los momentos de duda.


16-Sowelu.
Totalidad / Fuerzas Vitales El Sol
Ésta Runa, es una Runa de gran poder que señala un momento de regeneración profunda, una búsqueda de la totalidad. Esta Runa  nos indica la necesidad de tomar conciencia de nuestra esencia para poder expresarla de una manera creativa, aumentando así tu fuerza vital. También señala la necesidad de admitir algo que por mucho tiempo has negado, algo que ha permanecido en la sombra. Este es el momento de traerlo hacia la luz y permitir que el Sol lo bañe con nuevas energías.
Tal vez sea prudente apartarte de una situación a la cual te sientes presionado, recordando que el retiro en el momento apropiado es señal de fortaleza y no de debilidad.


17-Teiwaz.
El Guerrero
La Estrella Guía
Las características de esta Runa son la energía masculina y el principio activo, dando como resultado una ansiedad de conquista. Esta es la Runa de la valentía, la dedicación y la confianza absoluta en los propios recursos.
En cuestión y asuntos de relaciones personales o de devoción hacia una causa, esta Runa te aconseja perseverancia y a la vez te recuerda que la paciencia es a veces una forma de perseverancia.
Mira hacia tu interior y analiza a conciencia los fundamentos de tu vida. Haciendo esto podrás conocer y aprovechar tus recursos más profundos y poderosos.


18-Berkana.
Crecimiento / Renacimiento
El Abedul
Esta Runa indica floración y maduración, y está relacionada con las nuevas formas. El crecimiento puede ocurrir en asuntos mundanos, de la familia o las relaciones interpersonales. El proceso del auto-cambio está en movimiento y se verá beneficiado.
Sin embargo, para que el crecimiento ocurra libremente, Berkana aconseja eliminar las resistencias por medio de una profunda limpieza. De ser necesario, solicita ayuda experta para llevarla a cabo. Una vez que cualquier resistencia haya sido disipada a través de la constancia y de una actitud apropiada, entonces podrá ocurrir la floración.


19-Ehwaz.
Movimiento / Progreso
El Caballo
Esta Runa señala un tiempo de transición y transformación. Indica una gran posibilidad de cambios de todo tipo: de residencia, de actitud, de vida, de dirección en los negocios o en las relaciones. Ehwaz te informa que es preciso encarar cualquier transición que sea necesaria y llevarla a cabo con diligencia.
Existe una sensación de progreso continuo, una noción de crecimiento que bien podría aplicarse a un negocio o al desarrollo de una idea. Hay mucho movimiento en puerta. Es el momento de permitir que muera lo viejo para abrir un espacio a lo nuevo.


20-Mannaz.
El Yo
El Ser Humano
El punto de partida debe ser siempre uno mismo, y una relación apropiada contigo mismo es esencial: de esto depende que todas las demás relaciones, incluso con el Gran Misterio, fluyan apropiadamente.
No es el mejor momento de buscar elogios por los logros obtenidos, ni de poner toda tu atención en los posibles resultados. Mantén la modestia, sé condescendiente, dedicado y moderado. No debes de juzgar ni ser intolerante. Recuerda el pasado y piensa en el futuro, pero enfócate mucho en el presente. Procura vivir la vida ordinaria de una manera extraordinaria.


21-Laguz.
Fluidez
El Agua
Las características de esta Runa son el agua, la intuición, y el ir y venir de emociones, relaciones y vocaciones. En especial anuncia la satisfacción de las necesidades emocionales.
A pesar de que todo fluye apropiadamente en este momento, esta Runa a menudo señala la necesidad de una limpieza, un momento para revalorar, reorganizar y volver a centrar. Esta Runa indica que la parte intuitiva de tu naturaleza está despierta y por lo tanto es aconsejable que sepas aprovecharla.


22-Inguz.
Fertilidad / Nuevos Principios
El Dios Ing
Esta Runa representa la necesidad de compartir, de ser deseado, la búsqueda de similitudes y el impulso hacia la armonía en las relaciones personales. Esta Runa podría indicar un nuevo camino, una nueva relación, una nueva vida.
Esta Runa simboliza el término de un período de letargo, la liberación de la tensión y la incertidumbre. Sin embargo, es necesario fertilizar el terreno para dicha liberación.
Mantén los pies sobre la tierra y aléjate de cualquier influencia indeseable. Este es un buen momento para completar cualquier proyecto pendiente en tu vida. De ser así, se te aconseja darle prioridad.


23-Dagaz.
Transformación
Grandes Adelantos
Esta Runa denota grandes adelantos en relación a lo que te concierne. El momento es totalmente propicio y por lo tanto el éxito está asegurado. Ésta es la Runa de la confianza radical, aún cuando las circunstancias te pidan que saltes al vacío con las manos aparentemente vacías.
Por lo general señala un importante período de prosperidad y grandes resultados. Sin embargo, se te recuerda que estés atento a no dejarte llevar por el futuro o de comportarte descuidadamente en tu nueva situación. Se te aconsejan humildad y generosidad.


24-Othila.
Separación / Retiro
Herencia
Ésta es la Runa de las ganancias benéficas. Indica un tiempo en el que la preparación tangible dará resultados igualmente tangibles. Es una excelente oportunidad para aprender, mejorar y expandirse. Señala un momento en el que las nuevas adquisiciones estarán favorecidas.
También indica un tiempo de bendiciones en el que muy probablemente las acciones emprendidas tendrán éxito y aportarán nuevas y mejores oportunidades de crecimiento. Éste es un momento que, si sabes aprovecharlo, te recompensará con toda clase de beneficios importantes para tu desarrollo.


25-Odin.
El Destino / Lo Desconocido
La Runa Blanca
Ésta es la Runa de la confianza absoluta. En su simbolismo, esta Runa, la Runa Blanca representa la verdadera Esperanza, un presente con una multitud de posibilidades. Al mismo tiempo preñado y vacío, guarda en ella la fuerza de un potencial sin diluir. Tu más alto bien y todos tus sueños fértiles están contenidos en su blancura. A menudo, sacar la Runa Blanca pide un acto de valor equivalente a saltar al vacío con las manos vacías. Esta es una prueba directa de fe.
Esta Runa te recuerda que los obstáculos del pasado bien podrían convertirse en las puertas que abren hacia nuevos principios. El Vacío es el final, el Vacío es el principio.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Los Antiguos Deberes.


El hombre es la medida de todas las cosas. Protágoras.

Las llamadas Old Charges o «Antiguos Deberes» constituyen los códigos por los que se regían las asociaciones medievales de constructores de la Gran Bretaña. Los más antiguos que se conocen son el manuscrito Regius, fechado aproximadamente en 1390, y el Cooke, perteneciente a la primera década del siglo XIV [1]. En la actualidad, se tiene noticia de más de cincuenta textos de parecidas características, aunque todos son posteriores a los dos citados. Por su importancia destacan el manuscrito Grand Lodge nº 1, de 1583, así como el Status Schaw, de 1589 y 1599, de origen escocés. Los códigos posteriores al siglo XVI que han llegado hasta nosotros son numerosos: destaquemos los ms. Watson (1687), Sloan (1700) y Trinity College, de fecha cercana al anterior. Estos tres son probablemente los más importantes, pues junto con el Regius y el Cook (I y II) están en el origen directo de las Constituciones masónicas de 1723, redactadas por el pastor presbiteriano James Anderson y J. T. Désaguliers, pastor anglicano, que es la carta fundacional de la masonería practicada en la actualidad [*].

Todos los Antiguos Deberes están formados por tres partes bien diferenciadas: la primera comienza con una invocación a Dios, a la Virgen y a los santos, lo que revela un origen católico incontestable [2]. La segunda parte relata la historia legendaria del arte de construir, asimilado siempre a la geometría; la tercera es de carácter deontológico.

El Regius es un poema compuesto de 794 versos, e incluye una apartado dedicado al «Arte de los cuatro coronados» [3]. En cuanto al Cooke, está escrito en prosa y está formado por dos partes heterogéneas, que son en realidad la unión de dos textos de diferente origen; por eso se habla del Cooke I y II. Tanto éste como el anterior, constituyen recensiones de una misma tradición que era en gran parte oral; conviene subrayar este punto. Las Old Charges posteriores conservaron lo esencial de la narración histórico legendaria y los deberes comunes a ambos manuscritos.

Además de los mencionados, en la actualidad conocemos muchos otros reglamentos de corporaciones de constructores medievales, como los de Colonia, de 1212, Ginebra (1213 y 1229), París (1225), Bolonia (1248), Estraburgo (1275), Montpelier (1365) y Ratisbona, ya en el siglo XV (1459). Todos ellos contiene elementos muy próximos a las Old Charges británicas, y aunque no estén en el origen directo del texto redactado por Anderson y Désaguliers, su proximidad a la masonería actual es del todo manifiesta.

Estamos, sin duda, ante una tradición muy antigua, que podemos remontar a Egipto y a sus discípulos de la Grecia clásica. Roma desarrolló también sus propias formas iniciáticas, donde los collegia fabrorum pueden ser consideradas en parte el modelo de las corporaciones medievales de oficio. En ellas convivían dos realidades: la propia del oficio y la iniciática. En la Roma imperial, por ejemplo, las cofradías de constructores albergaban fraternidades dionisíacas que no creemos tuvieran por objetivo levantar templos de piedra vulgar.

