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viernes, 24 de mayo de 2013

La Menorah.


HONRA A YHWH CON LA LUZ
La luz ha constituido una constante dentro de la existencia judía a través de los siglos.
Esta ha estado presente en todas las ceremonias y festividades hebreas y representa un elemento central de la liturgia judía. Además de buscar a través de ella la santificación de ciertas fechas sagradas, la luz encierra un significado propio que pone al judío en estrecho contacto con su identidad y su herencia tanto nacional como cultural.
En los tiempos talmúdicos, los judíos acostumbraban encender velas no para cumplir con preceptos religiosos, sino sólo con el propósito de iluminar sus hogares; posteriormente, de acuerdo con el versículo bíblico "... para los judíos había luz y regocijo, alegría y honra..." (Esther 8:16) esta tradición se convirtió en una actividad obligatoria en las ocasiones alegres y en los días festivos.

 A lo largo de la historia, el encendido de velas ha sido obligación primaria más no exclusiva de la mujer, a quien se le otorga el privilegio de cumplir con este mandamiento a través del cual se crea un ambiente espiritual único, ya que el brillo de la luz elimina la ansiedad y la melancolía, y trae consigo la esperanza.

La tradición luminaria no se restringe exclusivamente al hogar. En todas las sinagogas se coloca una lámpara con aceite que permanece constantemente encendida. Se trata del Ner Tamid o lámpara perpetua que simboliza la promesa del Todopoderoso de preservar al pueblo de Israel. La flama de esta lámpara representa la presencia divina, la paz y la armonía.

La continua dedicación del judío a la preservación y el cumplimiento de la Torá y sus preceptos puede compararse con una luz que nunca se extingue... "Porque la Torá es una lámpara y la enseñanza es una luz, y las reprensiones de la corrección son los caminos de la vida" (Proverbios 6:23).

De hecho, el fuego es el único elemento de la naturaleza que da de si y que al mismo tiempo se encierra en constante regeneración.

En la antigüedad, el Ner Tamid era la parte central de la menorá o candelabro de siete brazos que los hebreos colocaron en el Gran Templo de Jerusalem.

 La menorá es uno de los símbolos más antiguos del judaísmo. Sus orígenes se remontan a los días del éxodo de Egipto cuando los judíos deambulaban por el desierto del Sinaí. De acuerdo al Antiguo Testamento, fue allí donde Moisés recibió el mandato divino de "...hacer un candelabro de oro puro, labrado a martillo... con seis brazos que saldrán de los dos lados de su tronco; tres brazos del candelabro de un lado de él, y tres brazos del otro lado... y tendrán en cada brazo tres copas en forma de flores de almendro, con una manzana y una flor... y serán siete sus lámparas". (Exodo 25:31-37).

Con el propósito de cumplir con este precepto, Moisés ordenó al orfebre Bezalel la construcción de una menorá que colocó en el Tabernáculo del desierto. Años después, cuando los judíos llegaron a la Ciudad Santa y edificaron el Primer Templo en 953 a.e.c., transportaron el candelabro original a su nuevo santuario. Cuenta la tradición que la lámpara se instaló en una mesa que simboliza las delicias del paraíso y la presencia divina. Diariamente, el sacerdote principal encendía la menorá con aceite puro de olivas para producir una llama más clara, cumpliendo así con el mandato bíblico: "Manda a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas con mortero, para el candelabro, a fin de hacer arde la lámpara de continuo". (Levítico 24:2).

Cuando Nabucodonosor destruyó el Templo en 587 a.e.c. todos los objetos sagrados desaparecieron. Setenta años más tarde, los judíos regresaron a Jerusalem a construir el Segundo Templo y colocaron en él una réplica de la menorá. En 70 e.c. los romanos, comandados por el general Tito, devastaron la ciudad y destruyeron el Templo, logrando capturar todos los objetos sagrados. La posesión de la menorá simbolizó la sumisión de los judíos a la supremacía romana y una reproducción de la captura del candelabro se realizó en bajo relieve en el Arco de la Victoria de Tito, para celebrar el triunfo de Roma.

A partir de este momento, la menorá se convirtió en un símbolo nacional judío que se utilizó como elemento artístico y religioso. Apareció en sinagogas, en lápidas, en mosaicos y sellos, con lo que eventualmente se universalizó su imagen.

Con el transcurso de los años, el candelabro de siete brazos se transformó en una de las principales representaciones del judaísmo. Actualmente, no sólo se continúa utilizando como elemento decorativo en las sinagogas, sino que constituye el emblema oficial del Estado de Israel, por lo que aparece en monedas, estampillas y sellos, reafirmando así la tradición y cultura milenarias del pueblo judío.

La menorá no es una representación puramente geométrica ya que conlleva simbolismos muy profundos. Es una imagen de la eterna supervivencia del pueblo judío, que al igual que el candelabro, ha persistido a lo largo de los siglos a pesar de los constantes ataques de sus adversarios.

Constituye, además, la reproducción de un elemento natural: el árbol de la vida, de cuyas ramas emana la energía para crear una nueva existencia.

Para los místicos, cada brazo del candelabro simboliza uno de los siete días de la creación, como representación del origen de la vida.

La luz que irradian las lámparas de la menorá cuando se encuentran encendidas, simboliza la presencia divina y con ella su perenne protección del hombre y la preservación de la paz y la esperanza. Es el resplandor que ilumina al mundo, guiando así al ser humano por el camino del bien.