Estas formas de organización perduraron en Europa a pesar de los avatares; en el siglo XV constatamos la existencia de asociaciones en las que se practican ceremonias de iniciación, algunos de cuyos elementos se han conservado en la masonería hasta la actualidad. El testimonio aportado por el abad Grandidier es un excelente ejemplo de lo que decimos. Este historiador de la catedral de Estrasburgo descubrió en sus archivos documentos antiguos del mayor interés, que demostraban la existencia de una realidad iniciática oculta en las corporaciones de constructores, a la que no tenían acceso la mayoría de obreros. Uno de estos documentos relata que en abril de 1459 se reunieron en Ratisbona los maestros de las logias de Alemania, con el objetivo de unificar los estatutos de todas ellas. Gracias a dicho manuscrito sabemos que en la ceremonia de iniciación se vestía al aspirante como un mendigo [4] y era despojado de sus armas y de todos los objetos metálicos. Se le descubría el pecho y el pie izquierdo y, con los ojos vendados, era conducido a una puerta que debía golpearse tres veces. Delate del maestro había una mesa con una escuadra, un compás y los Evangelios abiertos. El neófito juraba guardar el secreto y, retirándole la venda de los ojos, se le mostraba la triple gran luz. A continuación le daban a conocer la palabra de paso, el saludo y los toques propios de los aprendices. [5]

El documento citado demuestra con claridad que coexistieron dos saberes: el exterior, basado en el oficio, y el interior o iniciático. También pone en evidencia que la masonería no es sólo de origen inglés, sino que sería más adecuado hablar de un sustrato iniciático común en Europa, que la masonería actual ha conservado con más o menos fidelidad.

En cuanto a la admisión de personas ajenas al oficio de construir, todo indica que ésta era una práctica habitual desde mucho antes de la aparición de la masonería moderna o especulativa. Tenemos constancia de ello ya en el siglo XIII; si examinamos la lista de los miembros que componían la corporación de constructores en Bolonia, en el 1248, comprobamos que figuran como «maestros» personas que son notarios, panaderos, farmacéuticos, religiosos, filósofos e incluso un poeta [6]. Sin duda esos miembros eran «masones aceptados» o especulativos, y no acudían al gremio para recibir lecciones de arquitectura profana, sino de arquitectura filosófica.

Incluso la historiografía de la masonería inglesa, siempre tan reacia a admitir poluciones esotéricas en el pasado de la Orden, debe aceptar trabajos como el del historiador David Stevenson, quien ha demostrado que el hermetismo había impregnado completamente el cuerpo doctrinal de la masonería escocesa del siglo XVI (como también la medieval, añadimos nosotros). Y precisamente los contenidos herméticos sedujeron a muchas personas ajenas al arte de construir edificios [7]. La supervivencia de este patrimonio supone la transmisión ininterrumpida, a lo largo de varios siglos, de una tradición básicamente oral que, como pretendemos demostrar, estaba estrechamente vinculada al arte hermético.

Antes de continuar queremos hacer una precisión acerca de los masones llamados operativos. Tanto en la Edad Media como en épocas posteriores, la gran mayoría de los canteros, albañiles y obreros de otros oficios vinculados a la construcción, como los carpinteros, no participaron nunca en las organizaciones propiamente iniciáticas que cobijaban la asociaciones profesionales, puesto que la iniciación estaba reservada a una élite, muchos de cuyos miembros ni siquiera pertenecían al oficio de construir, como hemos visto. Por lo tanto debemos entender la «operatividad» en su sentido radical y hermético: el masón «operativo» era y es aquel que ha recibido la verdadera iniciación; gracias a ese don de Dios posee la Materia de la vida y puede construir el Templo del Hombre.

Por otra parte, noticias y documentos dispersos nos hacen entrever que existió siempre un mundo más o menos oculto –también fuera de las corporaciones de oficio— también fuera de las corporaciones de oficio donde se desarrollaron las sociedades iniciáticas, más allá de las épocas y las fronteras. Sirva como ejemplo el manuscrito Sloam, de 1700, donde se dice que los masones de España, Turquía y Francia se reconocían entre ellos por medio de un signo, que consistía en la genuflexión de la rodilla izquierda, al tiempo que levantaban la mano izquierda al sol [8]. En el siglo XIII, el arquitecto Villard de Honnecourt se expresa, al referirse a la geometría, en los mismos términos que los hace el ms. Regius, que es de finales del siglo XIV.

De hecho, la historia de nuestra civilización europea está penetrada, desde sus orígenes, por un hilo de la gnosis. En un río oculto que ha alimentado un gran número de sociedades secretas y discretas, de las que sabemos muy poco, como la de los Hermanos Moravios, los verdaderos Rosacruces o la Familia de Amor, que en el siglo XVI contaba con miembros en España, Países Bajos e Inglaterra [9]. El ideal caballeresco no respetó fronteras, como tampoco el neoplatonismo, durante los siglos XVI y XVII el vivo interés por la alquimia llegó a todos los rincones de Europa.

Es cierto que no sabemos gran cosa de las prácticas propiamente iniciáticas de tales sociedades, pues no se escribían actas de ciertas actividades. Téngase en cuenta que la inclinación a escribirlo todo –y después a publicarlo— es algo muy reciente. Conviene recordar la llamada Gran Carta de Platón, donde el filósofo griego –que entonces tenía setenta y cinco años— afirma lo siguiente: «Pues nuestra garantía más segura consiste en no escribir, sino en aprender de memoria (…) He aquí por qué yo jamás he escrito nada sobre esos temas…». [10]

¿A qué temas se refería Platón, que tantos libros había escrito? Nos lo dice en otra de sus cartas, en la que habla del saber que debe permanecer oculto: «desde luego yo no he escrito nada sobre estas cosas, y nunca lo escribiré: porque ese conocimiento no es en modo alguno comunicable, como lo son otros, puesto que es el resultado del establecimiento de un comercio repetido con lo que es la propia materia de ese saber, resultado de una existencia compartida con ella…». [11]


El Arte de la Geometría en las Old Charges

Desde el Regius, todos los Antiguos Deberes asimilan la masonería a la geometría; así pues, el francmasón [12] practica la geometría; veamos en qué consiste dicho arte, al arte, al que nos aproximaremos a partir de las definiciones que ofrecen los propios textos. Dice el Regius que, «gracias a la buena geometría, este honesto oficio, que es la buena masonería, fue así constituido y creado» (vv. 19-21). Notemos que habla de la buena geometría, y no de la vulgar, por eso la «noble ciencia de geometría» es «la base de todas las otras» y es por tanto el fundamento de todos los saberes (38 y 45-47). Dice también que practicar la geometría consiste en la «medición de la tierra» (86-88), interpretación que viene indicada por el significado mismo de la palabra «medición de la tierra» (98), del griego ge y metron, tierra y medida.

Suponemos que los constructores medievales poseedores de esta tradición habían tomado el sentido etimológico de la palabra de nuestro santo filólogo Isidoro de Sevilla, al que se cita en el ms. Cooke como fuente de autoridad. [13] El mismo manuscrito continúa refiriéndose a la naturaleza y cualidades del arte de geometría con estas palabras: «Pues la geometría es hasta tal punto la medición de la tierra que puedo decir que los hombres viven todos de geometría (…) Querría daros muchas otras pruebas de que la geometría es la ciencia que hace vivir a todos los hombres dotados de razón…» (120-122, 125-128).

Nos parece evidente el carácter hermético de este pasaje, pues el texto atribuye a la geometría propiedades que nada tienen en común con un arte vulgar. En el lenguaje hermético medir la tierra significa poner límites, corporificar al Dios del cielo, también llamado Alma del mundo, Isis, etc., porque medir supone siempre dar cuerpo a lo que carece de él: el cielo. Así, el masón operativo es quien corporifica la tierra celeste para unirla al cielo terrestre. Todos vivimos de geometría porque el Dios del cielo nutre la vida y la mantiene, y todos vivimos también del Dios que hemos sepultado en nostros a raíz de la caída. Es un Dios dormido, mal medido, insensible, que necesita la medida de la misericordia para convertirse en nuestro Señor y Salvador, es como un caballero que busca unirse a su dama para conocerse, para conocer su propia estatura [14].

El arte de la geometría posee también una «ciencia» que «vivir a todos los hombres dotados de razón». Todo vivimos de Dios, pero a algunos Dios les hace vivir: son los «dotados de razón». Tampoco aquí se habla de razón ordinaria, sino entendida en clave hermética. En la Vulgata, san Jerónimo traduce en muchas ocasiones Logos por Ratio, por lo que podemos interpretar que los dotados de razón poseen el Logos, o el don del Intelecto, en expresión de Dante, [15] pues existe una relación estrecha entre el verbo y la creación verdadera; Adán determina las cosas al darles un nombre, las crea mediante el Logos.
El primer sentido del vocablo latino ratio es cálculo, operación, el segundo es razón e inteligencia; ración proviene de ratio. Vemos pues que esta palabra contiene la idea de proporción y medida. La identificación de la geometría con la medida y la corporificación del cielo no es un invento masónico, pues en la Tradición hermética todo ya ha sido dicho desde el principio; veremos a continuación que desde antiguo van unidos los conceptos de medida y geometría; he aquí algunos ejemplos.

Aristófanes (siglo V-IV a. C.) afirma en boca de uno de sus personajes, que emula a Tales de Mileto: «Quiero medir geométricamente el aire (…) mido por medio de la regla recta, de modo que el círculo se convierte en un cuadrado…». [16] Cuadrar el círculo no es otra cosa que corporificar el cielo, o «o medir geométricamente el aire».

Jámblico dice que el alma «resulta ser de una dignidad igual a los dioses, da a ellos una parte de sí y a su vez recibe de ellos; impondrá a los seres superiores las medidas y será ella misma delimitada por ellos» [17].

Filolao, filósofo griego del siglo IV a. C., llama «medida de la naturaleza» al «fuego que hay en el medio, al que denomina también «hogar del universo, casa de Zeus (…) altar, cohesión…»». [18] El fuego en el hombre es el imán que puede suscitar la ayuda del cielo y corporificar el Alma del mundo, por tanto, podemos asimilar el fuego filosófico a la medida, como lo hace el erudito recopilador Don Penerty, cuando hablaba de «ese fuego que debe ser administrado geométricamente (…) o bien con peso y medida». [19]

Orígenes escribe que «si la potencia divina fuera ilimitada, no podría conocerse a sí misma (…) Efectivamente, aquello que es ilimitado es incompresible (…) En cambio, la medida se adapta consecuentemente a la materia corpórea, por lo cual debe creerse que Dios fabricó tanta materia como podía ordenar». [20]

Explica Plutarco que, contrariamente a Isis y Osiris, «todo lo que se halla falto de medida y regularidad» es atribuirle a Tifón [21] (Sobre Isis y Osiris, 64). Entre los pitagóricos, como entre los masones medievales, la geometría era considerada sagrada y sus verdades mantenidas en secreto. «Todo lo hemos creado con la medida», podemos leer en el Corán (sura 54, 59). En árabe se escribe igual medir y crear. Este pasaje del Libro de la Sabiduría (11, 20) es conocido: «Pero tú todo lo dispusiste con medida, número y peso». «Tú fijaste los límites de la tierra», dice el salmo, 74,17.

Crear es poseer «las reglas del cálculo del mundo» que, como dice un midrash hebreo, «Dios transmitió a Adán», [22] y éste a su descendencia. Dichas reglas de cálculo del mundo son el secreto de la geometría, puesto que calcular, contar, pesar o medir es corporificar. Como vemos, estamos ante una tradición milenaria cuya hermenéutica era conocida por los masones medievales y fue en parte recogida por J. Andersón y J. T. Désaguliers. Sus Constituciones de 1723 comienzan así: «Adán, nuestro primer Padre, creado a imagen de Dios, el Gran Arquitecto del Universo, debió tener escritas en su corazón las ciencias liberales, particularmente la geometría (…) Indudablemente Adán enseño geometría a sus hijos…» [23]

En muchos grabados medievales se representa a Dios, el Geómetra, con un compás en la mano poniendo límites, creando el mundo, como «Gran Arquitecto de la Iglesia». Anderson y Désaguliers recogieron esta forma de designar a la Divinidad, tanto en su aspecto celeste como terrestre (humano), por eso las Constituciones emplean dos términos diferentes para diferenciarlos: El «Dios del Cielo, el Omnipotente Arquitecto del Universo» es el Dios celeste. Al Dios encarnado en el hombre se le denomina «Gran Arquitecto de la Iglesia». [24]

En la masonería de tradición se realizan todos los trabajos a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo. A nuestro entender, esta fórmula hace referencia al tema que nos ocupa, ya que «gloria» es un concepto sacado del Antiguo Testamento: la palabra hebrea es cobet y significa peso, gloria y honor; así, glorificar es dar peso, medir, corporificar en el hombre al Gran Arquitecto celeste a fin de que se convierta en nuestro Señor, Arquitecto de nuestro Templo, [25], gracias a la geometría. Puede colegirse de ello que todas las creaciones de Dios se hacen por medio de la geometría: así lo recoge el «Himno al Maestro» en las Constituciones de Anderson; «Adán, el primero hombre, creado por la geometría impresa en su mente superior (…) Noé, un masón divinamente instruido, quien por mandato de Dios construyó el Arca (…) según las reglas de la verdadera geometría…». [26] Agrippa escribe que «Dios mismo enseñó a Noé cómo fabricar el arca según la medida del cuerpo humano, como Él mismo fabrico toda la máquina del mundo según la simetría del cuerpo humano…». [27]
Por otra parte, todos los Antiguos Deberes afirman que el arte de la geometría nació en Egipto; al margen de consideraciones históricas más o menos ciertas, creemos que lo importante es que los antiguos masones, conocedores de la tradición hebrea, entendían que Egipto representa el hombre en el exilio de este mundo, [28] Este hombre tiene un tesoro porque posee un cuerpo, y gracias a él puede recibir el don de Dios.

El ms. Regius está encabezado por estas palabras: «Aquí comienzan los estatutos del arte de geometría según Euclides», el ms. Cook convierte al «noble clérigo Euclides» en discípulo de Abraham llamado tambien «sabio y gran clérigo», quien enseñó en Egipto la ciencia de la geometría (439-447) y la transmitió a Euclides. Éste «midió el país» (de Egipto) y enseñó allí «el arte de masonería, al que dio el nombre de geometría» (467-468 y 508-510).

La tradición masónica en torno a la geometría fue mantenida en todos los textos modernos, como en el ms. Dumfries de 1710, donde se dice que la geometría «enseña a medir los cielos materiales». [29] He aquí otra forma de decir que la geometría sagrada corporifica una materia de los cielos que se recibe en la iniciación. En definitiva, lo que un maestro transmite a un discípulo es la Materia de los Filósofos, con la que se construye el Templo en el hombre. Ésta es una historia de geómetras y de compañeros, según el decir de EH: «La palabras “compañeros”, en arameo haberaya, puede utilizarse para designar los miembros de una cofradía o de una orden de compañeros del maestro, que se transmiten su enseñanza y su vida. Pensamos naturalmente en algunos rituales de muerte y resurrección, al final de los cuales el maestro tiene que resucitaren su discípulo». [30] Aquí está expresado brevemente y con la mayor precisión el misterio central de las sociedades iniciáticas.

El ms. Graham, de 1726, dice claramente que la masonería o geometría es un don: «¿Por qué fue llamada franc-masonería? En primer lugar porque es un libre (franc) don de Dios a los hijos de los hombres, y es además un franca unión de hermanos de este santo secreto que debe durar para siempre.» [31]
Observemos también que los manuscritos antiguos se refieren continuamente a un concepto básico del hermetismo: la transmisión, por la que un maestro transmite el secreto de Dios a su discípulo que es también su hijo; el padre da la vida al hijo, y lo que puede el padre lo puede el hijo, que a su vez transmitirá a un nuevo discípulo. Así se tejen las filiaciones legítimas de quienes han nacido, no de la carne, sino del Espíritu. Por esa razón la mayoría de Antiguos Deberes, al igual que las Constituciones de Anderson, contienen una filiación, un árbol genealógico que tiene su origen en Adán, primer ser creado por Dios y padres de los hombres. [32] Es obvio que no hablan de realidades históricas; nuestros antepasados eran antiguos pero no tontos. Sin embargo, mucho eruditos subvaloran los relatos legendarios de los orígenes, sin darse cuenta de que los Antiguos Deberes se están refiriendo a una filiación divina, a una cadena ininterrumpida de maestros verdaderos.

Los Antiguos Deberes revelan –siempre de forma velada— el secreto de la geometría y así lo entendieron también los hermetistas posteriores. Citaremos al respecto el prefacio que John Dee escribió en 1570 para la primera edición inglesa de la Practica Geometriae, de Euclides, que era en realidad un manifiesto: [33] «Nuesra ciencia es de más vasto alcance que la medición de los planos, ya que lo que se propone es nada menos que medir la tierra (…) que no se ocupa de colina ni valles (…) sino que eleva el corazón por encima de los cielos por medio de hilos invisibles, al encuentro de la luz…». [34]
A continuación nos auxiliaremos de un texto alquímico del siglo XV atribuido Raimon Llull que muestra claras semejanzas con los Antiguos Deberes masónicos. Encontramos en él diez definiciones de la palabra medida, que concluyen con la afirmación de que «si no hay medida, de la piedra no saldrá provecho». Poco antes, el autor dice que la «propia geometría ha sido llamada medida». «Así pues, por saber, aquí te hemos dado con buena voluntad el arte de la medida, la cual hemos aportado del arte de geometría.» [35] Te «hemos dado», es decir, te hemos transmitidos el «arte de geometría». Es el mismo Llull quien, en su Testamentum, después de referirse a ciertas proporciones afirma que «ahí está la doctrina, por la que se hace toda la medida…» (cap. LXXIX), y que la Obra es fruto de «la ciencia y la medida del arte» (cap. XLVII).