E.B.G.   M.:.M.:. 
A.·. L.·. MMXIII 

viernes, 26 de abril de 2013

La Estrella de David


La Estrella de David (en hebreo מגן דוד, Magen David, o Mogen Dovid en hebreo askenazí), también llamada escudo de David o sello de Salomón, es uno de los símbolos del judaísmo.
Aunque tradicionalmente el distintivo religioso del culto judío fue la menorá, el candelabro ritual de siete brazos, el emblema compuesto por dos triángulos equiláteros superpuestos, formando una estrella de doce puntas contando las de adentro se empleó frecuentemente para distinguir las comunidades y distritos reservados para los judíos (juderías) a partir de la Edad Media y también en la Segunda Guerra Mundial con los judíos.
Con el establecimiento del Estado de Israel, la estrella de David sobre la bandera azul y blanca se convirtió en el símbolo del estado.


El escudo de David no se menciona en la literatura rabínica y menos en la Torá. No existe una prueba arqueológica de su uso en Tierra Santa en la Antigüedad, incluso después del Rey David. Una Estrella de David se ha encontrado recientemente en una tumba judía en Tarento, en el sur de Italia, que se podría fechar en el siglo III.

La primera fuente literaria que la menciona, el Eshkol ha-Kofer del caraíta Judá Hadasí (de mediados del siglo XII), dice en el cap. 242: "Siete nombres de ángeles preceden la mezuzá: Miguel, Gabriel, etc... ¡El tetragrammaton te protege! Y de igual modo el signo llamado 'El Escudo de David' está emplazado al lado del nombre de cada ángel."
Es, por lo tanto, en esta ocasión un signo sobre amuletos.

En papiros mágicos de la antigüedad, pentagramas, junto con estrellas y otros signos, son a menudo encontradas en amuletos que portan los nombres judíos de Dios, y utilizados como protección contra la fiebre y otras enfermedades.

Lo más curioso es que sólo aparece el pentagrama y no el hexagrama. En los grandes papiros mágicos de París y Londres hay veintidós signos paralelamente colocados, y un círculo con doce símbolos, pero ningún pentagrama ni hexagrama.

El sincretismo de la cultura griega, el judaísmo y las influencias coptas probablemente no originaron el símbolo. Es posible que fuera la Cábala el origen del símbolo, que representaba la disposición de las diez Sefirot. Una copia manuscrita del Tanaj, fechada en 1307 y perteneciente a Reb Yosef bar Yehuda ben Marvas de Toledo, España, estaba decorado con el escudo de David.
En las sinagogas, ocupó quizá el lugar de la mezuzah, y el nombre de escudo de David podría proceder de los poderes protectores que se suponía que tenía.

El hexagrama podría haber sido emplazado originalmente también en la arquitectura ornamental de las sinagogas, como en la catedral de Brandemburgo y Stendal, y en la Marktkirche en Hannover.

Un pentagrama con esta forma se encontró en la antigua sinagoga de Tel Hum. Fue publicado por Jose Eduardo Pineda Reyes del Centro Escolar RFC Usulutan

Una de las leyendas que circula entre el pueblo judío sobre el maguen David es la siguiente: Escapando el rey David de sus adversarios los filisteos, se escondió en el interior de una cueva. Inmediatamente después de que él entrara, una araña tejió su tela dando a su hilado la forma de "estrella de David".
Esta tela de araña situada a la entrada de la cueva hizo que sus perseguidores pasasen de largo, pensando que si la tela de araña estaba intacta nadie habría pasado por allí en mucho tiempo.. Después del "milagroso" acontecimiento el rey adoptó ese símbolo como emblema de su escudo y el pueblo judío lo utilizó como protección.

Cuando el 14 de mayo de 1948 se estableció el Estado de Israel, la Estrella David azul sobre el fondo blanco se convirtió -lógicamente- en la bandera nacional.

Actualmente la Estrella de David es el símbolo de una nación orgullosa, un signo de esperanza para cada judío, quienes buscan protección en su propio país. Una positiva Estrella de David.

miércoles, 30 de enero de 2013

Egipto y los Judios.

 La historia de los judíos en Egipto, según la Torá ó la Biblia en su antiguo testamento, comienza con Yaacov padre de Las doce Tribus que sale de Israel y se va a Aram para conseguir esposa.
Yaacov tiene doce hijos que representan las doce tribus de Israel. Al crecer sus hijos todos le tenían celos a su hermano Yosef no solamente porque era el favorito de su padre, sino también porque tuvo la suerte de tener dos sueños que les había relatado a sus hermanos.
Ruben uno de sus hermanos convenció al resto para que no lo mataran.

Yosef fue vendido varias veces; primero los hermanos lo vendieron a una caravana de Ishmaelitas, luego estos lo vendieron a los Medianitas y por último fue vendido en Egipto a Potifar, un oficial del Faraón. Yosef fue el primer judío que vivió en Egipto. En un principio Yosef era querido por el Faraón, pero su esposa llamada Potifar intenta seducir a Yosef y él se resiste. Por ello la esposa le inventa una historia diferente a su marido y lo meten preso durante doce años. A pesar de esto, Yosef tenía el don que Dios le había otorgado de interpretar correctamente los sueños, es por ello que una noche el Faraón le pide que interprete sus sueños. Al darse cuenta que lo hace correctamente, lo nombra Vice-Rey a la edad de treinta años y le otorga grandes riquezas y mucho poder.