No deja de sorprender que un texto alquímico corrobore una tradición oral de constructores ingleses medievales. No podemos dejar de creer que aquellos Antiguos Deberes tenían un contenido iniciático y hermético indiscutible y perseguían el mismo objetivo que la alquimia: la regeneración del hombre, puesto que nada es cognoscible fuera del hombre y éste es el objeto de la revelación. Por eso Isidoro de Sevilla afirma que todas la medidas se refieren siempre al hombre y «y se encuentran en el cuerpo (…) La única que es preciso “portar” es la “pértiga”: equivale a diez pies, a semejanza de la caña que, como se lee en Ezequiel 40, 3 midió el templo» (Etimologías, XV, 15, 3). «Medir» o «captar» el cielo para unirlo a la tierra, o «fijar el volátil» son términos propios del lenguaje alquímico; he aquí como lo expresa Louis Cattiaux, un hermetista contemporáneo: «Así, Apolo y las nueve Musas, el esposo y las vírgenes sabias, el cuerpo y las águilas, Cristo y los doce apóstoles, la mujer que rodea a un hombre, o bien el versículo 34 del Libro X, son expresiones diferentes de una misma operación que exige el conocimiento del peso, del número y de la medida de las sustancias celestes» [36].

«El hombre es la medida de todas las cosas», como dice Protágoras, aunque es evidente que no se refiere al hombre exterior, sino al Verbo encarnado, al Logos creador del nuevo mundo. Éste es, a nuestro entender, el verdadero humanismo que reivindicaron los renacentistas, y no el que dio paso a la Ilustración y a la Revolución francesa.

Así pues, creemos haber puesto de manifiesto que una parte importante de los Antiguos Deberes no fueron concebidos ni transmitidos para enseñar un oficio, sino la geometría sagrada, el Arte de medir, la misma ciencia que enseñó Platón, que hizo escribir en la entrada de su Academia: «Que no entre quien no sepa geometría».
La geometría es el arte y la ciencia de Dios el geómetra; su creación ordena el caos, como reza una de las divisas masónicas fundamentales: Ordo ab Chao, orden en el caos; por lo tanto, quienes pertenecen a una orden están ordenados, han salido del caos gracias al don de geometría, transmitido en la iniciación. Si no preguntáramos cómo podemos acceder a tal don, probablemente debiéramos seguir la recomendación que nos hace el ms. Regius; hela aquí: «Que Cristo, por su gracia celeste, os dé el espíritu y el tiempo necesario para leer y comprender bien este libro, y obtener el cielo en recompensa» (vv. 789-792).

Podríamos decir: si deseas la gracia del cielo, lee bien y comprende bien, esto es, hazlo masónicamente, y no tropieces en las cortezas de la letra donde brilla el oro falso del sentido profano y vulgar. El tiempo apremia, no sigamos haciendo buena aquella preclara sentencia de Jorge Luis Borges: «Siempre somos moralistas raras veces geómetras.»


Notas:
[1] Los dos manuscritos fueron publicados, entre otros, por D. Knoop, G. P. Jones y D. Hamer: The Regius MS… The Cooke MS…, Manchester, 1938, reeditado en 1963.
[2] Así lo señaló en su tiempo René Guénon, como también el deseo de «protestantizar» la Orden por parte de aquellos masones ingleses: Études sur la Franc-maçonnerie et la Compagnonnage, París, Éditions Traditionelles, 1978, vol. II, págs. 72-73.
[3] Los Cuatro santos coronados eran los patrones constructores medievales, tradición que cita Beda el Venerable y que divulgó Santiago de la Vorágine en su obra La leyenda dorada, escrita hacia 1264 (hay edición española: Alianza Forma, Madrid, 1987, 2 vols., pág 717). Su culto se desarrolló en Gerona y en el Ampurdán a partir del primer tercio del siglo XIV, esto es, bastantes décadas ante el ms. Cooke, gracias al empeño de Arnau de Montrodón, obispo de Gerona, quien hizo construir en la catedral una capilla dedicada a los cuatros santos, abierta al culto ya en 1330. La devoción a los patronos de los constructores se extendió pronto Cataluña y Mallorca, véase P. Sánchez Ferré, «La presencia de los Cuatro santos coronados en Cataluña y Mallorca. Una variante del culto europeo. Siglos XIV-XIX», en Actes du Xe Colloque International de Glyptographie du Mont-Saint-Odile (France), Braine-le Château, Ed. de la Taille d’Aulme, 1997, págs. 487-517.
[4] Esta antigua tradición era también practicada en Gran Bretaña, como se constata en el ms. Graham, de 1726: «Le manuscrit Graham (1726)», presentación y taducción de G. Pasquier, en Travaux de la Loge nationale de recherches Villard de Honnecourt, 6, 1983, pág. 145. El ritual que contiene este manuscrito está en el origen de los que se practican actualmente en la masonería de tradición. Sobre el significado mesiánico de este mendigo, véase Douzetemps, Le Mystère de la Croix, Sebastiani, París, 1975, págs. 221-222, y EH, “Los Tarots”, en La Puerta: Magia, Barcelona, Obelisco, 1993, págs. 114-116.
[5] Abbé Ph. A. Grandidier, Essais historiques et topographiques sur l’Eglise Cathédrale de Strasbourg, Estrasburgo, 1782, págs. 415 y sigs. Véase también, J. A. Ferrer Benimeli, «Église et maçonneire operative au Moyen-Age», en Travaux de la Loge nationale de recherches Villard de Honnecourt, 15, GLNF, 1987, págs. 32-34.
[6] J. A. Ferrer Benimeli, «Les Status et Réglements de Bologne de 1248», en Travaux…, II, 1985, pág. 20.
[7] D. Stevenson, Les Origines de la Franc-Maçonnerie. Le siècle écossais 1590-1710, París, Télètes, 1993.
[8] La citada revista Travaux… ha publicado una versión francesa: 7, 1983, págs. 130 y sigs.
[9] Véase F. A. Yates. El Iluminismo Rosacruz, México, FCE, 1983, cap. XV.
[10] Cartas, II, 314b.
[11] Cartas, VII, 341c-d.
[12] La primera mención conocida del término francmasón es del año 1350.
[13] El significado de geometría se encuentra en sus Etimologías, III, 10, 3.
[14] Véase al respecto, EH, «Morir cuero y vivir loco», en La Puerta: Esoterismo en la España del Siglo de Oro, Barcelona, Obelisco, 1990, pág. 10. El caballo don Quijote también conoce la geometría, pues afirma que los «los caballeros andantes verdaderos (…) medimos toda la tierra con nuestros mismos pies» (El Quijote II 6). Asimílese un corazón humilde a los pues, lo más bajo.
[15] Véase Divina Comedia, «Infierno», 9, 61-63: «Oh vosotros, que tenéis el intelecto sano, considerad la doctrina que se esconde bajo el velo de los versos extraños». En el infierno reside la «gente condenada que perdió el bien del intelecto»: «Infierno», 3, 16-18. «La verdad es el bien del intelecto»: Convite, II, 13, 6.
[16] Aristófanes, Aves, 995-1009.
[17] Sobre los misterios egipcios, III, 21
[18] Referido por Aecio, autor cristiano del siglo V. Filolao identificaba los cuerpos geométricos con los dioses; para esta teología de la geometría, véanse las referencias que aporta F. Buffière, Les Mythes d’Homère et la pensée grecque, París, Les Belles Letres, 1956, págs. 98-100 y 591-592.
[19] A.-J. Pernety, Les Fables Égyptiennes et grecques dévoilées, París, La Table d’Éméraude, 1982, vol, I, pág, 273.
[20] Tratado de los Principios, II, 9, Ib, 5-15.
[21] Tifón personifica el mal principio del hombre caído. Su nombre procede del verbo griego tufô, ceguera y llenar de humo.
[22] Los Capítulos de Rabbí Eliezer, 8, 2, Valencia, Biblioteca Midrásica, 1984, pág. 92.
[23] La Constitución de 1723 proyectada por J. Anderson, Barcelona, Alta Fulla, 1998, págs, 31-32.
[24] Ibíd., pág. 47, nota y pág. 53, respectivamente.
[25] «Dios no es una hipótesis, es una nube incandescente, es una piedra translúcida, es una realidad viva para siempre» (L. Cattiaux, El mensaje reencontrado, Málaga, Sirio, 1996, XXVI, 27).
[26] Ibíd., págs. 115-116.
[27] Filosofía Oculta, Buenos Aires, Kier, 1982, págs, 189-190.
[28] Egipto es un hebreo Mizraím, vocablo que proviene de la raíz mzr, cuyo significado es limitar, angustia estrechez. Una de sus derivaciones, yetzer, significa volver consistente; otra, yetzirá, significa formación, creación.
[29] «Le manuscrit Dumfries nº 4 (ca. 1710», introducción y traducción de J.-F. Var, en Travaux… 7, 1983, pag. 43.
[30] E. H., «El Justo y su inmortalidad», en La Puerta, nº 51, 1997, p. 63.
[31] «Le manuscrit Graham (1726)», presentación y traducción de G. Pasquier, en Travaux… 6, 1983, pág. 145. Éste puede considerarse el primer ritual de la masonería que se practica en la actualidad.
[32] En Lucas 3, 23, la genealogía de Jesús comienza en Dios, padre de Adán.
[33] John Dee (1527-1607), matemático, hermetista y astrólogo de la reina Isabel I, es el autor de Monas Hieroglyphica (1564). Desarrolló sus actividades en ambientes cabalísticos y alquímicos, tanto en Gran Bretaña como en el continente. El prefacio a que aludimos es el manifiesto que inspiró un poderoso movimiento de carácter esotérico que pretendía regenerar la civilización cristiana. Su fruto más conocido es el fenómeno Rosacruz, cuyos manifiestos aparecieron pocos años después de su muerte.
[34] Reproducido por E. Mazet en «Euclide», en Travaux… 14, 1987, pág. 65.
[35] «Ars Magica de Ramon Llull», en La Puerta, 1993, págs. 98-99; traducción y presentación de J. M. Rotger. Véase asimismo la presentación de Charles d’Hooghvorst a la obra de Ramón Llull, La Práctica y la Magia Natural, Mataró, Atalanta, 1995, págs, 10-11.
[36] Louis Cattiaux, «Cartas», en Florilegio Catesiano, Tarragona, Arola Editors, 1999, Carta nº 329. Apolo, Cristo, el cuerpo y el hombre representan lo «fijo». El versículo 34 del Libro X se encuentra en su obra fundamental, El mensaje reencontrado, ya citada; el versículo en cuestión dice así: «El hombre puro y perfecto no recibirán más de nueve mujeres nítidas y no menos de tres».

Gracias a P.S.Ferré

miércoles, 11 de agosto de 2010

ALEJANDRO MAGNO INICIADO.


INICIADO EN LOS MISTERIOS ORFICOS

Fue concebido mediante un rito de sexo sagrado. Su nacimiento estuvo rodeado de prodigios y recibió su iniciación en los cultos mistéricos a los trece años. Su conquista de Oriente puede interpretarse como una búsqueda del encuentro con su padre Zeus-Amón para transformarse en el dios solar viviente.

El misterio rodea la figura de Alejandro Magno. No sólo fue un alto iniciado, sino un auténtico elegido. Su genio concibió el primer proyecto de «globalización» de la historia: una administración que ordenara la convivencia de todos los hombres. Pero su estrella sería tan fulgurante como fugaz. Nació en el 356 a.C. y falleció en el 323 a.C., a los 33 años. En poco más de una década creó un imperio que se extendía desde el Mediterráneo oriental hasta la India, abarcando más de 5 millones de km2.

Si su existencia no estuviese documentada sólidamente, diríamos que su perfil no corresponde al de un hombre, sino a un semidiós legendario. Su vida es una prueba irrefutablede que, en algunas ocasiones excepcionales, los mitos encarnan y se transforman en historia. La alquimia de la sangre En la procreación de Alejandro tiene especial protagonismo la magia sexual. Los antiguos cultos mistéricos de la Hélade habían dado lugar a una alquimia de sangre escogida en sus progenitores. Su padre, el rey Filipo II deMacedonia, provenía de una estirpe solar, entre cuyos ancestros mitológicos se contaba Hércules.

El territorio de su reino se situaba al norte del Olimpo, la morada de los dioses griegos. En la ladera septentrional de este monte sagrado de 3.000 m de altura, la tradición situaba la residencia de las musas y la tumba de Orfeo, el dios músico, cuyos misterios constituyeron una de las más prestigiosas iniciaciones en la antigüedad.

En esta tierra prosperaron los macedonios, un pueblo dorio con rasgos étnicos bien definidos: complexión robusta, elevada estatura, cabellera rubia y ojos azules. En el año 356 a.C., Filipo acudió a la isla de Samotracia, sede de los Misterios de los cabirios, adoradores de Hefestos, el dios herrero, y de las deidades enanas de la fertilidad, cuyos cultos se mezclaban con el de Dionisos. El monarca macedonio fue recibido con los honores debidos a su prestigio e iniciado. Estos ritos perseguían la comunicación con los dioses luminosos del cielo y con los del inframundo a través del trance extático, que llegaba en la culminación de prácticas de exaltación y desenfreno sexual.

En el curso de estos cultos se invocaba a los antepasados en ceremonias protagonizadas por el fuego sagrado. Los oficiantes apagaban y encendían hogueras, alimentadas con lumbres llevadas desde el santuario del dios Apolo, en Delfos.

Y como vimos, también veneraban al Sol subterráneo, simbolizado por las fraguas de Hefestos, el patrón de los metalúrgicos que Roma veneró en la imagen de Vulcano y en cuya tradición nació la alquimia. Si a todo esto añadimos el culto a Dionisos –el dios de la fertilidad, la embriaguez y la locura sagrada, con su cortejo desátiros y bacantes danzando al son de la flauta agreste–, es evidente que nos hallamos en un ambiente religioso en el cual la magia sexual no podía estar ausente.

En este escenario iluminado por las hogueras sacras y animado por la vibración febril de tambores y liras, Filipo quedó fascinado por una joven sacerdotisa de salvaje belleza que danzaba frenéticamente, con su cuerpo envuelto en serpientes. Esta bacante ritual era Polixena, hija del difunto monarca Neptolemo I de Epiro, una tierra que oficiaba un antiguo culto tracio al dios mistérico Sabazio, ya asimilado por Dionisos, y que era célebre por el oráculo de Dodona.

La princesa Polixena también veneraba a Zeus-Amón, fusión del dios supremo del Olimpo griego con el del antiguo Egipto. Zeus representaba el aspecto temible del fuego celeste como portador del rayo, mientras que Amón-Ra (el Oculto), simbolizaba su aspecto luminoso como Sol benéfico. También el linaje de esta sacerdotisa atesoraba una sangre real que se consideraba divina, porque se remontaba al semidiós Aquiles, cuyo hijo se había unido con Andrómaca, la viuda de Héctor, fundiendo la estirpe de origen celeste que reivindicaban los aqueos con la de los troyanos en la línea de sangre real de la princesa Polixena.

Nos encontramos, por tanto, en un importante lugar de poder, sede de cultos y ritos sexuales de la fertilidad, en el cual se conocieron estos dos iniciados en los antiguos misterios que se consideraban descendientes de deidades. Un nacimiento divino Cuando Filipo regresó a Macedonia se llevó consigo a Polixena, a quien desposó. Al año siguiente nació Alejandro III de Macedonia. Realmente, sería extraño que sus padres iniciados no lo concibieran mediante ritos de magia sexual. Sobre todo, porque existen muchos indicios documentales de ello.

Al casarse con Filipo, Polixena cambió su nombre por el de «Myrtale» (una ninfa, deidad de la naturaleza asociada a la primera iniciación de Alejandro).

El día del nacimiento de éste,adoptó el de «Olimpia» (morada de los dioses). Años más tarde, volvería a cambiar su nombre por el de Estratonice (una forma de la diosa Afrodita) en defensa de legitimidad de su nieto Alejandro IV –hijo de Alejandro y la princesa afgana Roxana– como heredero del trono. ¿Estamos ante indicios de que así encarnaba una función ritual distinta en cada caso? No lo sabemos. Pero ella misma sostuvo que Alejandro no era hijo de Filipo, sino del propio Zeus-Amón, encarnado en una serpiente que se había deslizado en su lecho. También inculcó esta firme convicción en su hijo. La serpiente sagrada enlazaba con su antepasado Aquiles, nombre que proviene del término echis y significa serpiente.

Al quedar encinta de Alejandro, Olimpia soñó que el rayo de Zeus –zig zag evocador de la serpiente celeste o de luz– la abrasaba antes de extenderse y envolver la Tierra. Pero no estamos ante una simple fantasía de su temperamento místico. Lo confirma el sueño que tuvo Filipo durante la misma noche del nacimiento de su hijo. Según confió el rey a los adivinos de su corte, él soñó que un sello con el signo de Leo cerraba el sexo de Olimpia, impidiéndole unirse a ella. Alejandro nació con el Sol en Leo y teniendo como ascendiente a Aries, el signo de Amón. De modo que también Filipo compartía la misma expectativa de Olimpia y el sentimiento de que, al menos en calidad de una paternidad simbólica, el Cielo había participado en la concepción y nacimiento de su hijo.

El alumbramiento se produjo a medianoche. En la víspera, dos águilas se habían posado sobre el tejado de la habitación de Olimpia y, cuando ella dio a luz, la tempestad estalló con profusión de truenos y relámpagos sobre la tierra, sacudida por un fuerte seísmo. Aquella misma noche se incendió al Templo de Artemisa en Éfeso, un signo que los adivinos de Filipo interpretaron como el anuncio del advenimiento de un niño con corazón de león (Leo), cuya antorchai ncendiaría todo Oriente. El oráculo de Amón También hay otro detalle muy sugestivo. El oráculo de Dodona en Epiro, el de Apolo en Delfos y el de Amón-Ra en el oasis de Siwa, mantenían entre sí un vínculo íntimo, hasta el extremo de ser considerados gemelos.

Alejandro interrumpió su campaña de Oriente, subordinando los imperativos militares a los místicos para peregrinar al santuario de su padre Amónen Siwa, donde los sacerdotes egipcios le recibieron como a un Hijo del Gran Dios, revelándole el secreto de su destino. Para llegar se había abierto el camino de Egipto a través de Gaza. Después, peregrinó a pie durante ocho días, recorriendo 300 km de llameante desierto para hasta alcanzar el Templo, en cuyo santuario pudo visitar la imagen de Amón: un betilo o meteorito, que los antiguos denominaban «piedras del rayo» porque caían del cielo. Según Plutarco –quien recogió fuentes hoy pérdidas–, durante esta peregrinación el dios se manifestó con signos propicios como la lluvia, muy rara en el desierto. También en el hecho de que Alejandro se perdiera y dos serpientes le mostraran el camino hacia Siwa. Aunque sean legendarios, estos detalles indican que Alejandro vivió su visita al oráculo de Amón como una peregrinación saludada por los dioses.