La mayor contribución de Yosef a la historia de Egipto consistió en haber salvado al pueblo de Egipto de la muerte durante la hambruna de los siete años que él había previsto y los cuales había relatado al Faraón en uno de los sueños que interpretó, ya que en los años de abundancia se dedicó al almacenamiento de inmensas cantidades de alimentos que fueron distribuidos posteriormente. La hambruna existente en Canaán, hace que Yaacov y el resto de sus hijos viajen a Egipto donde son recibidos por Yosef. Yosef se casa con Osnat que era nieta de Yaacov y tuvo dos hijos, Menashé y Efraín quienes fueron los dos primeros niños judíos nacidos y criados en Egipto.

Yaacov se traslada a Egipto con toda su familia. Cuenta la historia que Yaacov no estaba seguro de trasladarse a Egipto, pero Di-os se le aparece en sueños y le dice que el exilio no va a durar para siempre y que sus restos iban a ser enterrados en la tierra de Israel. Eran en total setenta personas que viajaron a Egipto y al llegar los recibieron con muchos honores. Cuando salieron eran seiscientas mil. Yaacov le pidió a Yosef que le prometiera que lo iba a enterrar en Israel junto con sus antepasados. Yaacov no deseaba ser enterrado en Egipto ya que temía que los egipcios consideraran que su cuerpo era santo y podían convertirlo en uno de sus ídolos.

Yosef ejerció el cargo de Vi-Rey durante cuarenta años y sucedió al Faraón después de su muerte. Fue Rey de Egipto por cuarenta años más y falleció a la edad de ciento diez años.

Sin embargo, el gran crecimiento de la población judía atemorizó al Faraón y por tanto uno de los planes fue el de separar a los maridos de sus esposas para los trabajos de construcción de ciudades de Pitom y Ramses; el segundo paso fue el de ordenar a las comadronas Yojevet y Miriam para que mataran a los recién nacidos judíos, cosa que ellas no hicieron. Como ninguno de los planes dio resultado, el Faraón ordenó que todo recién nacido varón fuese hechado al río Nilo.

Hasta el nacimiento de Moisés los judíos habían perdido la esperanza de ser redimidos.

Moisés o Moshé (en hebreo moderno Molé, en hebreo tiberio Mileh, en árabe Musa), hijo de Amram y su mujer Yojevet. Es conocido como libertador, líder, legislador, profeta e historiador para los hebreos.

Según la Biblia, Moisés sacó a los israelíes de Egipto y recibió la Torá judía de manos de Di-os en el monte Sinaí. La Torá comprende la historia de la vida de Moisés y de su pueblo hasta su muerte a la edad de 120 años, que según algunos cálculos tuvo lugar en el año judío de 2488, o 1272 adC. De hecho, la expresión "que viva usted hasta los 120" ha sido siempre una bendición común entre los judíos.

La herencia más importante de Moisés es probablemente la doctrina del monoteísmo, que no era aceptada ampliamente por entonces. Para la religión judía era el primer mandamiento, y se castigaba el politeísmo. Moisés es reconocido como profeta en el judaísmo, el cristianismo y el Islam.

El nacimiento de Moisés ocurrió en un momento en que el monarca egipcio de la época había ordenado que todos los niños varones que tuviesen los esclavos hebreos fueran ahogados en el Nilo. La Torá no especifica la identidad de este Faraón, pero se cree que pudo ser Ramsés II, aunque también se han sugerido otros faraones anteriores.

Yojevet, esposa (y tía paternal) del levita Amram, dio a luz a un hijo varón y le mantuvo escondido durante tres meses. Cuando no pudo mantenerlo oculto durante más tiempo, en lugar de entregarlo para ser ahogado, lo puso a la deriva en el Nilo en una pequeña cesta. La hija del faraón descubrió al bebé, lo adoptó como su hijo, y lo llamó "Moisés" (que significa "el rescatado"). Según el relato bíblico, la hermana de Moisés, Míriam, observó la trayectoria de la pequeña cesta. Míriam preguntó a la hija del faraón si le gustaría que una mujer hebrea cuidara al bebé. Entonces Yojevet (su madre) amamantó a Moisés y se hizo cargo del niño como niñera, y Moisés creció y fue entregado a la hija del faraón, que lo adoptó como su hijo.

Cuando Moisés se hizo adulto fue un día a ver cómo trabajaba su pueblo, esclavo de los egipcios. Al ver como un egipcio maltrataba a un hebreo, mató al egipcio y ocultó su cuerpo bajo la arena, esperando que nadie que estuviera dispuesto a revelar algo sobre el asunto. Al día siguiente, vio dos hebreos peleando e intentó separarlos. El hebreo que se había metido con su hermano reprochó a Moisés el asesinato del egipcio. Moisés supo así que los gobernantes conocían el asunto y que el faraón probablemente estaba pensando en condenarle a muerte; por eso huyó a la península del Sinaí y trabajó para Re'u'el, o Jetró, sacerdote de Madián, con cuya hija Zipporá se casó más tarde. Allí trabajó durante cuarenta años como pastor, tiempo durante el cual nació su hijo Gershom.

En cierta ocasión, Moisés llevó a su rebaño al monte Horeb y allí vio una zarza que ardía sin consumirse. Cuando se volvió a un lado para observar más de cerca aquella maravilla, Dios(o más exactamente un ángel de Dios) le habló desde la zarza, revelando su nombre (es decir su verdadero significado)a Moisés.

En la época del emperador Constantino, el monte Horeb fue identificado con el monte Sinaí, pero la mayoría de los expertos creen que se encontraba mucho más al norte.

Dios le dijo a Moisés que debía volver a Egipto y liberar a su pueblo de la esclavitud. Moisés obedeció y fue recibido por Aarón, su hermano mayor, y organizó una reunión para avisar a su pueblo de lo que debían hacer. Sin embargo lo más difícil fue persuadir al Faraón para que dejara marcharse a los hebreos. De hecho, los israelíes no obtuvieron el permiso para partir hasta que Dios envió diez plagas sobre los egipcios. Estas plagas (palabra mal empleada, pues en el hebreo bíblico se habla más bien de "señales") culminaron con la matanza de los primogénitos egipcios, lo cual causó tal terror entre egipcios que ordenaron a los hebreos que se fueran.

La gran caravana de los isralíes se movía lentamente, y tuvo que acampar hasta tres veces antes de dejar atrás la frontera egipcia, la cual se cree que estaba establecida en el Gran Lago Amargo. Otros han sugerido que como muy lejos estaría en la punta más septentrional del Mar Rojo (una mala traducción de la expresión hebrea Yam Suf, que significa Mar de las Cañas). Mientras tanto el faraón cambió de opinión y salió tras la pista de los hebreos con un gran ejército. Atrapados entre el ejército egipcio y el Mar Rojo, los israelíes se desesperaron, pero Dios dividió las aguas del mar por mediación de Moisés, permitiendo a los hebreos cruzarlo con seguridad. Cuando los egipcios intentaron seguirles, las aguas volvieron a su cauce ahogando a los egipcios. Es interesante el hecho de que, contrario a lo que comúnmente se cree, también el Faraón, como cabeza de las huestes egipcias, también pereció en esa ocasión en el Mar Rojo, según lo atestigua Salmo 136:15.

Para conmemorar este evento se construyó el Tabernáculo, según ordenaba la ley sagrada. Tanto los levitas como el resto de las tribus acordaron continuar con el peregrinaje hacia la tierra prometida, y el Tabernáculo fue consagrado.

Moisés en la Historia

Los historiadores escépticos, generalmente conocidos como los "minimalistas bíblicos", sugieren que Moisés no existió nunca como figura histórica, y que el Éxodo es un mito. Por otra parte, los documentos históricos están tan fragmentados que los textos extrabíblicos que pudieran hablar de Moisés pueden haberse perdido para siempre en tiempos remotos. Por ejemplo, si el Éxodo tuvo lugar durante el fin de la era de los Hicsos en Egipto, tal y como afirman algunos expertos (siglo XVI A.C), entonces sus documentos sobre Moisés probablemente habrían sido destruidos deliberadamente cuando los egipcios les expulsaron. De todas formas para estos historiadores, ni Moisés ni los judíos vivieron en el antiguo Egipto por ello para hacer referencia a este tema, debemos tomar como única referencia la Biblia, como lo hicimos anteriormente.

domingo, 4 de noviembre de 2012

LUZ sobre Templarios y Masones

A menudo se ha planteado la cuestión de si existe algún ritual esotérico original y oficial de la antigua Orden del Temple. Es obvio que tal ritual no puede existir dado que el Temple no era una orden esotérica ni funcionaba oficialmente como tal.
Existe sí una Regla monástica bien conocida que sufrió alguna alteración aquí y allí en el tiempo y no podría darse otra cosa.
Los templarios eran originalmente monjes caballeros y así funcionaban. Ahora bien, en el seno del Temple surgió a mediados del siglo XIII una corriente esotérica limitada a un círculo restringido de dignatarios de la Orden. Los rituales (si cabe tal nombre) que puede haber tenido este círculo no nos han llegado directamente pero hay fragmentos muy significativos que se han deslizado dentro de los Estatutos Secretos de los templos, algunos de ellos en España.

Durante mucho tiempo se sostuvo erróneamente que el Q.·. H.·. Von Hund fue iniciado en Paris, en 1743 por uno de los Estuardo.
Se probó que esto no podía ser así pues ninguno de los Estuardo se hallaba en Paris para esa fecha. Pero luego se estableció que su iniciador fue otro Templario Escocés, ALEXANDER MONTGOMERY, Conde de Eglinton, quien era el famoso EQUES a PENNA RUBRA (Caballero de la Pluma Roja) (Fuente: Baigent y Leigh “The Temple and the Lodge”, Cap. 14, de acuerdo a los archivos del Grupo Stella Templum).
Esto contribuye grandemente a aclarar un punto oscuro respecto del cual muchos grandes especialistas (incluso René Guénon) se equivocaron.

Karl Gotthelf, Barón Von Hund fue iniciado en 1742 en Francfort y recibió los altos grados en 1743 en el Capítulo de Clermont en Paris. Después afirmó haber sido recibido en un Capítulo Templario en Inglaterra en presencia de Lord Kilmarcock por un caballero anónimo cubierto con un tocado con una pluma roja. Esto ahora ha quedado definitivamente establecido y aclarado, de acuerdo a lo que indicamos antes.

En realidad los únicos Ritos Mas.·. que tienen una conexión real y directa con el Temple en cuanto filiación son el Rito Escocés Rectificado (originado en la Estricta Observancia templaria que deriva de von Hund) y el Rito Sueco (fundado por los templarios en el exilio y cuyo Gran Maestre es el rey de Suecia).

En cuanto al Temple digamos que la Ceremonia de conferir Grados en mi filiación templaria es estrictamente tradicional. Es un ritual muy simple que viene documentadamente de antaño y al que en otras corrientes de templarismo le han adosado un sinfín de fantasías y condimentos de tipo religioso que están fuera de lugar, pues lo iniciático se halla muy por encima de cualquier forma de religiosidad exotérica. Y la Caballería es por cierto iniciática.
La masonería también es iniciática (cuando se trata de una filiación válida) pero de un nivel menor, corresponde como es sabido a las denominadas iniciaciones artesanales.