Todo este itinerario estuvo jalonado por batallas precedidas por consagraciones solemnes a las deidades, con sacrificios y ceremonias en las cuales, en ocasiones, él ofició personalmente como sacerdote. Y lo que explica esta ruta no es la conquista de Persia, sino la liberaración de Egipto. Allí obtendría la legitimación para investirse como vengador divino del país del Nilo.

Sólo entonces, reconocido en calidad de tal, se lanzó contra el Imperio persa. «El Horusviviente» Los egipcios nunca le vieron como a un invasor, sino como un libertador. Alejandro aceptó la corona que le ofreció el clero de Menfis y fue coronado como rey del Alto y del Bajo Egipto, con todos los atributos de la monarquía faraónica. Este acto que lo erigió en un «Horus viviente» y confirió carácter sagrado a sus conquistas posteriores, fue el final de ese proceso comenzado con su peregrinación al santuario de Amón en Siwa. Alejandro escribió a su madre Olimpia, prometiéndole confiarle el oráculo del dios a su regreso.

Es probable que lo hiciese, dado lo unidos que estuvieron siempre, pero ninguno de los dos confió a nadie este secreto y se lo llevaron a la tumba. Sobre esa revelación nada sabemos de cierto. Las versiones que circularon sobre cuáles fueron las preguntas efectuadas por Alejandro carecen de credibilidad histórica. En realidad, lo único seguro es que, al parecer, este oráculo de Amón funcionaba como un enorme tablero oval de oui-ja, sobre el cual unos oficiantes realizaban movimientos rituales bajo las órdenes del consultante, asumiendo el papel de signos que interpretaban los sacerdotes.

Finalmente, existe una leyenda persa que también apunta a una procreación ritual. Según ésta, Alejandro habría sido engendrado por el faraón-mago Nectanbeo, quien se habría trasladado a Macedonia para dirigir la liturgia que daría a Olimpia un hijo-héroe, de la simiente de Zeus-Amón y también habría planificado la unión sagrada para que «el niño mágico» naciese cuando los astros alcanzaran la conjunción adecuada.

Aunque esta atribución de paternidad al faraón es muy poco probable –Nectanbeo huyó de Egipto ante la invasión persa y se exilió cuando Alejandro ya tenía 13 años–, es evidente que su carácter legendario se inspiró en una convicción muy difundida entre los contemporáneos del gran rey macedonio, según la cual su procreación no había sido profana, sino fruto de un rito de sexo sagrado. En cualquier caso, Siwa no fue ni mucho menos la única ocasión en que Alejandro subordinó su actividad político-militar al imperativo religioso. Lo hizo siempre. También visitó el oráculo de Delfos para consultar a la pitonisa, antes de lanzarse a la conquista de Oriente. Y peregrinó a la tumba del gran Aquiles –su semidivino ancestro materno–,donde dejó en ofrenda sus armas y lloró por el héroe, sin olvidar detenerse en Ilión para realizar una ofrenda a la Atenea troyana.

Alejandro no fue un monarca guerrero de gestos piadosos, sino un iniciado cuya vida se regía por objetivos psico-espirituales en función de su misticismo. Seguramente, también concebía la guerra como lance ritualde su vía iniciática. La educación que recibió desde su infancia confirma este cuadro. Olimpia lo instruyó en astrología y en el arte de la adivinación por el fuego y el vuelo de los pájaros (ornitomancia). También le preparó para una primera y temprana iniciación. A los 13 años, Alejandro viajó a Mencia para ser iniciado en los misterios órficos, en la gruta de las ninfas, lugar de poder muy evocador del nombre ritual que adoptó su madre para alumbrarlo.

Las poderosas impresiones del rito secreto marcaron su sensibilidad, ya preparada por su institutriz Lánice, que le descubrió el mundo de los poemas homéricos y lo introdujo en las tragedias de Eurípides. Desde niño se aficionó a la lectura y concibió que era su deber emular a los héroes homéricos, sobre todo a su admirado Aquiles. Entonces, tanto la Ilíada como las tragedias griegas eran consideradas obras sagradas, no literarias. El término «tragedia» significa literalmente «canción del macho cabrío» y, precisamente, se originó en las festividades religiosas del culto a Dionisos. Al mismo tiempo, su padre se ocupó de que recibiera una estricta preparación política, atlética y militar. En estas disciplinas tuvo como preceptor a Leónidas, formación completada en una auténtica academia, en Mieza.

El príncipe adolescente regresó al hogar a los 14 años. En esta etapa de su educación tuvo como preceptor a Aristóteles, que estimuló su interés en la medicina, zoología, botánica, historia, filosofía y geografía, poniendo la piedra de toque a su formación. En esos años sus padres se distanciaron. El mujeriego Filipo –que tuvo siete esposas– se casó con una joven aristócrata macedonia y marginó a Olimpia. Pero el joven Alejandro tomó partido por su madre. Cuando Olimpia fue desterrada la acompañó y no regresó sin ella. También es evidente que heredó su temperamento impulsivo, su profundo misticismo y su tendencia a actuar siguiendo sus propias intuiciones.

El iniciado ya había demostrado su temple y sus dotes. En cierta ocasión, observó junto a su padre cómo varios oficiales se esforzaban sin éxito en montar a un indómito caballol lamado Bucéfalo, que resistía todos los intentos.

Alejandro pidió autorización a Filipo para probar fortuna. El rey se la concedió, probablemente convencido de que un buen revolcón podía ser una experiencia valiosa, que le ayudaría a medir sus posibilidades de éxito antesde pasar a la acción. Alejandro se acercó al caballo, consiguió hacerle girar suavemente la cabeza para que mirara al Sol y estuvo acariciándolo y susurrándole. Después, lo montó y emprendió un galope victorioso. Hay quien considera legendario este episodio. Pero el enorme afecto que profesaba Alejandro por Bucéfalo está documentado. En Gaugamela, cuando se jugaba toda su suerte en una batalla decisiva, se ocupó personalmente del cuidado de Bucéfalo, ya viejo. Además, el joven dio muy pronto suficientes pruebas de sus enormes dotes de mando y persuasión. Debía tener un fuerte carisma para que los generales de Filipo le adoraran cuando sólo tenía 16 años. A esa temprana edad, su padre le confió el reino mientras se ausentaba para proseguir sus campañas militares en Grecia. Aún no había cumplido los 17 años cuando consiguió su primera campaña victoriosa, en lucha contra tribalos eilirios, en la frontera norte de Macedonia. A los 18 años dirigió la carga de la caballería de elite macedonia en la decisiva batalla de Queronea (338 a.C.), imponiendo su estrategia. Toda Grecia quedó desde ese momento bajo el dominio macedonio. Sólo dos años más tarde, Filipo moría asesinado por Pausanias.

Alejandro ascendía al trono a los 20 años, enfrentándose con la hostilidad de los cortesanos y de los parientes de la esposa macedonia de Filipo, cuya familia aristocrática pretendía la corona, marginando a Olimpia –esa hechicera extranjera de la tribu de los molosos– y proclamando heredero a un príncipe macedonio de pura cepa.


La batalla de Hisdapes

Pero Alejandro contó con dos apoyos decisivos para consolidarse en el trono: su madre Olimpia y el ejército, que veía en él a su jefe natural y carismático. El Rey del mundo A los 21 años se lanza a la conquista de Persia. Pero también su campaña de Oriente obedece al misticismo visionario de un iniciado. Por ejemplo, cuando toma Tiro –después de soñar que Hércules le acompañaba y entraba con él a la ciudad–, escoge para atacar la fecha de la salida helíaca de Sirio, que señalaba el inicio del año solar egipcio.

Más tarde, Alejandro reformará el calendario griego para que también comenzara en esa fecha sagrada. No cabe duda de que sus pasos estuvieron dictados por su voluntad de transformarse en «más que humano», sin hacer ninguna concesión a las distracciones y placeres que hubiese podido disfrutar a manos llenas como príncipe macedonio. El historiador Robin Lane Fox, catedrático de Oxford, autor de una biografía nada sospechosa de inclinaciones esotéricas y asesor de Oliver Stone en la película Alejandro, reconoce que «conocía todos los mitos griegos y que se propuso hacerlos realidad a lo largo de su vida». Pero encarnar el mito hasta este extremo de ritualizar toda la existencia es la seña de identidad inequívoca de un alto iniciado. Estamos ante un rasgo extraño a la mentalidad profana, que percibiría semejante pretensión como un despropósito suicida. El proyecto de Alejandro no puede entenderse desde una perspectiva pragmática. De modo que tal vez, los dioses le inspiraran y acompañaran en semejante empresa.

Estamos ante un caso único en la historia militar. ¿Cómo explicar que en ocho años conquistara el mayor imperio conocido, sin sufrir nunca ni una sola derrota, o que venciera de formai napelable en todas sus confrontaciones con el ejército persa, la maquinaria bélica más poderosade aquella época?