Deseo referirme ahora al tema de las relaciones entre la Orden del Temple y la masonería operativa medieval.
No se puede hallar seriamente una vinculación entre el Temple y la masonería especulativa nacida en el siglo XVIII con la Gran Logia Unida de Inglaterra. Esta última fue una desviación de la recta vía (como señala muy adecuadamente el Barón von Sebottendorf en su célebre obra) y provocó un cambio casi inmediato de las relaciones entre la Iglesia y la Masonería. Hasta ese momento la Iglesia había protegido a los masones que construían sus catedrales. Pero luego de ese cambio siguieron las excomuniones conocidas y que no es del caso enumerar ni discutir.

Existen diversas obras tendientes a probar la estrecha relación entre Temple y Masones. Algunas de ellas son bonitas y bien escritas como la de John J. Robinsón “Nacidos en sangre” pero la solidez de pruebas y el aparato crítico brillan por su ausencia. No es un tema fácil y hay que recurrir en parte a tradiciones orales y, felizmente, a las pruebas sólidas que también las hay y muchas.
En cuanto a tradiciones orales se sabe de la muerte del traidor y delator Squieu de Floyran, apuñalado por miembros de las guildas de constructores inmediatamente después del arresto del Gran Maestre Jacques de Molay y de los Caballeros para ser sometidos a la infame parodia de juicio que todos conocemos.

Pero esto no alcanza y algunos autores se dedicaron a buscar evidencias más sólidas. Particularmente destacable en tal sentido es el francés H.·. Paul Naudon, ya en el Or.·. Et.·. . Su obra “Les origines religieuses et corporatives de la Franc-Maçonnerie” 4ta. edición, Dervy, Paris, 1979 contiene mucho material de gran valor al respecto y, por supuesto, este autor aniquila las pretensiones de quienes audazmente sostienen que las relaciones entre ambas Ordenes fueron inexistentes.

Toda la primera parte de este libro que cito, en particular los capítulos VI y VII, están dedicados a probar, documentos en la mano, la estrecha relación entre Temple y Masones Operativos. Y además abundan los detalles de interés en cuanto a la continuidad del Temple a lo largo de los siglos.

Esto resulta particularmente importante para todos los que somos portadores de una filiación templaria.

Pero hay mil cosas más a destacar como el derecho de franquicia y la relación del Temple con los franc mestiers que permitía a los oficios (en particular el de la construcción) desempeñarse dentro de los dominios templarios (por ejemplo las comanderías) libres de los impuestos fijados por el rey, el señor del lugar o las municipalidades.

Estas exenciones justificaban (además de el hecho de ser ellos hombres libres y no siervos) el calificativo de franc. Pero una cosa eran estos y otra los simplemente libres por no ser siervos (como el mismo Naudon señala y analiza).
De particular interés para los templarios actuales es lo siguiente que no resisto la tentación de citar debido a mi prolongado interés en el simbolismo iniciático de la Catedral de Metz.

Traduciremos fielmente a Naudon, l.c. p.113-14 ” Citemos finalmente al caso de Metz, donde los Templarios instalaron una comandería a partir de 1133. Ella creció rápidamente y ya se hallaba profundamente arraigada cuando San Bernardo mismo vino a la diócesis a predicar la Segunda Cruzada en 1147. Es interesante señalar que hacia fines del siglo XIII una fraternidad de masones se reunía en el oratorio de la comandería de los Templarios de Metz. En 1285, se encuentra el nombre de “Jennas Clowanges, li maires de la frairie des massons dou Temple” (Jennas Clowanges, el alcalde de la fraternidad de masones del Temple).

Una lápida funeraria, descubierta en 1861 frente a la capilla, recuerda la memoria de cierto “Freires Chapelens Ki fut Maistres des Mazons dou Temple de Lorene “(Freire Capellán -o sea que fue Maestre de los masones del Temple de Lorena) durante veintitrés años y que murió “la vigille de la Chandelour lan M. CC. IIII. XX. VII (1287)” (la vigilia de la Candelaria el año 1287).

Ha aparecido en los últimos tiempos otra pretendida filiación. Se trata de la OSTI (Orden Soberana del Temple Iniciático) con sede principal en Paris. La filiación reposa sobre la “Carta de Larmenius”.

Respecto de esta “Carta” que ha sido muy discutida (dado que es un documentado evidentemente fraguado) es muy recomendable ver la “Historia Pintoresca de la Francmasonería” de F.T.B. Clavell (hay una versión mejicana con el título de “La Historia Secreta de la Francmasonería”, Editora y Distribuidora Mexicana, 1975) y también el libro de Valentín Erigene “Napoleón et les Societés Secretes”, Chanteloup, Paris, 1986.

Las mismas consideraciones se aplican estrictamente a todos los grupos neotemplarios que basan su “legitimidad” en la Carta de Larmenius.

Esta Carta constituye uno de los fraudes más escandalosos que registra la historia del neotemplarismo.

Se trata de justificar pretendidas filiaciones actuales de la Orden del Temple, todas ellas de origen muy reciente, sin la menor legitimidad y sin la menor raíz en el pasado. Tan pronto una orden neotemplaria invoca tal Carta pone de manifiesto que nada la vincula en realidad a la primitiva Orden del Temple.

Hagamos un poco de historia siguiendo a Clavel. En 1715 Felipe de Orleáns revivió una sociedad fundada en 1682 por varios grandes señores de la corte de Luis XV.

Este era un grupo machista en sus finalidades, secreto en sus procederes y cuyo objetivo final era…el total dominio del hombre sobre la mujer. 

Es innecesario decir que tenía tan poco que ver con el Temple como con los viajes espaciales. 

Se lee en la “Historia Amorosa de los Galos” de Bussy-Rabuttin que pertenecían a ella Manicamp, el Caballero de Tilladet, el duque de Grammont, el marqués de Birán y el conde de Tallard. Cada uno de los asociados llevaba un distintivo que representaba a un hombre pisoteando a una mujer, algo parecido a las estampitas donde vemos al Arcángel San Gabriel pisoteando al demonio…

Rápidamente ingresó al grupo un gran número de jóvenes libertinos.

Había pruebas y “novatadas” para los ingresantes a las que debió someterse incluso el Duque de Vermandois. Incluso el Delfín terminó por ingresar pero por respeto a su rango fue eximido de las pruebas. Con Felipe de Orleáns se redactaron nuevos estatutos y se coloca como Gran Maestre al Caballero Francisco Tomás Teobaldo de Alejandría. Este, en connivencia con Felipe de Orleáns, adoptó para el grupo el nombre de Orden del Temple y se le concedió la facultad de designar sucesor. Entonces apareció un jesuita, el P. Bonnani, gran anticuario y erudito y además excelente dibujante. Este fraguó la Carta de Larmenius, añadió en ella la aceptación y firmas de personajes notables pertenecientes a diferentes épocas y asignándoles ficticias altas funciones en el Temple a partir de Jean Marc L’ Armenius (el armenio) o Larmenius, sucesor designado por Jacques de Molay antes de morir en la hoguera. Por supuesto todo era estricta fantasía y fraude, creando un falso linaje sucesorio desde Jacques de Molay hasta esa fecha.

Pero no terminó aquí la historia tan pintoresca de este engendro pretendidamente templario. Llegaron a enviar delegados a negociar con la Orden del Cristo de Portugal ( legítima sucesora del Temple pero donde la continuidad de filiación ya se había perdido en ese mismo siglo XVIII).

El rey Juan V de Portugal (quien era además el Gran Maestre de la Orden) averiguó por medio de su embajador en París, Luis de Cunha, los antecedentes de estos sujetos y del grupo francés. El rey indignado mandó a encarcelarlos. Uno de ellos pudo escapar, encontrando asilo en Gibraltar. El otro, no tan afortunado, fue deportado después de dos años de cárcel a Angola donde murió.

La sociedad, sin embargo, siguió existiendo en Francia y, para sobrevivir, en los años previos a la Revolución Francesa, adoptó el nombre bien vulgar de “Sociedad del lomo de vaca”. Sus miembros fueron dispersados hacia 1792. En esa época el “Gran Maestre” era el duque de Cose-Brissac, quien fue asesinado en Versailles durante esos años agitados.

Pero la historia no terminó ahí. El H.·. Ledru, hijo del médico del duque de Cose-Brissac, compró en un remate un mueble que había pertenecido al duque. Y ahí encontró ocultos la “Carta de Larmenius”, los Estatutos de 1705 y el libro de actas. Alrededor de 1804 enseña esos documentos a los HH.·. MM.·. de Saintot y a Raymond Bernard Fabre-Pralaprat. Este último era ex-seminarista y médico. Y ahí surgió de nuevo la idea de revivir a la Orden del Temple. Se le propuso al H. ·. Ledru ser el Gran Maestre pero no aceptó. Por fin se designó al H.·. Radix de Chevillon quien no quiso aceptar sino el cargo de Regente y, con ese rango, inscribió su nombre en la carta de Larmenius abajo de la firma del duque de Cose-Brissac (a quien jamás vio en su vida).
Y a partir de ahí nacen diversas filiaciones neotemplarias que citan orgullosamente a la Carta de Larmenius como “prueba” de su autenticidad. La OSTI es una de ellas y, además, oculta el nombre completo de Fabre-Pralaprat: lo designa solo como Raymond Bernard para que se asemeje al homónimo que fuera después dignatario de AMORC (de la que fuera expulsado) y de OSTI: prueba evidente de engaño. Como si todo lo anterior fuera poco consiguieron el auspicio de Napoleón Bonaparte a quien engañaron. Para ello se valieron de la Carta y, además, de un relicario de cobre conteniendo cuatro trozos de huesos de los templarios muertos en la hoguera, una espada de hierro que afirmaban había pertenecido a Jacques de Molay, un casco de hierro con adornos de oro que decían ser de Guy hermano del Delfín de Auvernia, una cruz de marfil y tres mitras de tela y otros trastos. Todo esto, después se supo que era absolutamente falso, según documentos depositados, entre otros lugares, en la biblioteca de Morrison de Greenfield.

Los huesos calcinados de los Caballeros fueron preparados por Leblond y Fabre en la casa del primero, calle de Marmouzets. El H.·. Leblond compró el pequeño relicario de cobre, la espada que se pretendió luego que era de Jacques de Molay y los otros trastos fueron comprados por el H .·. Leblond a un mercader de hierro viejo del mercado de San Juan y a un casullero que vivía por ahí cerca. El H.·. Arnal fue quien consiguió el casco con embutidos de oro, el que había pertenecido en otros tiempos a un depósito de armaduras de propiedad del gobierno. Y todavía se podrían añadir algunos otros pintorescos detalles…
Para esto remito a la obra citada de François Timoleón Bègue Clavel, de donde obtuve estos datos tan valiosos y amenos. Concluyo pues este escrito que previene de una falsa filiación templaria: la OSTI. Pero no son los únicos…

En cuanto a otras filiaciones templarias legítimas no masónicas diré lo siguiente. La filiación muy legítima y real de la Orden del Cristo de Portugal desgraciadamente se interrumpió en el siglo XVIII, según me informó el P. Das Neves entonces Vicerrector de la Universidad Católica de Lisboa.