Las impresionantes huestes de Darío III sumaban 250.000 hombres e incluían elefantes. Alejandro las derrotó con una fuerza inferior a los 40.000 hombres. Estaba convencido de su victoria debido a un eclipse de luna, astro de la Astarté babilónica, que interpretó como un signo favorable de su padre Zeus-Amón. Y atacó de frente y al centro del ejército persa, buscando encararse con Darío, que huyó aterrorizado. La gran batalla de Gaugamela que decidió la suerte de la guerra no fue la victoria de un genio de la estrategia, sino de una voluntad de combate sostenida con una fe absoluta por un rey iniciado que luchaba a la cabeza de sus tropas.

Sus actos confirman que concebía la guerra como lance ritual. Después de vencer a Darío, que fue asesinado por sus hombres, no sólo le rindió honores, sino que se puso bajo la protección de Zoroastro, el gran profeta persa, y ordenó ejecutar como traidores a los asesinos de su desventurado enemigo.

También mantuvo los privilegios y el tratamiento de personas reales para todos los miembros de la familia de Darío. Al tomar Bactras, la ciudad santa de Zoroastro, dedicó bastante tiempo a ser instruido por los magos y hombres sabios de la religión de Ahura Mazda. No actuó nunca como un invasor clásico, sino en calidad de emperador sagrado, profeta y filósofo.

Su conquista de Oriente puede entenderse incluso como una búsqueda infatigable de las fuentes del Sol: la morada desde la cual salía cada día el astro de su padre Zeus-Amón. Alejandro se veía a sí mismo como un reconciliador de Oriente y Occidente y actuó en consecuencia, desposando a la princesa afgana Roxana, con quien tendría un hijo póstumo. También, como había hecho con los griegos, integró a las elites de los pueblos conquistados en su corte y en su ejército. Corría el año 326. India fue el último escenario de su conquista de Oriente. Pero no pudo entrar en las llanuras del Ganges. Sus tropas se negaron a seguirlo. Los griegos estaban descontentos con una política que les despojaba de sus prebendas como vencedores y que privilegiaba a los vencidos.

Tampoco le perdonaban que desposara a una extranjera asiática y no a una princesa macedonia, ni que adoptara los usos de las cortes orientales. Además, después de ocho años de campañas militares, sus soldados querían regresar al hogar a disfrutar el botín y el prestigio social que correspondía a los guerreros victoriosos. Y con Alejandro no había botín, sino deber y una misión utópica: construir un mundo nuevo, unificado bajo un único poder. En el año 324 a.C., un decreto suyo ordenó el retorno a Grecia de todos los exiliados. Las ciudades de la Hélade temieron por sus economías y empezaron a desacreditarlo, calificándolo de tirano. Las sublevaciones fueron sofocadas sin ahorrarse las ejecuciones. Esta conducta era la habitual en su época y no proyecta sombras sobre su generosidad y respeto porlas naciones conquistadas, incluyendo sus cultos, creencias ycostumbres. En el año 323, a.C. Alejandro moría en Babilonia.

Algunos autores atribuyen su fallecimiento a la malaria, otros a la leucemia y muchos piensan que fue envenenado. El enigma de su prematura muerte está en armonía con el que presidió su destino. Según Luciano, alacercarse el final pidió ser enterrado en Egipto para «entrar en el rango de los dioses». Era un deseo lógico en alguien que había vivido con ese objetivo.


EL TESTAMENTO DE ALEJANDRO MAGNO

Encontrándose al borde de la muerte, Alejandro convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:

1 - Que su ataúd fuese transportado por los médicos de la época.

2 - Que fueran esparcidos por el camino hasta su tumba los tesoros que había conquistado (plata, oro, piedraspreciosas…), y,

3 - Que sus manos quedaran balanceándose en el aire,fuera del ataúd, a la vista de todos.

Uno de sus generales, admirado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuales eran sus razones.

Alejandro explicó:

1 - Quiero que los más eminentes médicos carguen mi ataúd para mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar.

2 -Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen.

3 -Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos.
Gracias a Pedro P. D.

martes, 13 de julio de 2010

EL TRIÁNGULO.


SU DEFINICIÓN
Comenzaremos por definir geométricamente lo que es un triángulo. Desde luego sabemos que está constituido por tres líneas que en tanto no se unen por sus extremos, reciben la denominación de triedros, tienen también distintos nombres según su disposición en el orden geométrico así tenemos: el triedro en su igual, que está formado por dos ángulos agudos, convergentes; el triedro en su semejante, compuesto por tres ángulos obtusos divergentes, y por último tenemos al triedro simétrico, formado por dos ángulos rectos adyacentes.

También los triedros pueden recibir distintas denominaciones, tomando en consideración la forma de sus lados se dividen en: rectilíneos, curvilíneos y mixtilíneos. El triedro rectilíneo está constituído por tres líneas rectas, el triedro curvilíneo está formado por tres líneas curvas, y el triedro mixtilíneo está compuesto por una o dos líneas curvas, o por una o dos lineas rectas.

Entrando en materia se nos presenta la palabra TRIÁNGULO como una voz que deriva del latín TRIANGULUS que se refiere a una figura geométrica formada por las tres líneas ya conocidas y cuyos extremos convergen en tres vértices, con el fin de que se formen ángulos. Dichas líneas en el triángulo rectángulo reciben los nombres de hipotenusa una de ellas y catetos las dos restantes, pero su clasificación en este caso se refiere a los ángulos de que está constituido el triángulo.

Una vez que hemos logrado conocer tan importante figura y tomando en cuenta la forma y el tamaño de sus lados, recibe también otras tres denominaciones distintas: triángulo equilátero, triángulo isósceles y triángulo escaleno.
El triángulo EQUILATERO, está formado por tres lados exactamente iguales, y tres ángulos agudos,
abiertos a la misma graduación.
El triángulo ISOSCELES, se nos presenta con dos lados iguales y uno desigual, sus ángulos son también
dos iguales y uno desigual.
El triángulo ESCALENO, es el que tiene dos ángulos agudos y uno obtuso, y sus lados son todos
desiguales.

Si al mismo tiempo tomamos como base la estructura y la forma que afectan los diferentes lados del TRIÁNGULO, éste se divide igualmente en otras tres variantes que son: el rectilíneo, el curvilíneo y el mixtilíneo. Se le da el nombre de triángulo RECTILÍNEO, al que está constituido por tres lados RECTOS, el de triángulo CURVILÍNEO el que está formado por tres lados curvos, y triángulo MIXTILINEO el que está compuesto por lados rectos y curvos.

Aún tenemos otras clasificaciones para el triángulo, mismas que se aprecian de conformidad con la forma que afecta sus ángulos, en este caso recibe las siguientes denominaciones: rectángulo, oblicuángulo, acutángulo y obtusángulo.
El triángulo RECTÁNGULO y OCTOGENIO, se le da ese nombre porque sus dos catetos forman un
ángulo de 90 grados.
El triángulo OBLICUÁNGULO o INCLINADO, es el que no tiene ningún ángulo recto, como el
isósceles.
El triángulo ACUTÁNGULO u OXIGENIO, es el que se encuentra formado por tres ángulos agudos,
como los del equilátero.
El triángulo OBTUSÁNGULO o AMBLIGONIO, es el que tiene un ángulo obtuso y dos agudos, como
el escaleno.
El triángulo plano, es el que reposa con sus tres lados, sobre cualquier superficie horizontal.
El triángulo esférico, es el que se traza sobre la superficie de una ESFERA, y especialmente el
que se compone de tres arcos del círculo máximo.
El triángulo CUADRANTAL, es al que en la trigonometría se le da el nombre también de esférico,
porque tiene además como lados a uno o más cuadrantes.
El triángulo BOREAL es una constelación que afecta esa figura y que se encuentra abajo y un
poco al sur de PERSEO.

El triángulo de ORCHELL, está constituido por el signo que en el orden gramatical fue empleado por su autor para explicar la correlación de las letras VOCALES, A, I y U, entre O y E, colocadas en forma de triángulo. En sus vértices se sitúan a las tres primeras, y las dos últimas se intercalana lo largo de los lados de dicho triángulo.

Analizando todas las descripciones e interpretaciones dadas hasta estos momentos resulta que el TRIÁNGULO es una figura matemática compuesta por tres LINEAS, tres LADOS y tres ÁNGULOS o sea, el múltiplo de TRES. Por esa razón resulta la figura representativa de lo EXACTO y lo PERFECTO, es la alegoría del triángulo EQUILATERO, al que siempre se ha considerado coma el modelo más elocuente de la PERFECCIÓN GEOMETRICA, ya que tanto sus líneas, como sus lados y sus ángulos representan a la IGUALDAD en todas sus acepciones.

Dentro de las ciencias y las artes no existe otro símbolo más interesante e instructivo en todos sus aspectos; por tal motivo, infinidad de sus interpretaciones son de lo más variadas en sus definiciones y en sus aplicaciones de carácter trigonométrico, para la resolución de toda clase de operaciones y problemas planteados por las matemáticas.

Estos estudios jamás dejarán de tener un gran interés, ni estará por demás que el Maestro Masón examine y estudie detenidamente las enseñanzas esotéricas contenidas en tan vasta aplicación del simbolismo del TRIÁNGULO.