Actualmente la Orden sigue existiendo pero a los Caballeros se los nombra por decreto del presidente de esa república (lo cual es honorífico pero nada tiene de iniciático).



"EXISTE UNA ORDEN DEL TEMPLE EN LA ACTUALIDAD, PERO SU FILIACIÓN, OBJETIVOS Y  LOCALIZACION SON UN NO SECRETO Y POR TANTO MUY BIEN GUARDADO .... SOLO DIRÉ QUE EN SU APARENTE INSIGNIFICANCIA Y FALTA DE OCULTACION ESTÁ EL VERDADERO SECRETO DE SU PERVIVENCIA...."


Es cuanto.

PAX ET FRATERNITAS

Gracias a ZHYUL A. de M.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Romper espaguetis crudos en dos trozos.

 Eh aquí un desafío que planteo para un fin de semana.. Instrucciones:

Se sujeta un spaghetti crudo por sus extremos y se somete a un ensayo de flexión ( se dobla tal y como se muestra en la imagen)……hasta que rompe y varios trocitos salen disparados por los aires.

Reto: Conseguir romper el espagueti en solamente dos trozos.

Parece fácil, pero no lo es. Probarlo pero sistematicamente el spaghetti se rompe en 3 o más trozos.
Si rompés alguno en sólo dos trozos, reto superado!

¿Por qué sucede esto? La respuesta es sencilla: ¡FÍSICA! Tras la primera ruptura en dos partes, se generan ondas de flexión no lineales en la mitad del spaghetti que se reflejan en el extremo libre (la rotura) y el extremo empotrado (la mano que lo sujeta). La onda de flexión y sus reflexiones se solapan e interfieren hasta que se crea un punto de excesiva flexión por el que la mitad del spaghetti rompe on otros trozos. El proceso se puede repetir en la otra mitad del spaghetti original. Debido a esta sucesión de roturas, ya tienes 3 o más trozos de spaghetti.

Es un problema muy bonito, ya que se mezcla transmisión de ondas no lineales, ecuaciones de Kirchhoff y resistencia de materiales no estacionaria no lineal. El problema ha sido estudiado y publicado en un artículo científico. B. Audoly & S. Neukirch analizan toda la física y matemática detrás de este fenómeno que ha dejado perplejo a millones de cocineros noveles. Lo estudian teóricamente, luego con simulaciones por ordenador, y finalmente con experimentos prácticos que graban con video de alta velocidad que comparan con sus modelos. “Los físicos franceses Basile Audoly y Sebastien Neukirch, del Laboratoire de Modélisation en Mecánique de la Université Pierre et Marie Curie, París, lograron en 2005 dar con la respuesta.

Al doblar el espagueti llega un momento en que éste supera su límite de curvatura y se rompe en dos partes. Los extremos recién creados de ambos fragmentos liberan entonces toda la tensión acumulada y comienzan a vibrar.

En cada uno de los fragmentos se originan unas ondas de flexión no lineales, tanto mayores cuanto mayor es el fragmento resultante, que viajan a lo largo del “medio-espagueti” hasta alcanzar el extremo sujetado, donde se reflejan.

Cuando las ondas de ida y las de vuelta se encuentran, se solapan. En algunas zonas se anulan entre sí, pero en otras suman sus efectos hasta el extremo de que en determinados puntos el fideo supera de nuevo su límite curvatura, originándose así un nuevo sitio de ruptura, en el que a su vez se reproduce el mismo comportamiento, aunque menos intenso debido a que los fragmentos son cada vez más pequeños y por tanto vibran menos.

En resumen, la ruptura inicial desencadena una cascada de rupturas por las ondas elásticas que sacuden cada pieza.”

eh aquí la pagina donde está `publicado el estudio con videos incluidos
http://www.lmm.jussieu.fr/spaghetti/movies-1-pb.html

sábado, 4 de agosto de 2012

Líbano, el cedro. Cedrus libani.

La significación cultural que el Cedrus libani ha tenido desde tiempos antiguos ayuda a explicar por qué el Gobierno del Líbano en los últimos años ha considerado prioritaria la defensa de la salud de los bosques de cedros.

Las referencias a los cedros del Líbano se remontan a los comienzos de la escritura (Meiggs, 1982). La epopeya de Gilgamesh, que narra una visita de Gilgamesh y Enkidu a la montaña del Líbano para cortar árboles, puede remontarse al tercer mileno a.C.: «Contemplaron la montaña de cedros, morada de Dios,Trono de Irnini.Desde la faz de la montaña Los cedros elevan a lo alto su frondosidad.Buena es su sombra, llena de delicia.» Epopeya de Gilgamesh

Se han recuperado fragmentos de este texto épico en sumerio, acadio, hitita, hurriano y otras lenguas, lo que revela que estos cedros captaban la imaginación de los pueblos a más de 500 km de distancia. La misma admiración ante la magnificencia de los cedros deja traslucir el Antiguo Testamento:

«He aquí que Asur era un cedro del Líbano,de hermosas ramas, frondoso ramaje y gran altura,Su copa llegaba hasta las nubes.Las aguas lo hicieron crecer, lo encumbró el abismo,Sus ríos corrían alrededor de su pie,Y a todos los árboles del campo enviaba sus corrientes.Por tanto, se encumbró su altura sobre todos los demás árboles,Y se multiplicaron sus ramas, y se extendió el ramaje;a causa de las muchas aguas.En sus ramas hacían nido todas las aves del cielo,Debajo de su ramaje parían todas las bestias del campo,Y a su sombra habitaban muchas naciones.Se hizo, pues, hermoso en su grandeza con la extensión de sus ramas,Porque su raíz estaba junto a aguas abundantes.»
Ezequiel

Pero los escritores del Antiguo Testamento sabían que el bosque de cedros era admirado no solo por su belleza; proporcionaba la madera más preciada del Cercano Oriente. Los reyes de Egipto, Mesopotamia, Fenicia, Asiria, Babilonia, Persia y Grecia, hasta que la región fue sometida por Roma, se sentían orgullosos de suministrar, para la construcción de templos y palacios, madera de cedro obtenida mediante transacciones comerciales o expediciones militares. En el siglo X a.C., los fenicios construyeron para Salomón un gran palacio con madera de cedro. También se utilizó madera de cedro para construir el Templo de Eolo en Grecia. Los antiguos egipcios no solo utilizaron ampliamente la madera de cedro, sino que usaron también un conservante de resina de cedro, llamado «vida de los muertos», en su proceso de embalsamamiento. Se dice que Jesucristo fue crucificado en una cruz de madera de cedro. En el año 118 de nuestra era el emperador Adriano estableció reglas para proteger los cedros del Líbano e impedir la deforestación.

A lo largo de esta larga historia, se anudó un fuerte vínculo cultural entre este árbol y el pueblo que vivía en y cerca de los bosques de cedros. Por su majestad y su larga vida, el cedro vino a ser un símbolo de la eternidad. Los cuentos y leyendas referentes al cedro son numerosos en el Líbano y constituyen uno de los vínculos culturales compartidos por muchos grupos étnicos, lingüísticos y religiosos que viven allí. Cuando el país alcanzó su independencia, adoptó el cedro como emblema nacional y lo lleva en su bandera.

A mediados del siglo XIX, no obstante, los bosques estaban esquilmados y hubo gran preocupación por la pérdida de esta importante especie. Desde entonces, los gobiernos sucesivos, las comunidades locales y la comunidad internacional se han esforzado por proteger y restaurar los bosques de cedros del Líbano.

El significado cultural del Cedrus libani ayuda a explicar por qué el Gobierno del Líbano recientemente, consideró prioritario, defender los árboles contra una plaga grave anteriormente desconocida, Cephalcia tannourinensis. Esta avispa de la madera amenazaba destruir la mayor parte de los bosques de cedros del Líbano y extenderse a los países vecinos. La situación era particularmente crítica en el bosque de Tannourine-Hadath El-Jebbeh, al norte del Líbano, uno de los mayores bosques que quedaban en el país, con 50 000 árboles en más de 600 hectáreas. Hasta el 80 por ciento de los cedros de este bosque estaban infestados. El insecto se había extendido también al «Bosque de los Cedros de los Dioses»en Bcharreh, incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). También los bosques de las vecinas República Árabe Siria y Turquía estaban amenazados.

Para combatir la amenaza, se formó un equipo compuesto de científicos de la Universidad Americana de Beirut, el Ministerio libanés de Agricultura y expertos franceses. La FAO aportó fondos y medios especializados mediante su Programa de cooperación técnica. Tras casi cinco años de esfuerzos, la plaga está ahora reducida a un nivel económico, pero es todavía necesaria una vigilancia constante de la situación.
Los métodos de control inmediato consistieron en la aplicación aérea de plaguicidas biológicos (no químicos) –reguladores del crecimiento de los insectos–, junto con estudios del ciclo vital de la plaga para determinar el tiempo correcto de tratamiento. Como una parte del ciclo vital es subterránea, la fumigación es más efectiva en las fases primera y última del ciclo, cuando el insecto vive sobre el terreno.

Aún continúan los trabajos para identificar mejores instrumentos para prevenir nuevos brotes y luchar contra futuras plagas, si se presentaran. Las trampas para cazar avispas, los estudios sobre el potencial de las ferormonas para regular la población y las medidas de control biológico son parte de una estrategia de lucha contra la plaga a medio y largo plazo, actualmente en aplicación.

*Bibliografía
Meiggs, R. 1982. Trees and timber in the ancient Mediterranean world. Oxford, Reino Unido, Clarendon Press.

(*)Fuente: A. Daoud
Ali Daoud es Director de Bosques, Ministerio de Agricultura y Reforma Agraria, Damasco, República Árabe Siria.

jueves, 28 de junio de 2012

Llegaste amor

Llegaste con las ultimas luces.
De la noche de San Juan.
Prendiendo de entusiasmo mis sueños.
Apagando mi soledad.

Eras nana en la noche de verano
cabeceabas sobre mi cama.
Recordándome que estabas.
Anunciando una pasión por llegar.

En las tardes mientras te esperaba.
Soñaba con mi primer beso.
Mi primer abrazo.
La primera vez de algunos actos,
mañana tan bellos.

¡Qué tardes de verano con mi pechocha!,
¡qué noches cansadas de abrazarnos,
de caricias y flirteos!
¡Qué amaneceres compartiremos ...!