SU INTERPRETACIÓN ESOTERICA.
El TRIÁNGULO EQUILATERO ha sido adoptado desde la antigüedad por la mayoría de las asociaciones místicas como el símbolo genuino e innegable de la DEIDAD, y se le ha dado desde entonces infinidad de interpretaciones ya sea en forma de doctrinas, de mitos o de leyendas, y de estas fuentes probablemente de diversas maneras ha llegado hasta nosotros, con su influencia emblemática propia de las enseñanzas esotéricas dentro de la masonería universal.

Aquí se definen en principio las sabias lecciones contenidas en los estudios relacionados con el TETRAGRAMATÓN. Dentro de este símbolo se encuentra grabado el sagrado nombre de Dios; al TETRAGRAMATON también se le considera como un símbolo representativo de la ESPECIE HUMANA tomando en cuenta la alegoría que dicha figura manifiesta por medio de los CUATRO TRIÁNGULOS que se forman alrededor del pentagrama central y rodeado de un CIRCULO, queda constituido el emblema del UNIVERSO.

De esa manera es representado, el SIGNO venerado de la UNIDAD HUM AN A: EL HOMBRE.

En consecuencia a lo anterior, resulta que algunos autores al describir y clasificar el TRIÁNGULO EQUILATERO, aseguran que visto a la LUZ de la INTELIGENCIA de quienes lo hicieron RESPLANDECER como un símbolo divino, ya que lo consideraron como el emblema de la GRAN CAUSA; es a lo que se ha conceptuado como una alegoría innegable del CREADOR, como al más vasto recipiente, origen de todas las CAUSAS y de todas las COSAS. Desde luego, vie ne a constituir; a la vez que FACTOR el MEDIO único invisible e intangible que sólo se manifiesta por medio de infinidad de fenómenos considerados como atributos propios de las leyes que rigen a la Naturaleza.

Están justificados los procedimientos que en la antigüedad los egípcios utilizaban para pasar a sus CANDIDATOS a iniciación a través de la OBSCURIDAD, a la que representaban por medio de un TRIÁNGULO NEGRO, símbolo del misterio y del espíritu. Dentro de sus atributos, el recipiendario debía MEDITAR profundamente con el fin de formular sus contestaciones a les tres preguntas contenidas en la Plancha Triangular.

Así como en la geometría al triángulo equilátero se le ha considerado como la más PERFECTA de las figuras y cuya superficie constituye la BASE de la trigonometría, así también para nuestra Institución a dicho símbolo se le considera como la más PERFECTA de sus alegorías, puesto que en este caso, el TRIANGULO es le representación más elocuente del DELTA SAGRADO, y por lo mismo, resulta una genuina demostración del emblema del GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO

Sabemos que entre los ceremoniales masónicos, desde la más remota antiguedad se viene exhibiendo constantemente la sublime imagen del TRIANGULO como una figura muy destacada en materia de instrucción y de enseñanzas científicas y esotéricas.

Por esa razón se le contempla constantemente dentro de sus templos como parte indispensable de sus emblemas, alegorías y símbolos, a la vez que forma parte integrante del mobiliario, en el que se aplica su forma y características; en la disposición y colocación de las luces del frontispicio de la Logia y en general en todo aquello que constituye la parte principal de las decoraciones del Taller.

Por todas partes observamos la destacada figura de TRIÁNGULO, cuyo simbolismo es precisamente la base fundamental de la instrucción científica para las Tres Cámaras, dentro de cuya enseñanza tiene un vasta aplicación.

Por lo que se refiere al TRIÁNGULO RECTÁNGULO se le da otra interpreción esotérica aun cuando no es muy conocida, pero que bien merece nuestra especial atención y es ésta: en el antiguo Egipto se le consideraba como el simbolo de la NATURALEZA en la que se encuentra contenido el GERMEN, como el agente que produce la vida de los SERES organizados; la GENERACIÓN, como el fenómeno que mantiene en constante actividad a las substancias orgánicas; y la CREACIÓN como el medio en que crecen, se propagan y mueren todos los seres creados por la propia NATURALEZA. Esos tres elementos que representa el TRIÁNGULO RECTÁNGULO, son los agentes destinados a producir, mantener y eternizar la especie orgánica dentro de los fenómenos NATURALES.

Es por eso que los egipcios lo han aplicado como una justa interpretación del famoso TRIÁNGULO DE LA VIDA, en el que Osiris, principio masculino, cuya perpendicular se desprende convergente a la de Isis, o lo que es lo mismo, el principio femenino. En consecuencia JUNTOS y UNIDOS por la hipotenusa a su vez representativa de Horus, el resultado de ese conjunto viene a ser el PRODUCTO, entre los principios MASCULINO y FEMENINO, (ver ilustración).

Este símbolo por la forma en que lo acabamos de describir y explicar en su esoterismo, lo adoptó el sabio Pitágoras. Por medio de esa demostración, se pudo conocer la propiedad peculiar que siempre ha poseído el triángulo rectángulo y que consiste en demostrar que la SUMA del cuadrado de los catetos, es igual a la aleación del PRODUCTO de Osiris e Isis, la cual es precisamente Horus (la hipotenusa): representación alegórica que ha sido adoptada en el Tercer Grado de de la Masonería, como el problema cuadragésimo octavo de Euclídes

Ya sabemos también que el TRIÁNGULO, es el que por su naturaleza especial constituye la primera de las SUPERFICIES GEOMÉTRICAS, y por lo tanto, la base adoptada para lograr, conocer todas las MEDIDAS. O sea que representa a la unidad TRIGONOMETRICA, cuya fórmula primordial es B por A, sobre dos, que invariablemente se aplica y se emplea para conocer las distancias entre los cuerpos celestes y la Tierra; así como todas las superficies, volúmenes y demás cálculos matemáticos que se usan y se aplican en las ciencias. Por tal motivo nos compenetramos de que las propiedades del triángulo, fueron consideradas por nuestros antepasados como de origen sagrado, por lo que respecta a los preceptos religiosos.

Ya hemos conocido al tratar de los estudios propios de los temas de los grados Primeroy Segundo, muchas de las interpretaciones y aplicaciones simbólicas y filosóficas del TRIÁNGULO en general, para finalizar su instrucción esotérica tendremos que extendernos hasta encontrar el simbolismo de la parte GENÉSICA de este estudio, y nos daremos cuenta de que al triángulo se le atribuye un cúmulo de enseñanzas aplicadas en el ACTO DE LA INICIACIÓN, y que en síntesis es el siguiente que corresponde a la PLANCHA TRIANGULAR que contiene las Tres Preguntas simbólicas; encontramos en ellas una profunda filosofa desde el momento en que sus TRES LADOS, deben ser exactamente IGUALES, como los del triángulo equilátero, precisamente porque cada una de sus líneas representa a un FACTOR VITAL; ahí encontramos representadas a la MATERIA, al MEDIO y al GERMEN cuya unión específica produce la GENERACIÓN, la REGENERACIÓN y la GERMINACIÓN como los principios indispensables para mantener la VIDA dentro seno de la CREACIÓN.

Refiriéndonos a las preguntas que contiene la PLANCHA TRIANGULAR, sabemos que son las
siguientes:
Primera: ¿QUE DEBERES TIENE EL HOMBRE PARA CON DIOS?
Segunda: ¿QUE DEBERES TIENE EL HOMBRE PARA CON SUS SEMEJANTES?
Tercera: ¿QUE DEBERES TIENE EL HOMBRE PARA CONSIGO MISMO?

Si analizamos detenidamente estas tres preguntas, resulta que nadie se imagina que son tan IGUALES como lo son los lados del triángulo que les contiene. Es decir, que los mismos DEBERES que tenemos pare con el SER SUPREMO, los tenemos para con nuestros semejantes y para consigo mismo.

En consecuencia y de acuerdo con los preceptos conocidos entre nosotros, resulta que nuestros DEBERES para con DIOS, consisten precisamente en cumplir las inexorables LEYES que nos impone la naturaleza, pues seria imposible ELUDIR Ó EVITAR las consecuencias de su ACCIÓN, ya que todos procedemos del mismo PRINCIPIO, vivimos dentro del mismo MEDIO, y después irremisiblemente volvemos al mismo punto de ORIGEN.

Por tal motivo, las preguntas contenidas dentro de la Plancha en forme de TRIÁNGULO EQUILATERO, simbolizan a la naturaleza, y las LINEAS que le marcan el perímetro representen a los tres factores indispensables para PRODUCIR el fenómeno de la CREACIÓN,

Sabemos también que le ORDEN que aparece al calce de las referidas preguntas, mismas que se hacen al recipiendario; dice así: ¡HACED VUESTRO TESTAMENTO! Se refiere precisamente a que ese testamento también nos marca la ineludible OBLIGACION que tenemos de ser siempre UTILES a DIOS, a nuestros SEMEJANTES, y a nosotros mismos, por to tanto, el LEGADO más VALIOSO que podemos y debemos hacer a los nuestros consiste en heredarles las BUENAS acciones tras las BUENAS OBRAS, siempre que sean FUERTES y DURADERAS para provecho de la HUMANIDAD; con el fin de ver a ese conglomerado social libre de todas las las miserias populares, y por consiguiente emancipado de las preocupaciones colectivas.

Tales son en resumen, las grandiosas enseñanzas que nos proporciona el TRIÁNGULO, como figura geométrica dentro de los preceptos filosóficos y esotéricos, en donde tiene un lugar preferente y en el que puede ADMIRARSELE como un símbolo venerado por propios y extraños.